Golpe de última hora para Bélgica: baja de Tielemans en el calentamiento
En Inglewood, bajo los focos del SoFi Stadium y a minutos de un duelo de cuartos de final de Copa del Mundo ante España, Bélgica recibió un mazazo inesperado. Youri Tielemans, capitán y metrónomo del equipo, se quedó fuera del once inicial en el último instante.
El centrocampista de Aston Villa figuraba en la alineación de Rudi Garcia cuando se hicieron oficiales las formaciones. Todo normal, todo según el guion. Hasta el calentamiento. Allí, una lesión de naturaleza no revelada lo dejó fuera del partido y obligó al seleccionador a un cambio de urgencia: Hans Vanaken saltó al césped como titular cuando las selecciones se formaron sobre el césped del SoFi.
Para Bélgica, no es una baja cualquiera. Tielemans había sido una pieza central en el recorrido hasta los cuartos. Jugó todos los partidos de la fase de grupos, no se escondió en los momentos críticos y firmó un doblete en la remontada épica por 3-2 ante Senegal en la ronda de 32. Ese día sostuvo al equipo cuando se asomaba al abismo.
También fue titular en la victoria de octavos que dejó fuera a los coanfitriones, Estados Unidos. Hasta hoy, los únicos minutos que se había perdido en todo el torneo eran los seis finales de la goleada 5-1 a Nueva Zelanda en la fase de grupos. Un respiro testimonial para un futbolista que lo jugaba prácticamente todo.
Ahora, Bélgica debe reinventarse en plena batalla. Vanaken, eso sí, no llega como un desconocido ni como simple parche. El mediapunta ya había dejado su huella en el Mundial: entró desde el banquillo y marcó en el contundente 4-1 con el que los belgas arrollaron a Estados Unidos el lunes. Ese día sustituyó a Amadou Onana, descartado para el resto del torneo por una rotura de ligamentos en la rodilla. Otra baja pesada en el corazón del equipo.
No es el único contratiempo. La selección también disputa este Mundial sin el defensa Zeno Debast, frenado por una lesión en la pierna y retenido por su club, Sporting CP. Un goteo constante de ausencias que obliga a Garcia a exprimir cada recurso disponible.
En medio de este escenario, el técnico belga también decidió recuperar pólvora y talento puro: Kevin De Bruyne y Jérémy Doku regresaron al once inicial tras haber empezado en el banquillo en el triunfo ante Estados Unidos. Dos regresos que equilibran, en parte, el impacto emocional de perder a su capitán a última hora.
Al otro lado espera una España en crecimiento, y más allá del duelo de esta noche se asoma una sombra imponente: Francia, ya instalada en semifinales, aguarda en Arlington, Texas, el martes. El premio es mayúsculo, el margen de error, mínimo.
Bélgica salta al césped sin su faro del centro del campo, pero con una certeza: en un Mundial, las grandes campañas suelen pasar por noches como esta, en las que un imprevisto en el calentamiento puede cambiar el destino de toda una generación.






