Cristiano Ronaldo: A sus 41 años, listo para su sexto Mundial
A sus 41 años, Cristiano Ronaldo se prepara para algo que nadie ha logrado antes: disputar su sexto Mundial. Pero en la concentración de Portugal, en Leiria, nadie se atreve a pronunciar la palabra “despedida”. Mucho menos su seleccionador.
Roberto Martínez fue tajante en la previa del amistoso ante Nigeria, el último antes de viajar a Estados Unidos, México y Canadá. Para él, el duelo no es una ceremonia de homenaje. Es trabajo. Es prueba. Es un paso más en la obsesión de un vestuario que solo mira hacia el próximo entrenamiento.
“Nuestro capitán da ejemplo en todo lo que hace”, subrayó el técnico sobre Ronaldo. “Lo da todo, 24 horas al día, para ayudar a la selección. Nuestro capitán y el resto de jugadores no están pensando en el futuro. No sabemos qué puede pasar, pueden lesionarse y hay decisiones que no dependen de ellos”.
Un cuerpo de 41, una mente de 20
Mientras la mayoría de futbolistas a esa edad llevan años retirados, Cristiano sigue desafiando el reloj. No es solo genética. Martínez lo tiene claro: el físico del cinco veces ganador del Balón de Oro es consecuencia directa de una mentalidad innegociable.
El seleccionador ya había revelado cuál es, a su juicio, el verdadero secreto del delantero de Al-Nassr: el hambre. No se ha apagado pese a una carrera en la que lo ha ganado prácticamente todo… salvo el Mundial.
“El foco está en entrenar, ser el mejor, poner los conceptos en práctica y mostrar orgullo al vestir la camiseta”, explicó el español. “Ese es el ejemplo que marca. Su único objetivo es usar todo eso para mejorar mañana”.
Las cifras hablan por él. Cristiano es el jugador con más partidos internacionales de la historia del fútbol masculino (227) y también el máximo goleador (143). Y, una vez más, apunta a liderar el ataque de una Portugal que viaja al Mundial con una idea fija: pelear por el título.
Último ensayo antes del vuelo
El amistoso ante Nigeria es la última parada antes del despegue. La última ocasión de ajustar detalles, de medir piernas, de afinar automatismos. Martínez no se esconde: quiere ver a todos.
“La idea es hacer once sustituciones y tratar de que todos tengan minutos”, adelantó. “Para cinco o seis será su primer partido. El foco sigue en el individuo y en dar minutos a quienes los necesitan. Nuestra prioridad número uno es llevar a los jugadores al avión listos para el Mundial”.
La nómina portuguesa rebosa talento y competencia en cada línea. El seleccionador insiste en que la fuerza del grupo no reside solo en los nombres, sino en la implicación general: “La fuerza de Portugal está en el compromiso de todos. La responsabilidad es preparar a los jugadores para ayudar al equipo. Usar su talento para ganar”.
Nigeria como espejo de RD Congo
Martínez ve en la selección africana un banco de pruebas ideal para lo que espera en el estreno mundialista. Ritmo alto, potencia física, talento individual. Un contexto que le permite afinar la idea de juego que Portugal lleva madurando más de una década en sus categorías inferiores.
“Tenemos la oportunidad de trabajar aspectos similares a lo que afrontaremos contra Congo”, explicó. “Es un grupo de jugadores muy talentosos. Tenemos la estructura y la disciplina para ganar cada partido. Las estadísticas hablan por sí solas: goles, victorias… Compromiso total con la presión alta y con defender rápido. Ese es el estilo, el resultado de 15 años de trabajo en el fútbol base portugués”.
El discurso táctico de Martínez se apoya en una palabra clave: flexibilidad. Una selección plagada de futbolistas diferenciales necesita un marco sólido, pero también margen para que aparezca el genio.
“Ya lo dije el primer día”, recordó. “La idea es tener flexibilidad táctica para adaptar el talento individual dentro de la estructura del equipo”.
En Leiria, el amistoso ante Nigeria será, en teoría, un simple ensayo. En la práctica, será algo más: otra noche en la que Cristiano volverá a ponerse la camiseta de Portugal, con 41 años, el mismo hambre de siempre y un último gran objetivo que todavía no ha podido tachar de su lista.






