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Eddie Howe deja Newcastle: fin de una era transformadora

Eddie Howe dejará el Newcastle United de forma inmediata. Así lo han confirmado fuentes a BBC Sport, poniendo punto final a un ciclo que transformó al club, pero que terminó erosionado por los resultados, las ventas y una pretemporada que ha encendido todas las alarmas.

El último partido de Howe al mando fue una derrota por 4-1 ante Bristol City en un amistoso de pretemporada el miércoles. No parecía un encuentro especialmente trascendente. Al final ha sido la despedida.

Todo apunta a que Matthias Jaissle, actual técnico de Al-Ahli en la Saudi Pro League, será el elegido para sucederle.

De la euforia a la fractura

La salida llega después de una temporada liguera decepcionante. Newcastle terminó duodécimo en la Premier League, con 17 derrotas en 38 jornadas. Demasiadas para un proyecto que, solo un año antes, se veía instalado entre la élite inglesa y europea.

La presión sobre Howe fue en aumento mientras el equipo se desinflaba. El desgaste se notaba en el banquillo y en el césped. Aun así, desde la cúpula se insistía en la continuidad. En marzo, el director ejecutivo David Hopkinson aseguraba que el club “no estaba teniendo esas conversaciones” sobre un cambio de entrenador “en este momento”.

Ese “momento” ha llegado ahora, en pleno verano y en medio de una reconstrucción incómoda.

Un proyecto marcado por las ventas

Howe, de 48 años, llegó a St James’ Park en noviembre de 2021, apenas un mes después de la compra del club por parte del Saudi Public Investment Fund. Fue el rostro del nuevo Newcastle: ambicioso, intenso, con un fútbol agresivo y una conexión inmediata con la grada.

Doce meses atrás, el club había invertido alrededor de 240 millones de libras en fichajes. El mensaje era claro: crecer rápido. Pero el verano actual ha sido bien distinto.

Fuentes cercanas al técnico señalan su sorpresa ante la política de traspasos de este mercado, pese a que conocía la necesidad de vender para cuadrar cuentas. El giro ha sido duro: Alexander Isak se marchó al Liverpool, un golpe que Howe definió en enero como “siempre desafiante” y que le obligó a recalcar en varias ruedas de prensa la urgencia de reforzar el equipo.

La sangría no terminó ahí. Este verano ha perdido a dos piezas clave: Sandro Tonali rumbo al Tottenham y Anthony Gordon al Barcelona, mientras el Arsenal persigue al capitán Bruno Guimarães. Demasiado talento saliendo por la puerta en muy poco tiempo para un entrenador que había decidido a comienzos de año seguir en St James’ Park “fuera cual fuera” el escenario de ventas. Su perspectiva cambió con el paso de las semanas.

El legado: títulos, Europa y un equipo irreconocible

Los números de Howe en Newcastle hablan por sí solos. Sustituyó a Steve Bruce y puso fin a una espera de 70 años por un gran título doméstico al conquistar la Carabao Cup en 2025. No es un detalle menor en un club marcado históricamente por la frustración.

Bajo su mando, los Magpies alcanzaron la Champions League en 2023 y de nuevo en 2025. La temporada pasada llegaron hasta los octavos de final de la máxima competición europea, donde cayeron 8-3 en el global ante el Barcelona. Su defensa de la EFL Cup se frenó en semifinales. El gran borrón, el campeonato liguero: tras un quinto puesto en 2024-25, el desplome al duodécimo lugar encendió todas las alarmas.

En la Premier League, el balance es contundente: 84 victorias, 38 empates y 57 derrotas en 179 partidos. Ningún otro entrenador del Newcastle ha logrado más triunfos en la competición. Su porcentaje de victorias, un 46,9%, solo lo supera Kevin Keegan. Son cifras de técnico grande, más allá del amargo final.

Una ciudad dividida entre la gratitud y el miedo

La reacción entre la afición mezcla incredulidad, tristeza y preocupación. El momento elegido para la ruptura desconcierta.

Charlotte Robson, del podcast True Faith: Newcastle United Podcast, lo resumía así: el problema es el “timing”. Para ella, la decisión habría tenido más sentido en mayo, cuando varios entrenadores de primer nivel estaban libres. Ya entonces, dice, se veía que Howe necesitaba un respiro. Las malas actuaciones en el tramo final de la campaña le pasaron factura, de forma visible. La sensación de muchos es que esta separación amistosa podría haberse producido al acabar la temporada.

Otros hinchas ponen el acento en el impacto emocional y futbolístico del técnico. Ben recuerda que Howe devolvió “la chispa” al Newcastle: lo sacó de la lucha por el descenso, lo llevó de vuelta a la Champions con noches inolvidables y resucitó carreras que parecían acabadas, todo ello con un fútbol valiente como hacía años no se veía en St James’ Park. Para él, el legado es de esfuerzo, orgullo y recuerdos de verdad.

No todos miran al futuro con optimismo. Roger califica la decisión como “un desastre total” y ve al Newcastle, sin Howe, como un serio candidato al descenso. Para Hazel, abonada de toda la vida, la marcha del entrenador es un golpe al corazón: habla de “milagros” para describir la transformación del equipo y lamenta que, pese a los problemas de la pasada campaña —cambios en la dirección, reglas PSR, lesiones—, el técnico haya logrado sostener el proyecto con dignidad. Su ilusión por la nueva temporada, admite, se ha evaporado.

Tom apunta a otro ángulo: el contexto competitivo. Perder al entrenador “en mitad de la pretemporada” le parece el peor momento posible. Recuerda que Howe tuvo un año muy malo, sí, pero cree que se había ganado el beneficio de la duda. Señala la pérdida de dos, quizá tres de sus mejores jugadores y subraya que, aunque han llegado jóvenes con talento, no ha aterrizado nadie con experiencia probada en la Premier League. Su temor es claro: que este sea el principio de la caída.

Simon, por su parte, lanza una advertencia a los que pedían la salida del técnico. Entiende la frustración por la última temporada, pero pide cuidado con lo que se desea. Confía en que el club avance en positivo, pero insiste en que Howe debe irse con el agradecimiento unánime por todo lo que ha dado.

Un relevo cargado de riesgo

Ahora todas las miradas se dirigen a Matthias Jaissle. El entrenador de Al-Ahli, con pasado de técnico emergente en el fútbol europeo, se perfila como el hombre llamado a heredar un banquillo tan atractivo como exigente.

Llega, si se confirma su nombramiento, a un club que ha probado el sabor de la élite y no quiere renunciar a él, pero que encara la nueva temporada con menos estrellas, más dudas y una grada que no olvida quién le devolvió la esperanza.

Howe se va con números de récord, un título histórico y dos clasificaciones a la Champions. Se va también en el momento más incómodo posible, con el equipo en plena preparación y el mercado todavía en ebullición.

El Newcastle que deja atrás ya no es aquel que luchaba por escapar del descenso. Es un club que ha probado lo que es codearse con los grandes. La cuestión, ahora, es si sin Eddie Howe será capaz de seguir mirando hacia arriba o si este verano marcará el inicio de una nueva caída en picado.