Gabriel Martinelli logra su primer triplete con Al-Hilal en Arabia
Gabriel Martinelli necesitaba una noche así. Nuevo país, nueva liga, nueva camiseta… y un peso a la espalda que llevaba meses creciendo. En Buraidah, ante Al-Taawoun y bajo el foco de la Saudi Roshn League, el brasileño por fin explotó con su primer triplete para Al-Hilal y dio por terminada una sequía que se había hecho eterna.
De la sequía al desahogo
Al-Hilal visitó el estadio de Al-Taawoun en la séptima jornada del campeonato y Martinelli, en apenas 18 minutos, empezó a cambiar su historia en Arabia Saudí. Un balón suelto en el área, un rebote que quedó vivo y el brasileño, rápido y frío, apareció donde duele. Control, definición limpia y gol.
No era un tanto cualquiera. Era el primero con Al-Hilal, en apenas su tercer partido desde su llegada desde Arsenal en el último mercado de verano. Pero el contexto lo hacía aún más pesado: también era su primer gol a nivel de clubes en siete meses.
Su último grito liguero en Europa se remontaba al 21 de septiembre de 2025, en el 1-1 ante Manchester City, en la quinta jornada de la Premier League. Demasiado tiempo para un atacante que vive del área, de la chispa, de la confianza.
Entre medias, solo un destello: un gol con la selección de Brasil en el triunfo 2-1 frente a Japón en los octavos de final del Mundial 2026, disputado en Estados Unidos, Canadá y México. Nada más. Hasta Buraidah.
Al-Hilal acelera, Martinelli también
Con el primer gol, algo se desbloqueó. El cuerpo se le notaba más ligero, las decisiones más naturales. Y el marcador empezó a reflejarlo.
Al filo del descanso, en el minuto 43, Martinelli volvió a aparecer. Esta vez no fue un rebote, sino una jugada trazada. Pase filtrado de su compañero inglés Ollie Watkins, desmarque al espacio y carrera en solitario. El brasileño encaró, definió y firmó el tercer tanto de Al-Hilal. Segundo en su cuenta personal. La noche ya pintaba distinta.
El golpe definitivo llegó nada más arrancar la segunda parte. Minuto 50. Crysencio Summerville, el extremo neerlandés, desbordó por banda y sirvió un centro raso al corazón del área. Martinelli llegó de cara, perfilado, y solo tuvo que guiar la pelota a la red. Triplete. Estallido.
Era su primer hat-trick con Al-Hilal. Y también el primero en ocho meses, desde aquel 4-1 con Arsenal ante Portsmouth el 11 de enero, en la tercera ronda de la FA Cup. Demasiado tiempo para un jugador acostumbrado a vivir de rachas.
De suplente discreto a protagonista
El aterrizaje de Martinelli en Arabia no había sido inmediato. Debutó saliendo desde el banquillo en la victoria 2-0 ante Al-Shabab en la quinta jornada de la Roshn League, sin demasiada incidencia. Después, fue titular en la derrota 2-0 frente a Neom, de nuevo sin ver puerta.
El ruido alrededor empezaba a crecer. ¿Se adaptaría al ritmo, al clima, al nuevo entorno? En Buraidah respondió con el lenguaje que mejor domina: goles.
Tres tantos, un mensaje claro y una sensación evidente: Al-Hilal ya no solo tiene a una estrella recién llegada. Tiene a un delantero que ha vuelto a sentirse letal. Y si este es solo el inicio de su viaje en Arabia Saudí, la pregunta ya no es si se adaptará, sino cuántas noches como esta le quedan por firmar.






