Curtis Jones se marcha al Inter: ¿Federico Chiesa el próximo?
Liverpool ya ha abierto la puerta. Curtis Jones se marcha al Inter y, en el Giuseppe Meazza, no quieren que sea el único pasajero procedente de Anfield este verano.
El club italiano cerró el viernes el acuerdo por el centrocampista de 25 años por una cifra que podría alcanzar los 30 millones de libras. Un movimiento importante… y quizá solo el primero. En Milán miran ahora a otro nombre del vestuario red: Federico Chiesa.
Chiesa, campeón de liga… y suplente de lujo
Chiesa, 28 años, aterrizó en Liverpool en 2024 desde Juventus por unos 12,5 millones de libras. Llegó con cartel, con salario de estrella —se le atribuye una ficha cercana a las 150.000 libras semanales— y con el aura de campeón de Europa con Italia.
El balance, sin embargo, dista de lo esperado. Sí, figura como campeón de la Premier League. Pero su papel ha sido secundario, casi siempre a la sombra, sin continuidad ni peso real en el once. En esta pretemporada tampoco ha logrado convencer a Andoni Iraola y, si el club recibe la oferta adecuada, su salida se perfila como algo más que una simple posibilidad.
Inter busca relevo para Luis Henrique
En el otro lado del tablero, el Inter prepara otra operación clave: la venta del brasileño Luis Henrique a Roma por unos 25 millones de euros. Ese traspaso liberaría espacio y presupuesto para que Cristian Chivu incorpore un nuevo atacante de banda.
Ahí entra Chiesa. Según el periodista cercano al Inter Fabio Bergomi, el italiano es uno de los principales candidatos para ocupar el hueco que dejaría Luis Henrique.
“Chiesa podría ser el que vaya en lugar de Luis Henrique, si Luis Henrique acepta Roma, como parece ser el caso”, explicó Bergomi en su canal de YouTube. “Así que yo lo reduciría a Chiesa, porque quizá al final cierran a Chiesa y es plausible”.
La idea es clara: si Roma cierra a Luis Henrique, el Inter intentará completar el efecto dominó con Chiesa como recambio directo.
Un rol menguante en Anfield
Los números recientes del extremo ayudan a entender el escenario. La temporada pasada, bajo el mando de Arne Slot, Chiesa solo fue titular en dos partidos de Premier League. Dos oportunidades, pocas luces y ninguna actuación que cambiara el guion.
En la previa del debut liguero contra Newcastle, el italiano ni siquiera se ha entrenado con el grupo. No se trata, según se entiende, de una medida disciplinaria ni de una decisión ligada a su situación en el mercado, sino de un nuevo problema físico que vuelve a frenarle.
Lesiones, poca continuidad, competencia feroz y un técnico que no termina de verle como pieza clave. El cóctel empuja inevitablemente hacia la salida si aparece una propuesta que satisfaga a Liverpool.
El Inter ya ha cerrado a Jones y ha marcado el camino. Falta por saber si se atreverá con el segundo golpe: completar un doble negocio con Anfield y rescatar a Chiesa para devolverle protagonismo en la Serie A.






