Deco responde sobre el caso Julián Álvarez: "Hicimos las cosas bien"
El intento de Barcelona por fichar a Julián Álvarez este verano terminó convertido en una guerra abierta con Atlético de Madrid. Una operación de casi 100 millones de euros, diseñada a tres años, que nunca llegó ni siquiera a la mesa de negociación del club rojiblanco.
El plan azulgrana era claro: encontrar un relevo de primer nivel para las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres. El elegido, su objetivo número uno, era Álvarez. Pero en el Metropolitano cerraron la puerta de golpe.
Oferta millonaria y portazo del Atlético
Barcelona presentó una propuesta cercana a los 100 millones de euros, pagaderos en tres temporadas. Desde el primer contacto, según la versión culé, la respuesta fue tajante: Atlético no quería vender. Ni hablar.
El clima se enrareció del todo durante el Mundial, cuando Julián Álvarez expresó públicamente su deseo de salir. En la capital lo interpretaron como una línea roja. La directiva rojiblanca reaccionó con un comunicado durísimo, bloqueando de forma unánime cualquier negociación y acusando al Barça de conducta poco ética.
El conflicto subió otro peldaño. Atlético, siempre según las informaciones publicadas, presentó quejas formales ante la RFEF y la FIFA por un supuesto “tapping up”, señalando además al vigente campeón de LaLiga por intentar manipular el relato a través de los medios.
Deco se defiende: “Hicimos una oferta formal y justa”
En declaraciones a RAC1, Deco salió al cruce de las acusaciones y defendió la actuación de Barcelona. El director deportivo negó que el club instara al delantero de 26 años a forzar su salida.
“Tenemos la información que tenemos. Hemos hecho las cosas bien”, explicó. “Hicimos una oferta y no recibimos respuesta. Se ha hablado más en la prensa. Hablamos con ellos con respeto. Nos dijeron desde el principio que no querían venderlo”.
Deco insistió en que la propuesta culé fue transparente y dentro de los usos del mercado: “No puedo decir mucho más de lo que es la realidad. Hicimos una oferta formal y justa… Hicimos una oferta para pagar en tres temporadas. Hay clubes que pagan en cinco plazos”.
Sobre las acusaciones de maniobras en la sombra, fue rotundo: “Barça no le dijo a Julián que expresara públicamente su deseo de salir del Atlético. No se puede estar sacando siempre el mismo tema. Es mucho más una cuestión de presión social que de realidad. No hay más que eso”.
Giro obligado en el mercado del Barça
Con Álvarez finalmente quedándose en Madrid, Barcelona tuvo que rehacer su hoja de ruta. El golpe no fue solo económico, también deportivo. Sustituir a un delantero del calibre de Lewandowski era, como admitió Deco, prácticamente imposible en términos de perfil y garantías inmediatas.
El club se vio obligado a mirar en otra dirección y a diversificar sus apuestas ofensivas. “Si Julián no se hubiera incorporado, tendríamos que haber buscado un perfil similar. Por eso fichamos a Gabriel [Jesus]”, confirmó el director deportivo.
La planificación no se detuvo ahí. Deco explicó que la llegada de Karim Adeyemi respondió a una oportunidad que apareció antes de lo previsto, mientras que con Roony Bardghji la idea siempre fue distinta: incorporarlo con vistas al futuro y cederlo para que creciera con minutos lejos del Camp Nou.
Barcelona no logró su gran objetivo del verano, pero movió ficha rápido. Atlético, por su parte, mantuvo a su estrella y marcó territorio ante un rival directo. La batalla por Julián Álvarez no acabó en un traspaso. Acabó en algo más profundo: una declaración de poder y de principios entre dos gigantes que, tarde o temprano, volverán a cruzarse en el mercado.






