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Futuro incierto de McTominay y su delicada operación

Manna enciende las alarmas sobre el futuro de McTominay y detalla su delicado parón médico.

El discurso oficial ya no es tan cómodo. Giovanni Manna ha admitido que la renovación de contrato de Scott McTominay con Napoli ha entrado en una zona gris. El escocés tiene vínculo hasta 2028, ambas partes quieren seguir juntas, pero el acuerdo no llega. Y ahora, además, entra en juego la salud del centrocampista.

En una entrevista con DAZN, el director deportivo fue directo al hablar del futuro del jugador de 29 años. «¿La renovación de McTominay? Scott dijo que no sabe si renovará en este momento», reconoció Manna, abriendo una puerta a la incertidumbre que hasta ahora se había intentado mantener cerrada.

El dirigente dejó claro que el club no quiere perder a uno de sus referentes. «Tiene un contrato de dos años, queremos hacerlo y él también quiere. No siempre es fácil hacer coincidir las cosas, pero lo estamos intentando», añadió, retratando el típico pulso de la élite: voluntad compartida, intereses que chocan, tiempos que no encajan.

Una arritmia benigna que frena a un líder

Mientras el futuro en los despachos se discute, el presente de McTominay pasa por un quirófano en Londres. Al centrocampista se le ha detectado una leve arritmia benigna, una alteración del ritmo cardiaco que obliga a parar a tiempo, antes de que la temporada se complique.

Napoli ha reaccionado rápido. El club ha programado una intervención para reducir al mínimo el impacto en el curso doméstico y confía en tenerlo de vuelta a plena capacidad competitiva a mediados de octubre. El mensaje interno es de calma.

El propio McTominay ha querido rebajar la tensión, insistiendo en que se trata de una medida planificada, no de una emergencia. En una reciente gala de premios, explicó: «Estoy bien, el procedimiento era algo que llevaba tiempo planeando hacer con el club». Una frase corta, pero contundente, para calmar a una afición que ve cómo su motor del mediocampo se detiene en pleno arranque de temporada.

Golpe para Napoli y para Escocia

El calendario no perdona. La operación llega en un momento incómodo y convierte al escocés en una ausencia pesada tanto para su club como para su selección.

Ya se perdió la derrota por 3-2 de Napoli ante Inter Milan, el segundo tropiezo consecutivo del equipo de Massimiliano Allegri. Sin McTominay, el centro del campo pierde presencia, recorrido y gol justo antes de una serie de partidos ásperos ante rivales como Arsenal, Bologna y Fiorentina. El margen de error se estrecha y el vacío en la sala de máquinas se nota.

Para Escocia, el impacto es igual de duro. McTominay, con 73 internacionalidades y convertido en pieza central para la Tartan Army, se perderá cuatro duelos clave de la Nations League ante Eslovenia, Suiza y Macedonia del Norte. Son los primeros pasos de la era Sebastien Pocognoli, y arrancar sin el jugador que marcó los goles decisivos para sellar el billete al Mundial 2026 es un golpe directo al plan del nuevo seleccionador.

Un plan de recuperación milimetrado

Manna también desgranó el itinerario médico y físico que seguirá el centrocampista tras la operación. Nada se deja al azar. Los primeros 14 días serán de reposo absoluto, sin concesiones, para permitir que el cuerpo asimile el procedimiento y los fármacos.

Superada esa fase, llegará el siguiente escalón: vuelta progresiva a la actividad competitiva sin contacto, es decir, trabajo físico, ejercicios con el grupo, pero sin choques ni riesgos. El regreso al fútbol de pleno contacto tendrá que esperar.

«Serán 28 días para la condición deportiva porque tomará fármacos anticoagulantes», detalló Manna. «Durante dos semanas, el jugador descansará y luego reanudará la actividad competitiva sin contacto». Solo después, y con la luz verde definitiva de los especialistas, se planteará su retorno real a los partidos.

Entre una renovación que se resiste, una operación cardiaca programada y un calendario que no espera, el futuro inmediato de McTominay se mueve sobre una fina línea. La cuestión ya no es solo cuándo volverá a pisar el césped, sino en qué contexto contractual y deportivo lo hará.