Ebnoutalib elige a Alemania tras la llamada de Klopp
En el delicado tablero de las selecciones nacionales, donde una decisión marca una carrera entera, a veces basta con un nombre al otro lado del teléfono. Para Ebnoutalib, ese nombre fue Jürgen Klopp. Y ahí se acabó el debate.
Delantero del Eintracht Frankfurt, con raíces que le permitían vestir también la camiseta de Marruecos, el atacante ha confirmado que se compromete con Alemania tras un contacto directo con el nuevo seleccionador. Las conversaciones con la federación marroquí existieron, pero nunca tuvieron el mismo peso.
«Hubo conversaciones con Marruecos. Pero cuando Jürgen Klopp llama, no puedes decir que no», confesó el ariete.
De la Regionalliga a la Mannschaft en dos años
Su historia tiene algo de cuento moderno. Hace apenas dos temporadas jugaba en la Regionalliga con el FC Giessen. Campos modestos, focos discretos, poco ruido mediático. Hoy, su nombre aparece en una prelista de 44 futbolistas para la UEFA Nations League y se entrena bajo las órdenes de uno de los entrenadores más influyentes del fútbol europeo.
El salto se explica en parte por su arranque de curso con el Eintracht: cuatro goles que despertaron el interés de Klopp durante una visita a la ciudad deportiva del club de Frankfurt. Ahí empezó a cambiar su horizonte internacional.
El momento clave llegó en un día libre, en un campo deportivo cualquiera. El delantero relató que estaba desconectando cuando vio aparecer en su móvil un número que no esperaba. Era Klopp.
Al principio pensó que se trataba de una simple llamada de cortesía, quizá para saber cómo se encontraba. Pero la conversación tomó otro rumbo. Cuando colgó, las emociones lo desbordaron. «Después de la llamada, se me saltaron las lágrimas. Pensé en dónde estaba hace solo unos años y en lo increíble que es que todo el trabajo haya dado sus frutos», reconoció.
La fuerza del vestuario y el peso del técnico
Ya integrado en la concentración de la selección, Ebnoutalib describe un ambiente intenso, cargado de energía competitiva. La figura de Klopp domina el escenario. Su trayectoria, sus títulos, su estilo. Todo eso ya ha impuesto un respeto absoluto en el grupo.
Alemania se prepara para una serie de partidos de la Nations League, con un duelo de alto voltaje ante Países Bajos en el horizonte. Ebnoutalib sueña con estrenarse ahí, con su primer partido absoluto, el que sellaría definitivamente su futuro con la DFB.
El delantero quedó impresionado desde los primeros entrenamientos. «La impresión es muy positiva. Es, por supuesto, alguien que aporta muchísima experiencia y ya tiene una presencia especial por todo lo que ha logrado a lo largo de los años. Así que, de forma natural, se le tiene un gran respeto. Pero en las conversaciones fue muy amable y muy cercano», explicó.
Sobre el césped, el guion es el esperado: presión alta, ritmo feroz, fútbol directo, mucha energía. «Ya es muy conocido por la forma en la que quiere jugar. Con presión alta, con mucha energía y potencia. Ya nos ha encendido. Creo que es por eso por lo que se le conoce, porque es muy bueno llegando a la gente y consiguiendo que se sume. Sin duda nos ha puesto en la mentalidad adecuada», añadió el atacante.
Entre dos raíces, una decisión clara
Su inclusión en la amplia y experimental lista de 44 jugadores para los próximos compromisos de la UEFA Nations League supone un punto de inflexión en su carrera. La semilla de este cambio, según se ha sabido, se plantó a principios de mes, cuando Klopp visitó el entrenamiento del Eintracht Frankfurt y profundizó el contacto.
Ebnoutalib confirmó que también habló con Mohamed Ouahbi, seleccionador de Marruecos. La puerta estuvo abierta, pero nunca llegó a convertirse en un intercambio profundo. La conexión con Alemania se volvió más directa, más inmediata, desde el momento en que el nuevo jefe de la Mannschaft marcó su número.
«Hablé con él, pero no fue un intercambio intenso. Amo a ambos países; los dos son mis países de origen. Seguiré apoyando a Marruecos», subrayó.
La elección ya está hecha. Ahora falta lo más difícil: demostrar en el campo que aquella llamada no solo cambió su destino, sino también el futuro de una Alemania que busca nuevas figuras y una nueva identidad bajo Klopp.






