Grave lesión de Luca Marianucci afecta al Napoli de Allegri
El proyecto de Massimiliano Allegri en el banquillo de Napoli ni siquiera ha despegado y ya se ha topado con su primer gran contratiempo. Luca Marianucci, central de 22 años, ha sufrido una seria lesión en la rodilla izquierda que lo dejará fuera de los planes del técnico durante un largo periodo.
Todo ocurrió en lo que debía ser un simple amistoso de preparación. En el 1-1 frente a Celta Vigo, el defensa entró desde el banquillo y apenas pudo aguantar 25 minutos sobre el césped antes de pedir el cambio. Un gesto, una torcedura, la rodilla que no responde. Y el silencio helado típico de las pretemporadas cuando todos entienden que no es un golpe más.
Las pruebas médicas realizadas después del partido confirmaron los peores temores. En un comunicado oficial, el club detalló el diagnóstico tras los exámenes en el Pineta Grande Hospital: “lesión de alto grado del ligamento colateral medial de la rodilla izquierda”, consecuencia de la contusión y el esguince sufridos ante el conjunto gallego. Nada de una simple sobrecarga, nada que se cure con hielo y reposo de unos días. Es una lesión importante.
Para Marianucci, el mazazo es doble. El central estaba ante una oportunidad clave en su carrera. Tras pasar la segunda mitad de la temporada pasada cedido en Torino, regresaba decidido a ganarse un sitio real en la plantilla del primer equipo. Desde su llegada desde Empoli en 2025 solo había disputado dos partidos oficiales con la camiseta del Napoli. Esta pretemporada era su escaparate. Su examen. Su momento.
La lesión lo frena en seco.
Allegri pierde así a un zaguero joven, alto, de perfil físico, en pleno proceso de evaluación de su plantilla. El técnico había llegado con la idea de construir una línea defensiva sólida de cara a la campaña 2026-27, y cada minuto de estos amistosos contaba para definir jerarquías, parejas de centrales, alternativas tácticas. Ahora, una de esas piezas queda fuera del tablero.
El cuerpo médico del club seguirá de cerca la evolución de la rodilla dañada antes de tomar una decisión definitiva sobre el tratamiento: cirugía o rehabilitación conservadora. No hay plazos oficiales, pero el término “lesión de alto grado” habla por sí solo. No será una ausencia corta.
Mientras los doctores miden tiempos y riesgos, Allegri debe moverse rápido. El calendario no espera. El debut en la Serie A está fijado para el 22 de agosto ante Genoa, y ocho días después llegará el primer examen ante su gente, en el Stadio Diego Armando Maradona, frente a Como. Dos jornadas que ya iban a servir como termómetro del nuevo proyecto y que ahora se convierten también en una prueba de resistencia para una defensa con menos opciones de las previstas.
La pretemporada suele venderse como un laboratorio tranquilo, un espacio para probar, corregir y ajustar. Para Napoli, en cambio, se ha convertido en un recordatorio brusco de lo frágiles que pueden ser los planes más cuidadosos. Allegri tendrá que improvisar soluciones. Marianucci, en cambio, empieza una carrera distinta: la de volver a tiempo para no perder el tren de una temporada que debía ser la de su despegue.






