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Christos Tzolis: el nuevo fichaje del Arsenal

Arsenal ya tiene a su nuevo puñal por la izquierda. Christos Tzolis aterriza en Londres con un papel claro: ocupar el hueco que deja Leandro Trossard, traspasado a Besiktas la semana pasada. No llega como un simple recambio; llega como un atacante en plena efervescencia competitiva.

El griego, que puede moverse por todo el frente de ataque, está llamado a partir desde la banda izquierda. Allí ha construido su reputación reciente: 22 goles y 29 asistencias la pasada temporada en Bélgica, cifras que despertaron el interés de Arsenal por su capacidad para decidir en el último tercio.

Un verano distinto al del resto

Mientras buena parte de la plantilla de Arsenal apura aún sus vacaciones tras el Mundial, Tzolis casi no ha levantado el pie del acelerador. Grecia no estuvo en la cita mundialista y eso le dejó algo menos de cuatro semanas de descanso. No las desperdició.

En cuanto supo del interés de Arsenal, el extremo se mantuvo entrenando por su cuenta para llegar preparado. Después encadenó dos semanas completas de pretemporada con Brugge antes de cerrar definitivamente su traspaso al club londinense.

El resultado es evidente: volvió a los entrenamientos a principios de julio y ya suma minutos competitivos en las piernas. Jugó 45 minutos en un amistoso ante Feyenoord y se despidió del equipo belga con una acción que explica por qué Arsenal ha apostado por él: arrancada desde la izquierda, recorte hacia dentro y rosca perfecta a la escuadra. Un gol de manual, pero ejecutado con la confianza de quien se sabe en su mejor momento.

Ventaja física y ritmo de competición

Mientras sus nuevos compañeros apenas han iniciado la pretemporada oficial esta semana en el Sobha Reality Training Centre, Tzolis ya se entrena a pleno ritmo junto a ellos. Muchos jugadores siguen de vacaciones tras el Mundial y el resto solo ha completado sus primeras sesiones de trabajo serio en estos días.

Hubo un minies­tage en Marbella la semana pasada, pero no alcanzó la intensidad de las sesiones que Tzolis venía acumulando con Brugge a principios de mes. Ahí se abre una brecha interesante: el nuevo fichaje llega más rodado, más fino y, probablemente, un punto por delante en preparación física respecto al grueso del vestuario.

Para un entrenador, eso es oro en pretemporada. Para un recién llegado, también: cada entrenamiento se convierte en una oportunidad para ganar metros en la jerarquía interna.

Primer examen en el horizonte

Arsenal disputará su primer amistoso de pretemporada el próximo fin de semana, ante Girona en España. Tzolis viajará con la expedición y todo apunta a que tendrá la ocasión de debutar con su nuevo club en ese encuentro.

No será un simple amistoso para él. Con Trossard ya en Besiktas y varios atacantes aún lejos de su mejor tono físico, el escenario se abre para que el griego empiece a reclamar su parcela en el once. Llega con gol, con confianza y con un punto de forma que pocos en la plantilla pueden igualar en este momento.

En un verano de regresos lentos y piernas pesadas tras el Mundial, Arsenal ya tiene a un jugador que viene en marcha. La pregunta es cuántos minutos necesitará Tzolis para convertir esa ventaja en algo imposible de ignorar.