Inglaterra enfrenta una crisis: Livramento podría abandonar el Mundial
La calma en la concentración de Inglaterra en Missouri ha durado poco. En la víspera del debut mundialista, el combinado inglés encara un golpe inesperado: Tino Livramento está a punto de abandonar la concentración y volar de regreso a casa.
Mientras el equipo de Thomas Tuchel apura sus últimas horas en Kansas City antes de viajar a Texas para el estreno del miércoles en el Grupo L ante Croacia, el lateral del Newcastle se ha convertido en la gran preocupación del cuerpo técnico.
Hasta ahora, todo parecía bajo control. Inglaterra había podido trabajar con el grupo al completo desde su llegada a Missouri, sesiones abiertas a los medios, buen ritmo, sin señales visibles de alarma. Pero el aviso llegó en silencio. Livramento se cayó el domingo de unos compromisos de prensa previamente asignados y, a partir de ahí, las informaciones comenzaron a encajar: sufre una lesión en la pantorrilla.
El diagnóstico cambia el panorama. No solo apunta a perderse la sesión de este martes; las previsiones son mucho más duras: el defensa tiene muy complicado participar en todo el torneo. Un mazazo para un futbolista que llegaba como opción fresca y versátil para el carril derecho y para una selección que contaba con su profundidad de plantilla como una de sus grandes armas.
La reacción ha sido inmediata. El nombre de Trevoh Chalobah, central del Chelsea, ya está sobre la mesa como posible sustituto de Livramento. El reglamento ofrece un pequeño margen de maniobra: las selecciones pueden reemplazar a jugadores lesionados hasta 24 horas antes de su primer partido. En el caso de Inglaterra, el límite es claro: hasta las 15:00 hora local, las 21:00 en Irlanda, para completar y presentar toda la documentación necesaria ante la FIFA.
Tuchel y su cuerpo técnico se mueven ahora a contrarreloj. Mientras el grupo vuela a Texas para levantar el telón del Grupo L ante una Croacia siempre competitiva, la federación inglesa trabaja en los despachos para no perder ni un centímetro de competitividad en una cita que no perdona debilidades.
El Mundial ni siquiera ha empezado para Inglaterra, y ya le exige respuestas.






