Logotipo completo Tribuna Gol

Ipswich Town y su inicio prometedor en la Premier League

Seis puntos en los cuatro primeros partidos de Premier League. Uno ganado en casa, otro a domicilio. Si a cualquier aficionado de Ipswich Town se lo hubieran ofrecido antes de aquel estreno contra Sunderland el mes pasado, pocos habrían dudado.

El equipo de Gary O'Neil no solo ha arrancado con buen pie en la liga. También ha dado un pequeño paso adelante en la Carabao Cup, después de dos temporadas cayendo a las primeras de cambio ante rivales de League Two. Esta vez, al menos, hubo victoria inicial antes de toparse con el techo más duro posible.

Una derrota asumible… y un mensaje incómodo

Esta semana llegó Arsenal. Campeón de la Premier, plantilla profunda, otro nivel. La eliminación en la copa no deja cicatriz deportiva: era el resultado más lógico. Ipswich maquilló el marcador con otro gol en el tramo final y volvió a dejar una estadística que habla de carácter: ya suma cinco tantos esta temporada a partir del minuto 90.

Esa capacidad para apretar hasta el último segundo es una buena señal de mentalidad. Pero la derrota ante los Gunners dejó otra lectura menos visible: fue un golpe para varios jugadores con pocos minutos, que veían en la Carabao Cup una puerta de entrada al once.

El calendario tampoco ayuda a quienes esperan su oportunidad. Quedan solo 14 partidos oficiales de aquí a final de año, con apenas un par de semanas de doble compromiso. Y O'Neil tiene 27 futbolistas del primer equipo sobre la mesa.

Mantener a todos enchufados en esas condiciones es un arte. El técnico lo sabe, y no se esconde.

O'Neil, ante el reto del vestuario largo

Hace poco, el entrenador fue claro al hablar de la gestión del grupo. No teme las charlas difíciles. Asegura que no son personales, que los jugadores entienden el contexto, y que todo puede cambiar con una lesión, un bajón de forma o algo que él vea en un entrenamiento. De no jugar, a entrar de golpe en el once inicial.

El discurso suena firme. Pero el martes, tras el partido de copa, se notaba la frustración en el capitán de la noche, Darnell Furlong.

El defensa fue pieza fija en el Ipswich que logró el ascenso desde Championship. Ahora, en la élite, apenas supera los 20 minutos de liga en todo el curso. Para alguien que venía de ser intocable, el contraste es brutal.

“Es realmente duro, eso es todo lo que puedo decir. Seguiré trabajando duro e intentaré cambiar las cosas”, confesó en BBC Radio Suffolk. Frase corta, pero cargada de resignación y determinación a la vez.

O'Neil entiende el golpe. Lo ha dicho abiertamente. Reconoce que no ha utilizado a Furlong ni de lejos tanto como le gustaría, pero insiste en que lo “adora” y que es una parte “enormemente importante” de lo que el club intenta construir esta temporada. Para el técnico, el valor de un jugador no se mide solo en minutos, sino en lo que aporta al grupo en el día a día.

Un vestuario que aprieta… sin romperse

Furlong, por su parte, parece haber asumido el nuevo contexto. Sabe que el salto de categoría ha traído competencia. Habla de una plantilla “un nivel por encima” de la del año pasado, preparada para las exigencias de la Premier. Destaca los fichajes, tanto en calidad futbolística como humana. Y define al grupo como “muy bien tejido”.

Si esa visión se repite en el resto del vestuario, O'Neil tiene algo muy valioso entre manos: un equipo largo, exigente por dentro, pero sin grietas públicas. Un ecosistema en el que los que juegan poco aprietan, pero no envenenan el ambiente.

La temporada, sin embargo, no espera a nadie. Este fin de semana, Ipswich visita a Everton. Un triunfo en Goodison Park elevaría el inicio de curso a territorio histórico: sería la tercera victoria en las primeras cinco jornadas de la máxima categoría, algo que el club solo ha conseguido en siete ocasiones anteriores.

El reto es claro. Mantener la calma de los que no juegan, sostener el hambre de los que sí, y seguir sumando puntos en una liga que no perdona. ¿Hasta dónde puede llegar este Ipswich si el vestuario sigue remando en la misma dirección?

Ipswich Town y su inicio prometedor en la Premier League