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Alexander Isak brilla con doblete en Ipswich y deja atrás su pesadilla en Liverpool

Alexander Isak necesitó solo nueve minutos para cambiar el tono de su historia en Liverpool. Dos zarpazos, un 2-0 sólido en Portman Road ante Ipswich y, de golpe, la sensación de que la etapa difícil ya quedó atrás.

El delantero sueco, fichaje récord del fútbol británico por 125 millones de libras procedente de Newcastle United, venía de un curso gris en Anfield: lesiones, poca continuidad, apenas cuatro goles en 22 partidos. Demasiado poco para semejante inversión. Ahora, el paisaje es otro: tres tantos en tres jornadas de Premier League en esta nueva campaña.

“No fue fácil. Fue una lesión larga, una temporada difícil en general”, reconoció Isak en Sky Sports tras el encuentro. Tenía un plan claro en la cabeza: “Quería hacer un buen Mundial primero y luego empezar bien la temporada, y siento que ahora lo he conseguido. Aquella temporada ya está un poco detrás de mí, pero no fue fácil”.

La noche en Ipswich sirvió también para estrenar el casillero de victorias de Andoni Iraola como técnico de Liverpool, a la tercera oportunidad. Y lo hizo apoyado en el olfato de su ‘9’.

Iraola, sin dudas con Isak

El técnico vasco no escondió su confianza en el sueco. Para él, el debate no va de goles, va de todo lo demás.

“Con Alex, si está en forma, disponible y en buen estado, creo que va a dar números”, afirmó Iraola en rueda de prensa. “Mis exigencias con Alex no serán sobre los goles, probablemente serán sobre otras cosas. Le pediré otras cosas para que podamos jugar bien, porque si jugamos bien estamos en buenas posiciones y los goles llegarán”.

La idea es clara: el delantero como pieza de un engranaje, no solo como finalizador. “Tiene que contribuir al colectivo y sabiendo que cuando todos ayudan, después los goles y las asistencias llegan”, remató el entrenador.

En Portman Road, Isak cumplió con su parte. Se movió, atacó espacios, definió con frialdad. Y tuvo un socio clave.

Gakpo, el otro protagonista

Mientras Isak se llevaba los titulares, Cody Gakpo tejía la trama desde la segunda línea. Dos asistencias, dos pases que explican por qué Liverpool se cerró en banda cuando Tottenham y Manchester City llamaron a la puerta en los últimos días de mercado.

El neerlandés regaló primero un pase al espacio preciso para el 1-0 de Isak. Después, un envío aún más brillante, con el exterior del pie, que dejó al sueco en ventaja para firmar el segundo en el minuto nueve. Dos acciones que justifican cualquier veto a una salida.

“Iba sin ninguna duda con Cody. Ha estado muy bien toda la pretemporada, ha empezado muy bien la temporada, produciendo números”, subrayó Iraola. Tras asistir, el técnico lo recolocó como ‘9’ para cerrar el partido: “Después de las dos asistencias, terminó como delantero centro para ayudarnos a cerrar el encuentro y creo que es bueno tener a Cody porque puede jugar en las tres posiciones de arriba. Tenerlo aquí, para el inicio de la temporada, es bueno”.

El mensaje hacia el jugador fue directo. “Creo que Cody sabe cuánto le valoramos, no hay ninguna duda. Le tengo un concepto muy alto”, insistió el entrenador.

El estreno de Barcola y un ataque de lujo

La otra gran novedad de la noche llegó desde el banquillo. Bradley Barcola, extremo francés fichado esta semana desde Paris Saint-Germain por 123 millones de libras, esperó su momento hasta el minuto 64, cuando Iraola le dio entrada para su debut con la camiseta de Liverpool.

Sin necesidad de forzar su protagonismo, su presencia añadió una capa más de amenaza a un frente ofensivo que ya había hecho el daño principal. Entre Isak, Gakpo y ahora Barcola, el nuevo técnico dispone de un arsenal ofensivo de primer nivel, caro y observado con lupa.

El resultado en Ipswich no solo entregó los primeros tres puntos de la era Iraola. Dejó también una imagen poderosa: el fichaje récord que empieza a responder, el versátil Gakpo blindado en Anfield y un Barcola que ya pisa el césped inglés. Si este es solo el comienzo, la pregunta no es si Liverpool puede ilusionarse. Es hasta dónde puede llegar este ataque cuando engrane del todo.