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Inter se mueve: Koné y Curtis Jones para el mediocampo de Chivu

Cristian Chivu todavía no ha dirigido un solo partido oficial del Inter, pero su huella ya empieza a verse en el lugar donde más le gustaba mandar cuando era futbolista: el mediocampo. Ante la salida prácticamente cantada de Davide Frattesi, el club nerazzurro ha activado un doble plan que mira a Roma y a Liverpool.

Koné, el objetivo número uno en Italia

Según informa Tuttosport, recogido por CalcioMercato, Manu Koné se ha convertido en el gran objetivo doméstico del Inter. El francés, que llegó a la Roma procedente del Borussia Mönchengladbach en el verano de 2024 por 18 millones de euros más 2 en bonus, se ha consolidado en el Olímpico: 81 partidos, cuatro goles, seis asistencias. Un centrocampista de recorrido, físico y lectura, justo el perfil que encaja en la idea de Chivu.

Koné tiene contrato hasta junio de 2029, con un salario neto de 2,8 millones por temporada. Un vínculo largo, sí, pero también una oportunidad. La Roma necesita cuadrar cuentas y aliviar la presión del fair play financiero, y en ese contexto una venta importante en la medular se vuelve una opción muy real.

El Inter ya llamó a la puerta el pasado agosto. Salió con las manos vacías. Esta vez la historia puede ser distinta. Chivu ha insistido en su nombre y en el club están dispuestos a volver con una propuesta más creativa, más adaptada a las necesidades de todos.

Ahí entra la carta del intercambio. Sobre la mesa aparece la posibilidad de incluir a Carlos Augusto y/o al propio Frattesi en la operación. Un trueque que, sobre el papel, encaja con las urgencias de la Roma y con la necesidad del Inter de no desangrarse en caja mientras remodela el corazón del equipo de cara al verano.

Curtis Jones, plan B… y quizá algo más

La apuesta por Koné no cierra la puerta a nadie. De hecho, según el mismo medio, su llegada no descartaría un segundo fichaje para la zona ancha. Aquí entra en escena Curtis Jones, una opción que gana peso a medida que se enfría el sueño de ver a Nico Paz de nerazzurro.

Jones, producto de la academia del Liverpool, tiene contrato con los reds hasta junio de 2027 y percibe unos 500.000 euros netos por temporada. Para los estándares de la élite, un salario muy asumible, casi una invitación a intentarlo si el club inglés abre una rendija.

En el Inter no lo ven como sustituto de Koné, sino como complemento. Un perfil distinto, más asociado al juego entre líneas, capaz de recibir bajo presión y girar, de dar un ritmo diferente a la posesión. Koné como motor de ida y vuelta; Jones como enlace, como pieza que une la salida de balón con los hombres de ataque. Dos fichajes que cambiarían el paisaje del mediocampo en un solo verano.

La imagen del último duelo en San Siro entre Inter y Liverpool, con Jones tratando de controlar el balón acosado por Nicolò Barella en plena fase de grupos de la UEFA Champions League 2025/26, no pasa desapercibida en las oficinas nerazzurre. Ya lo han visto de cerca. Saben lo que puede ofrecer en noches grandes.

Un mediocampo en plena mutación

La posible marcha de Frattesi obliga al Inter a moverse con decisión. No se trata solo de reemplazar nombres, sino de redefinir roles. Chivu quiere un centro del campo capaz de sostener ritmos altos, de presionar arriba y de tener suficiente calidad para no partir al equipo en dos.

Koné y Jones encajan en ese boceto. Uno aporta músculo, recuperación y metros con balón. El otro, pausa, asociación y lectura en el último tercio. Si el club consigue cuadrar las piezas económicas y convencer a Roma y Liverpool, el Inter puede presentar en agosto un mediocampo muy distinto al de esta temporada.

La pregunta ya no es a quién perderá el Inter en verano. La verdadera incógnita es hasta qué punto Chivu logrará transformar esa pérdida en una oportunidad para construir un centro del campo que marque la próxima era nerazzurra.