Endrick: el salto a Europa y su crecimiento en el Real Madrid
Endrick no disimula: el salto a Europa le golpeó fuerte. Nuevo continente, nuevo vestuario, un gigante como el Real Madrid y un lugar en el que, de entrada, no había sitio para él en el once. Pero en medio del ruido, el brasileño encontró algo más valioso que minutos: una red de apoyo dentro de un vestuario plagado de estrellas.
“El primer año siempre es duro. Llegas a un club con jugadores como Modric, Vinicius, Rodrygo… Es muy difícil jugar con todos ellos, pero también aprendes mucho”, contó en una charla con Men in Blazers en YouTube. No lo dice desde el resentimiento, sino desde la perspectiva de quien ha entendido el proceso. “He podido poner todo lo que he aprendido en práctica en Lyon, y cuando vuelva podré demostrarlo allí”.
La frase encierra el giro clave de su historia: aceptar que, para crecer en el Real Madrid, primero tenía que irse.
Un vestuario de estrellas… y un teléfono que siempre suena
Lejos de quedar aislado, Endrick descubrió que el gran club también puede ser una familia. El brasileño, todavía adolescente, se aferró a los gestos que no salen en los resúmenes: una llamada, una conversación, una broma en el idioma que aún no domina.
“Bellingham me llama todos los días. Cuando yo estaba mal, él me levantaba y hablábamos. Me ayudó mucho. Trent también. Son jugadores muy cercanos”, explicó, subrayando el peso del apoyo emocional en un contexto de máxima exigencia. No habla solo de fútbol; habla de compañía.
Intenta absorberlo todo. Hasta el idioma. “Intento aprender de ellos, incluido inglés, pero es imposible entenderlos”, bromeó, dejando ver que la adaptación no solo pasa por el césped.
Lyon, el riesgo que se convirtió en refugio
El punto de inflexión llegó con la decisión de dejar, aunque fuera por un tiempo, el Santiago Bernabéu. Para muchos, un paso atrás. Para él, una orden interior.
“No fue difícil ir a Lyon. Al final, Dios me dijo que tenía que ir, y fui. No tenía miedo; ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Necesitaba jugar”, confesó. No hay dramatismo en sus palabras, hay convicción. Y números: goles, asistencias, minutos. Justo lo que le faltaba.
En Lyon encontró lo que en Madrid aún no podía tener: continuidad, margen para equivocarse, espacio para convertir lo aprendido en hábito. “He podido marcar goles, dar asistencias y jugar muchos minutos”, resumió. Para un delantero joven, eso vale tanto como un título.
El sueño mundialista y el peso de la camiseta de Brasil
Mientras su carrera se cocina a fuego lento en Europa, Endrick ya mira a la mayor de las vidrieras: la Copa del Mundo. Lo hace con una mezcla de ilusión y responsabilidad que delata la dimensión del desafío.
“Jugar un Mundial es lo más grande. Poder representar a mi país es un sueño hecho realidad”, aseguró. No habla solo de él; habla de un país entero que lleva demasiado tiempo esperando. “El Mundial es muy importante para la gente, y hace mucho que no lo ganamos”.
En ese contexto, aparece un nombre inevitable: Neymar. Para Endrick, no es solo un ídolo, es un símbolo. “Neymar tiene ADN brasileño. Es uno de los mejores de nuestra historia”, afirmó, alineándose con una generación que creció con el ’10’ como referencia absoluta.
Ancelotti, respeto mutuo y un futuro por escribir
El otro pilar de su horizonte es Carlo Ancelotti. El técnico italiano, figura central en el proyecto del Real Madrid y futuro seleccionador de Brasil, ocupa un lugar especial en el discurso del joven delantero.
“Me llevo muy bien con Ancelotti. Es un gran entrenador y te entiende muy bien como persona. Sé que me tienen mucho respeto”, explicó Endrick. No es una frase vacía: en la élite, sentirse escuchado y respetado por quien manda en el banquillo puede cambiar la trayectoria de un jugador.
Endrick vive hoy entre dos mundos: el presente competitivo en Lyon y el futuro que le espera en el Bernabéu y con Brasil. Ha descubierto que, a veces, la mejor manera de llegar a la cima es dar un rodeo. La pregunta ya no es si está preparado para el escaparate, sino cuánto tiempo tardará en reclamarlo como suyo.






