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Joe Hart respalda a Khaldoon en medio de la controversia de Manchester City

El ruido alrededor de Manchester City es ensordecedor. Informes recientes aseguran que el club ha sido declarado culpable de la gran mayoría de los 115 cargos financieros presentados por la Premier League, un caso que sacude los cimientos del campeón múltiple de Inglaterra y que apunta directamente al corazón de su modelo de negocio.

Las acusaciones son claras: ingresos de patrocinio supuestamente inflados procedentes de empresas vinculadas y pagos fuera de los libros para esquivar unas normas financieras cada vez más estrictas. Un golpe frontal a la credibilidad del proyecto que transformó al club del Etihad en una potencia europea.

Pero en Manchester no hablan de rendición. Hablan de apelación.

La trinchera del Etihad

Desde el club, la respuesta ha sido inmediata y desafiante. Manchester City prepara una apelación contundente y el presidente, Khaldoon Al Mubarak, se ha puesto en primera línea. Su carta abierta a la afición marcó el tono: nada está terminado, el proceso legal sigue vivo y la entidad está decidida a limpiar su nombre.

Esa postura ha encontrado eco en una de las voces más respetadas del vestuario histórico del City: Joe Hart. El exguardameta, símbolo de la era que abrió el camino a los títulos, se ha colocado firmemente del lado de la directiva.

En el programa Monday Night Club de BBC Radio 5 Live, el exinternacional inglés dejó claro que ha decidido desconectar del torrente de teorías y juicios paralelos.

“He escuchado a todo el mundo bajar por cada madriguera, cada agujero, cada discusión”, admitió. Pero su brújula es otra. “Mi opinión honesta es que no tengo razón para no confiar en Khaldoon. Lo que dijo es suficiente para mí. Me encantó cómo habló. Me encantó la carta porque venía de alguien que se preocupa por el club”.

Hart no entra en tecnicismos legales. Se agarra a la figura del presidente y a su mensaje. Y a partir de ahí construye su postura: calma, confianza, paciencia.

“No voy a entrar en pánico”

A sus 39 años, Hart se permite la serenidad de quien ya lo ha visto casi todo. No dramatiza, no se adelanta a los acontecimientos. Para él, hasta que no haya una resolución definitiva, no hay motivo para encender las alarmas.

“No voy a entrar en pánico hasta que haya una decisión final e irreversible”, dejó claro. “Si Manchester City es declarado culpable, cosa que no creo por lo que dijo Khaldoon, entonces habrá conversaciones que tener, pero ahora mismo estoy muy confiado y muy, muy tranquilo”.

Es una defensa que se apoya más en la confianza personal que en los detalles del caso. Pero refleja también el sentir de buena parte de una generación de futbolistas que construyó los primeros grandes éxitos del club moderno.

Orgullo de vestuario en medio del huracán

Hart pasó 12 años en el Etihad. Sumó 348 partidos y levantó dos Premier League, dos League Cups y una FA Cup. Ese palmarés, insiste, no se mancha con lo que ocurra en los despachos.

“Estoy muy orgulloso de lo que he conseguido y de lo que hice con Manchester City y de lo que logramos como equipo”, explicó. “Y eso no cambia, eso no cambia hasta que tú me lo digas. Hice lo que hice. Salí al campo, 11 contra 11, y nos lo jugamos en el césped. Gané partidos, perdí partidos, empaté partidos, di la mano y me fui”.

Su relato es el del futbolista que reivindica la pureza del juego frente a la opacidad de los números. Habla del vestuario, del césped, del día a día competitivo. Y levanta un muro entre lo que ocurría en el campo y las acusaciones de manipulación financiera.

“Sé lo que hice, sé lo que hicimos y sé cómo pasó. No se sentía como si estuviéramos maquinando o tramando algo”, remató. Un mensaje directo a quienes cuestionan la legitimidad deportiva de aquella etapa.

Un litigio largo y una temporada bajo sospecha

Mientras tanto, el pulso legal entre Manchester City y la Premier League promete alargarse durante meses. El club ha dejado claro que peleará el veredicto y el caso apunta a convertirse en uno de los procesos más complejos y mediáticos de la historia reciente del fútbol inglés.

En el césped, la vida no se detiene. El equipo de Enzo Maresca tendrá que convivir con la tormenta, aprender a vivir con los focos apuntando a todo lo que haga dentro y fuera del campo y, aun así, competir por recuperar un título de Premier League que se les ha escapado en las dos últimas temporadas.

Entre apelaciones, informes y declaraciones, el balón seguirá rodando. La cuestión es si este Manchester City será capaz de aislarse lo suficiente como para volver a reinar mientras, sobre su cabeza, se decide algo mucho más grande que un simple campeonato: el juicio definitivo a toda una era.