Darwin Núñez se acerca a Portugal: cesión y opción de compra
Darwin Núñez está a un paso de salir de Al Hilal. El delantero uruguayo, que apura la pretemporada con el conjunto saudí en Austria, ha logrado lo que llevaba semanas buscando: el visto bueno del club para marcharse cedido, con una opción de compra válida hasta junio de 2027.
No será una ruptura total. Núñez llegó a plantear la rescisión de su contrato, pero las conversaciones han desembocado en una fórmula intermedia: préstamo con opción de compra y reparto de salario. El atacante aceptará renunciar a parte de sus emolumentos, mientras que Al Hilal seguirá asumiendo una porción de la ficha durante una temporada. Un movimiento que habla tanto de su deseo de cambiar de aires como de la necesidad del club de encontrar una salida viable.
El objetivo es claro: cerrar todo antes del 3 de agosto, fecha en la que Al Hilal regresa a Arabia Saudí tras el ‘stage’ en Austria. El reloj ya corre.
Barcelona se baja del tren
En este tablero, el nombre de Darwin Núñez llegó a asomarse con fuerza por los despachos de FC Barcelona. El uruguayo apareció en la agenda azulgrana como alternativa de bajo coste a Julián Álvarez, una opción que encajaba en el contexto económico del club.
Sus representantes ofrecieron al Barça la posibilidad de incorporarlo cedido. La propuesta se estudió, se valoró y se dejó sobre la mesa. No pasó de ahí. No hubo oferta, ni negociación avanzada, ni giro de guion de última hora.
La prioridad deportiva y económica del club catalán sigue llamándose Julián Álvarez, aunque internamente ya se empieza a asumir que esa operación puede no llegar a cristalizar. Aun así, en el Camp Nou no han reactivado la vía Núñez.
Portugal, el camino de vuelta
Mientras el interés azulgrana se enfriaba, el futuro del uruguayo tomaba una dirección mucho más reconocible: Portugal. Según el diario saudí Arriyadiyah, recogido por SPORT, Núñez está muy cerca de regresar a la Primeira Liga, con Porto y Benfica como grandes candidatos a hacerse con su cesión.
No es un destino cualquiera. Es el lugar donde su carrera explotó.
Benfica apostó por él cuando todavía vestía la camiseta de Almería, adelantándose precisamente al Barcelona con una oferta de 25 millones de euros. Aquella inversión resultó un acierto rotundo: en Lisboa, Núñez firmó su etapa más brillante, hasta ganarse un traspaso a Liverpool por más de 75 millones de euros.
Ahora, el círculo puede cerrarse. Porto y Benfica se disputan un delantero que ya conoce la liga, el idioma futbolístico y la presión de jugar por títulos cada fin de semana. Y para Núñez, la idea seduce.
De Inglaterra y Arabia a la necesidad de reencontrarse
Su paso por Liverpool nunca terminó de consolidarle. Llegó como fichaje de impacto, pero no logró asentarse como referencia indiscutible en la Premier League. En Arabia Saudí, con Al Hilal, la historia tampoco ha cuajado: adaptación complicada, sensación de estar de paso y la convicción creciente de que necesita un entorno competitivo que le devuelva su mejor versión.
Ahí aparece Portugal como refugio futbolístico. Un contexto que ya le funcionó, con un escaparate europeo y una presión alta, pero conocida.
No han faltado pretendientes. Atlanta United, desde la MLS, llamó a la puerta. Besiktas también se movió para intentar convencerle. Ninguno de los dos clubes logró alcanzar un acuerdo que satisficiera a todas las partes. Ni el jugador vio claro el salto, ni Al Hilal encontró en esas propuestas la fórmula adecuada.
Portugal, en cambio, sí encaja en todas las direcciones.
Un mercado que puede cambiar jerarquías
La operación, si se cierra en los términos previstos —cesión con opción de compra, renuncia parcial de salario por parte del jugador y contribución de Al Hilal durante un año—, ofrecerá a Núñez algo que no ha tenido en sus dos últimas etapas: continuidad y estabilidad.
Porto y Benfica no pelean solo por un goleador. Compiten por un futbolista que ya ha demostrado que puede dominar la liga, que sabe lo que es decidir partidos grandes y que, con confianza, se convierte en un delantero incómodo para cualquier defensa.
Barcelona mira la escena desde la distancia, atado a su plan A con Julián Álvarez y sin margen, de momento, para cambiar la hoja de ruta. Al Hilal acelera para cerrar un acuerdo antes de regresar a casa. Núñez, mientras tanto, entrena en Austria con la vista puesta en un lugar que ya conoce bien.
La pregunta ya no es si saldrá, sino en qué lado de Oporto o Lisboa volverá a encender sus goles.






