Diego Forlán inicia su etapa como seleccionador interino de Uruguay
Diego Forlán ya está al mando. El histórico goleador inició oficialmente su etapa como seleccionador interino de Uruguay, con una primera misión clara: un tour de tres amistosos por Asia que servirá como laboratorio y termómetro. Pero el estreno llega con una baja que pesa mucho en el vestuario y en la pizarra: Federico Valverde no viaja.
El mediocampista de Real Madrid quedó fuera de la gira tras sufrir una fuerte lesión de tobillo en el derbi ante Atlético de Madrid. El diagnóstico fue contundente: el riesgo de agravar la inflamación con un viaje tan largo obligó a frenarlo a tiempo. No hubo margen para el romanticismo del “viajo igual”. Primó la cabeza fría.
Forlán explicó que el cuerpo médico siguió la evolución del tobillo de Valverde hasta el último momento antes de tomar la decisión. Se estiró la cuerda todo lo posible, pero sin cruzar la línea. A sus 47 años, el entrenador dejó claro el mensaje que quiere instalar: primero la salud del jugador, después todo lo demás.
“El doctor habló con Fede y obviamente siente molestias”, señaló Forlán. La conclusión fue simple: el tobillo puede hincharse más con las horas de vuelo y los cambios de presión. El resultado, inevitable: Valverde se queda en España para enfocarse en la rehabilitación.
Ante el hueco en el centro del campo, la respuesta fue directa. Emiliano Martínez, mediocampista de Palmeiras, recibió la llamada y se suma como reemplazo natural en la zona de volantes. Sin tiempo que perder, viaja de inmediato para integrarse a la delegación celeste.
La lista de Forlán mezcla caras nuevas con viejos referentes. Hay aire fresco y también memoria competitiva. Entre los debutantes aparecen Thiago Cardozo, Juan Rodríguez y Facundo Bernal, que se ganan su primera citación absoluta y se asoman a un escenario mayor. Es una señal clara: se abre la puerta a una nueva camada después de una campaña mundialista 2026 que dejó heridas y dudas.
Junto a ellos regresan nombres de peso en el vestuario: Nahitan Nández, Lucas Torreira y el defensor de Barcelona, Ronald Araújo. Liderazgo, intensidad y experiencia para sostener a los que recién llegan y para darle a Forlán una base reconocible sobre la que ordenar su idea.
Objetivos del Entrenador Interino
El objetivo del entrenador interino es nítido: evaluar el rendimiento colectivo, subir el nivel de disciplina táctica y empezar a reconstruir la identidad competitiva del equipo. No se trata solo de amistosos lejanos en el calendario; se trata de empezar a dibujar el Uruguay que quiere ver en los próximos grandes torneos.
Itinerario de la Gira
El itinerario no da respiro. Uruguay abre la gira el jueves 24 de septiembre ante Japón, en el Q&A Stadium Miyagi de Rifu. Después, cuatro días más tarde, la selección volará a Seúl para medirse con Corea del Sur. El cierre llegará en Kolkata, el 6 de octubre, frente a India, en un escenario muy distinto pero igual de exigente en términos de concentración y logística.
Cada partido cuenta. No solo en el marcador, también en el futuro de Forlán. Una buena cosecha de resultados y sensaciones podría fortalecer su candidatura para seguir más allá del interinato, justo cuando La Celeste ya empieza a mirar de reojo la Copa América 2028 y el Mundial 2030.
El nuevo ciclo arranca lejos de casa, sin una de sus máximas figuras, pero con algo que Forlán conoce mejor que nadie: la necesidad de construir una base ganadora desde el primer silbatazo en Japón.





