Julen Guerrero critica a Vinicius: "No tiene la misma ambición"
Julen Guerrero, mito del Athletic Club y voz respetada en el fútbol español, ha puesto el foco en Vinicius Jr. y en su arranque de temporada con el Real Madrid. El brasileño, uno de los grandes temores de cualquier defensa en sus mejores días, no está intimidando como antes. Y Guerrero no lo atribuye solo a los números.
El inicio del curso 2026/27 ha sido irregular para el extremo. Sigue dejando destellos, alguna arrancada marca de la casa, pero su influencia ya no es la de aquel jugador que vivía instalado en el uno contra uno, atacando sin descanso. Se nota. Y se nota mucho.
“Vinicius no parece tener la misma ambición y el mismo deseo de antes, ese impulso para atacar, encarar, hacer todas las cosas que hace tan bien. Parece más acomodado y está cometiendo muchos errores. Necesita redescubrir la alegría de querer ser el número 1, como ha querido durante tanto tiempo. Ahora mismo está muy lejos de su mejor versión”, apuntó Guerrero, en declaraciones recogidas por Defensa Central.
Un diagnóstico que va más allá de la mera falta de acierto de cara a puerta. Para el exinternacional español, ha cambiado algo en la forma de afrontar los partidos, en la chispa competitiva de Vinicius. Y eso, en un Real Madrid que vive de sus desequilibrios, se nota en cada ataque.
Mbappé no es el relevo fácil en la izquierda
La tentación es evidente: si Vinicius baja, ahí está Kylian Mbappé. Pero Guerrero no compra esa solución rápida. Para él, el francés no encaja como sustituto natural del brasileño en la banda izquierda.
“No veo a Mbappé en la izquierda. Creo que Mourinho quiere recuperar a Vinicius para ese rol también defensivo, y no creo que Mbappé esté hecho para eso. Él está centrado en el gol, en estar arriba, y en descansar cuando no tiene el balón. Por eso Mourinho no lo ve jugando junto a Espí”, explicó.
Guerrero dibuja un mapa distinto para el francés: “Lo veo más como un mediapunta ofensivo con libertad, con Espí fijando a los centrales, que en la izquierda. En su cabeza, él quiere quedarse arriba. En cualquier caso, esa posición pertenece a Bellingham”.
El mensaje es claro: el plan de José Mourinho pasa por recuperar al mejor Vinicius en su zona natural, no por desplazar a Mbappé para tapar el problema. El brasileño, por jerarquía y por perfil, sigue siendo clave en la pizarra. Pero tiene que volver a ser el de antes.
Un Madrid que se desconecta
Guerrero no se quedó solo en los nombres propios. También señaló un problema colectivo tras el 3-2 del Real Madrid ante el Elche, un partido que parecía controlado y que terminó en angustia hasta que Carlos Espí apareció en el descuento para salvar los tres puntos.
“Lo más preocupante es que se desconectan. La primera parte fue cómoda, sin hacer un fútbol excelente, pero con todo bajo control. No presionaron arriba, ni parecían tener una ambición tremenda. Elche combinó con bastante comodidad, pero el Madrid tiene mucha más pegada”, analizó.
El guion del encuentro dejó una advertencia: este Madrid puede pasar de la calma al caos en cuestión de minutos. Una ventaja de dos goles se esfumó, la concentración se evaporó, y solo la inspiración final de Espí evitó un tropiezo sonoro.
Entre la versión apagada de Vinicius, el encaje de Mbappé y esas desconexiones que ya empiezan a repetirse, el reto de Mourinho se agranda. El técnico necesita que su estrella brasileña vuelva a jugar con hambre y que su equipo deje de regalar minutos. Porque en una temporada larga, con este nivel de exigencia, ¿cuántas veces más podrá permitirse el Real Madrid vivir al borde del abismo?






