David Gray defiende penalti de Hibernian en Ibrox: ‘El árbitro no tiene opción’
Hibernian se marchó de Ibrox con una de esas victorias que marcan vestuarios. Un 2-1 en Glasgow, con remontada, polémica y un final que heló al público local. Josh Campbell abrió el camino desde el punto de penalti y Callum Wright, ya en el tiempo añadido, firmó una acción individual que silenció el estadio. Entre medias, un gol en propia puerta de Jordan Obita había desatado la sensación de que el impulso era de los locales. Se equivocaron.
El gran debate, sin embargo, no estuvo en los goles sino en el origen del primero. El penalti señalado en la primera parte, cuando Vanja Dragojević fue castigado por derribar a Jason Kerr en el área, encendió la discusión en la grada y en el análisis posterior. Para David Gray, no hay margen para la duda.
“El árbitro no tiene opción”
El técnico de Hibernian en Easter Road explicó, ya en la sala de prensa, cómo vivió la jugada y por qué considera que Don Robertson acertó tras la revisión del VAR.
“Enseguida los árbitros han venido y nos han hablado de esto”, recordó Gray, aludiendo a las reuniones previas en las que los colegiados avisan a los clubes de los criterios en jugadas a balón parado. “De ese tipo de situaciones, porque pasa mucho en los córners. Hay mucho contacto y mucha gente centrada en el jugador en vez de en el balón”.
Gray confesó que, en directo, no le dio demasiada importancia a la acción. “En el momento no pensé gran cosa y mi entrenador de porteros dijo enseguida que podía ser penalti. Luego casi te olvidas de ello cuando ellos salen a la contra y lo paran para revisarlo”.
Ahí entró en juego la tecnología. La revisión confirmó lo que el cuerpo técnico de Hibernian intuía. “Viéndolo ahora creo que los árbitros y el VAR no tienen otra opción que darlo. Él los ha puesto en una posición en la que tienen que señalarlo”, subrayó Gray.
La descripción es clara: “No está mirando al balón, está impidiendo al jugador que intenta cabecear y el balón cae justo en esa zona. Eso deja al árbitro sin elección, tiene que pitar penalti y creo que es la decisión correcta”.
Un giro de guion en Glasgow
Ese tanto de Josh Campbell desde los once metros marcó el tono de un partido que Hibernian supo sufrir y rematar. El gol en propia puerta de Jordan Obita, a falta de unos cinco minutos, pareció encender a los locales y alimentar la sensación de que el desenlace se inclinaría hacia el lado del anfitrión.
Pero cuando Ibrox olía a remontada, llegó el golpe definitivo. Callum Wright aprovechó el desconcierto, encaró y resolvió con una acción individual en el tiempo añadido que convirtió la tarde en una jornada memorable para el vestuario visitante.
Entre la polémica del penalti, la intervención del VAR y un final eléctrico, Hibernian no solo se llevó tres puntos. Se llevó también la confirmación de que, en los pequeños detalles dentro del área, la temporada puede cambiar de rumbo en una sola decisión. Y en Ibrox, esa decisión cayó del lado de David Gray.






