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Gabriel Jesus brilla en su debut en el Camp Nou

El FC Barcelona no solo aplastó a Feyenoord con un 5-1 rotundo en el Spotify Camp Nou. También presentó, por fin, a Gabriel Jesus ante su nueva casa europea. Y el brasileño respondió como sueñan los delanteros: primer contacto con el balón, primer gol, primera ovación en una noche grande de UEFA Champions League.

El equipo de Xavi, lanzado en este inicio de temporada, arrolló al conjunto neerlandés con un doblete de Raphinha, dos golazos de Karim Adeyemi y Lamine Yamal, y la guinda de Gabriel Jesus, que empieza a teñir de blaugrana su historia en la élite.

Un debut soñado en el Camp Nou

El exdelantero de Arsenal saltó al césped en los minutos finales, con el partido resuelto pero el estadio todavía encendido. No necesitó adaptación. Ni un control de cortesía. Ni un pase atrás.

A los pocos minutos de entrar, atacó el área como si llevara años en el sistema. Lamine Yamal, descarado y preciso, le puso un centro medido. Jesús se desmarcó, giró el cuello y colocó un cabezazo limpio, imposible para el portero de Feyenoord. Gol. Estallido del Camp Nou. Y su ya clásico gesto de celebración, por primera vez con la camiseta del Barça.

Para el propio delantero, el impacto fue inmediato. “Tuve la misma sensación que cuando marqué mi primer gol como profesional. Es una emoción diferente”, reconoció después del encuentro. Lo hizo en un Camp Nou lleno, en apenas su segundo partido con el club y en sus primeros minutos de Champions como azulgrana. Un estreno que pesa.

“Mi primer gol en un Camp Nou lleno, algo que siempre había imaginado, y ya he podido lograrlo en mi segundo partido con el club”, añadió, aún con la adrenalina del momento.

Marcar en la Champions siempre deja huella. Hacerlo así, casi sin presentación previa ante la afición, convierte la noche en un punto de partida.

Escalando en la lista de brasileños legendarios

El tanto ante Feyenoord no solo sirvió para sellar la goleada. También empujó a Gabriel Jesus hacia un territorio reservado para brasileños ilustres en la Champions League.

El delantero comenzó esta edición con 26 goles en la competición, como quinto máximo artillero brasileño en la historia del torneo, empatado con Rodrygo, delantero de Real Madrid, actualmente en plena recuperación de una grave lesión de ligamento cruzado que lo mantendrá fuera hasta 2027.

Su gol número 27 le permite alcanzar a Rivaldo, otro brasileño que, como él, vistió las camisetas de Palmeiras y FC Barcelona. No es un nombre cualquiera en la memoria del Camp Nou.

“Rivaldo es un jugador extraordinario, un ídolo de este club y alguien a quien siempre he admirado en el campo”, subrayó Gabriel Jesus, orgulloso de la compañía. “Es un placer compartir esta lista con grandes nombres de nuestra historia, con tantos genios y estrellas que solo Brasil puede producir, cada uno en su época jugando la Champions League”.

Detrás de las cifras hay algo más profundo: la sensación de que, tras años de altibajos, el brasileño vuelve a colocarse en el escaparate adecuado.

La Champions, una cuenta pendiente

Para Gabriel Jesus, la Champions League no es una competición más. Es la escena donde se miden los grandes, donde se construyen carreras y se corrigen historias.

“Me gusta mucho jugar esta competición. El año pasado me quedé a las puertas y espero que esta temporada sea diferente”, admitió. Hay un poso de frustración en sus palabras. Y también un desafío.

Ya sabe lo que es rozar el título y marcharse con las manos vacías. En 2021, llegó a la final con Manchester City, pero vio cómo Chelsea se llevaba la copa. Más recientemente, vivió desde el otro lado el drama de los penaltis, cuando Arsenal cayó ante el PSG de Luis Enrique en la final de Budapest el pasado mes de mayo.

Dos finales. Dos heridas abiertas. Y ahora, una tercera oportunidad, con otros colores, otro escudo y otro escenario.

Barcelona le ofrece un nuevo marco para reescribir su relación con la Champions. El contexto deportivo, el estilo de juego, la ambición del club: todo empuja a que un delantero de su perfil encuentre espacio para decidir partidos importantes.

La primera señal ya la ha dado. Entró, marcó y se colocó al lado de Rivaldo en la tabla histórica de goleadores brasileños en la competición.

La pregunta ya no es si puede recuperar su mejor versión. La cuestión es hasta dónde puede llevar al Barça en Europa si noches como la de Feyenoord se convierten en costumbre.