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Julián Álvarez: del deseo por el Barça a la opción del Arsenal

Durante casi dos meses, Julián Álvarez ha repetido el mismo deseo en privado y en público: quiere jugar en el Barcelona. Solo en el Barcelona. Ese ha sido su norte, su obsesión y el eje de un mercado que ahora empieza a torcerse para el argentino.

El internacional albiceleste fue señalado por la dirección deportiva azulgrana como el ‘9’ perfecto para liderar la delantera esta temporada. Encajaba en lo futbolístico, en lo competitivo y en lo simbólico. Pero había un problema mayúsculo: convencer al Atlético de Madrid.

El muro del Metropolitano

En el Metropolitano la presión ha ido subiendo de temperatura en los últimos días. El jugador comunicó su deseo de salir y su preferencia clara por el Barcelona, algo que no ha sentado bien en el vestuario ni en los despachos. El club rojiblanco, además, se aferra a una línea roja: no quiere reforzar a un rival directo en LaLiga.

El Barcelona ya lanzó una primera ofensiva: una propuesta de 100 millones de euros. Rechazada. Sin matices. En el Atlético no solo incomoda la forma en que los culés han manejado la operación, también la idea de ver a su estrella inmediata vestida de azulgrana y compitiendo por los mismos títulos.

Con ese escenario en contra, el sueño de Álvarez empieza a resquebrajarse.

El plan B que no quería: aparece el Arsenal

Según informa Diario SPORT, el argentino empieza a asumir que su fichaje por el Barcelona podría no concretarse este verano. Y ahí aparece un giro inesperado: el Arsenal.

El club londinense llevaba semanas en la sombra, atento, sin forzar. Ahora entra en escena como opción real. No es la primera elección del jugador, pero sí una vía de escape. El informe apunta a que Álvarez contempla al Arsenal como una solución de emergencia, una herramienta para desbloquear su salida del Metropolitano si el Barça no logra derribar el muro rojiblanco.

Hay otro factor que empuja al delantero a buscar salida: el clima interno. En el vestuario del Atlético hay enfado por su anuncio de querer irse y por su preferencia tan explícita por el Barcelona. El argentino quiere evitar una temporada atrapado en un entorno enrarecido.

El Barça, contra el reloj

El Barcelona sigue en la carrera. No se ha bajado del tren, pero el panorama es áspero. La primera oferta de 100 millones ya fue rechazada y en el Atlético no muestran intención de sentarse a negociar con un rival directo. La desconfianza es evidente.

En los despachos azulgranas deberán decidir si suben la apuesta o buscan alternativas. El margen es corto y la competencia, silenciosa pero firme, se llama Arsenal.

Mientras tanto, en Londres toman nota. Saben que no parten como favoritos en el corazón del jugador, pero también que el mercado a veces premia al que espera y golpea en el momento justo.

Un detalle que añade más picante al tablero: el Barcelona ha sido vinculado con un posible movimiento por Viktor Gyökeres, delantero del Arsenal. Si Julián Álvarez acaba en el conjunto ‘gunner’, el efecto dominó podría alterar de golpe los planes de ataque de ambos clubes.

El argentino ya ha dejado claro dónde quería jugar. La pregunta ahora es otra: ¿hasta dónde está dispuesto el Barça a tensar la cuerda para que ese deseo no acabe vestido de rojo en Londres?