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David brilla en la goleada del Atlético sobre Osasuna

El Atlético se dio un festín. Un 4-0 rotundo ante Osasuna en un Riyadh Air Metropolitano encendido, una noche de esas que alimentan discursos de candidato al título y devuelven al equipo de Diego Simeone al centro de la conversación liguera.

Desde el arranque, el guion fue claro: el Atlético mandaba, Osasuna sobrevivía. La recompensa llegó en el minuto 24. David, el fichaje del momento, atacó el área con instinto de veterano y abrió el marcador para desatar al estadio. Un gol que no solo rompía el partido. Empezaba a escribir historia.

Un récord y un líder inesperado

Con ese tanto, David se convirtió en el primer jugador de Los Rojiblancos en todo el siglo XXI que marca en cada uno de sus dos primeros partidos de La Liga con el club. No es un detalle menor. Es una carta de presentación en mayúsculas para un delantero que ha aterrizado sin pedir permiso.

Pero no se quedó ahí. No se conformó con su nombre en el acta. Se adueñó de la noche.

Tras el descanso, cuando Osasuna intentaba respirar y juntar pases, el Atlético apretó de nuevo. Nueve minutos después de la reanudación, David filtró un pase preciso, quirúrgico, para la carrera de Lee Kang-in. El surcoreano definió con calma, como si el 2-0 fuera un trámite, y el estadio entendió que la goleada estaba en marcha.

Le Normand y Baena sellan la goleada

Con el 2-0, el partido se jugó ya al ritmo que quiso el Atlético. Simeone movió piezas, el equipo se soltó y Osasuna empezó a acusar el desgaste. La defensa navarra, cada vez más hundida, terminó por romperse.

En el minuto 63, Robin Le Normand apareció para firmar el tercero y convertir el tramo final en un ejercicio de autoridad. Osasuna ya no encontraba respuestas, solo acumulaba minutos y golpes.

El cuarto llegó en el 82, obra de Alex Baena, para cerrar la noche con un marcador que no admite matices. 4-0, sensación de rodillo y un mensaje directo al resto de la Liga.

Osasuna, mientras tanto, se marcha de la capital con una derrota dura y demasiadas dudas atrás. Se queda en la 13.ª posición, con solo siete puntos en seis jornadas y la obligación de reaccionar.

Goleada sin Julián Álvarez y fondo de armario

El dato que completa el cuadro: todo esto lo logró el Atlético sin su estrella ofensiva Julian Alvarez. El argentino ni siquiera entró en la convocatoria, todavía lastrado por un problema muscular que le ha frenado en este arranque.

Simeone ya había avisado en la previa de sus dificultades físicas, y el escenario invitaba a preguntarse cómo respondería el equipo sin uno de sus referentes en ataque. La respuesta fue contundente. La profundidad de plantilla se vio sobre el césped: cuatro goles, múltiples recursos y la sensación de que el sistema sostiene al nombre propio, no al revés.

Con esta victoria, el Atlético suma 13 puntos en seis partidos y se instala en la tercera plaza de la tabla. Respira cerca de la cima, a solo dos puntos de Real Madrid y del líder Barcelona. No es un detalle de calendario: es una declaración de intenciones en pleno inicio de curso.

El derbi ya asoma en el horizonte

La fiesta no da margen para la relajación. Lo que viene ahora es, quizá, el primer gran examen de la temporada. El Riyadh Air Metropolitano se prepara para recibir a Real Madrid en un derbi que puede mover placas tectónicas en la clasificación.

El choque se presenta con un incentivo evidente: un buen resultado permitiría al Atlético adelantar a su eterno rival y meter aún más presión en la lucha por el liderato. El equipo llega lanzado, con David en estado de gracia y un ataque que ha demostrado que puede funcionar incluso sin Julian Alvarez.

Osasuna, por su parte, deberá resetear rápido. En casa, ante Rayo Vallecano, le espera un partido que ya huele a obligación. Porque mientras el Atlético mira hacia arriba y se permite soñar con el título, la pregunta para los navarros es otra: cuánto tiempo pueden permitirse seguir mirando de reojo la parte baja de la tabla.