Chema, el ‘Baby Rodri’ que ha sorprendido en la Premier League
El fútbol inglés suele dar poco margen a los recién llegados. Ritmo salvaje, duelos constantes, estadios encendidos. Pero a Chema, un centrocampista español de 21 años salido de la cantera del Real Madrid, le han bastado tres semanas para meterse al sur de Inglaterra en el bolsillo.
Llegó el 1 de septiembre procedente del VfB Stuttgart por unos 23 millones de euros, una apuesta seria, de club que sabe lo que busca. Y su respuesta fue inmediata: debut con un 0-5 a domicilio ante el Coventry City y primer gol en un contundente 3-0 en casa frente al Arsenal. No es un aterrizaje. Es una irrupción.
Ese impacto ha impulsado a las Gaviotas hasta el tercer puesto de la Premier League. Y ahí es donde el apodo empieza a encajar: ‘Baby Rodri’. Mismo perfil, misma serenidad con el balón, misma manera de mandar desde la base del juego. Otro mediocentro español que se adueña del ritmo en el país que presume de tener la liga más exigente del mundo.
Un mes de vértigo
Chema lo resumió en una entrevista con MARCA con la naturalidad de quien aún está asimilando lo que vive: debut, gol y asistencia en apenas tres semanas. Todo a una velocidad que, lejos de abrumarle, le alimenta.
“Muy rápido, pero con mucha ilusión, muy feliz, y gracias a Dios, de momento todo está saliendo bien. Llevo aquí tres semanas”, explicó. Tres semanas que han bastado para que su nombre se convierta en uno de los más comentados en la banda azul del sur de Inglaterra.
Su primer gran momento llegó ante el Arsenal. Partido grande, foco grande. Y un derechazo para abrir su cuenta goleadora en la Premier League. Un golpeo limpio, seco, de esos que no sólo levantan al estadio, también al vestuario. Ese tipo de gol que marca territorio.
Del rigor alemán al vértigo inglés
Chema conoce bien el contraste. Llega a la Premier tras curtirse en la Bundesliga, otra liga de alta exigencia, aunque con un código diferente. Él mismo lo explica con claridad: las dos son competitivas, pero el salto se nota.
Para el español, la Premier es “la liga top del mundo”. Lo que más le impresiona es el ritmo: dinámico, fluido, casi sin interrupciones. Los árbitros dejan jugar, los choques se encadenan, el balón apenas se detiene. La exigencia física sube un peldaño. No hay respiro.
Marcar en Alemania ya le había dado confianza. Hacerlo en Inglaterra, reconoce, es otra cosa. “Se siente genial marcar en ambas, pero sí, marcar en la Premier League es realmente emocionante”, admite. Y se le nota. Se le nota en la manera en que repite la jugada en la cabeza. Y en el móvil.
Un gol que no se cansa de ver
Su tanto al Arsenal no se ha quedado en el estadio. Ha saltado al ecosistema que de verdad mide hoy la dimensión de un momento: los grupos de amigos y familia en el móvil. Ahí, el gol no deja de rebotar.
“Lo habré visto varias veces ya porque mis amigos y mi familia no paran de mandarlo al grupo. Y yo digo, bueno, pues lo vuelvo a ver. Me da un subidón, no voy a mentir”, reconoce. No es vanidad, es la constatación de que algo grande ha empezado. Es el tipo de recuerdo que marca una etapa, y él lo saborea sin disimulo.
Ese entusiasmo conecta con el vestuario, con la grada y con un club que ve cómo su apuesta por un mediocentro joven, con formación de élite y experiencia en Alemania, empieza a rendir desde el primer día.
Idioma, vestuario y un técnico alemán
El reto no era sólo futbolístico. Cambiar de país implica integrarse en un vestuario nuevo, entender códigos, bromas, órdenes tácticas. Y ahí Chema ha encontrado un terreno algo más amable que en su etapa anterior.
“Ahora estoy bien, mucho mejor. Al final, todo el mundo habla inglés. En Alemania también, pero, te guste o no, el alemán te podía frenar un poco. El inglés es mejor. En el club todo es en inglés. El míster es alemán, pero bueno, ya entiendo un poco a los alemanes, así que todo bien”, explica.
La frase revela dos cosas: que el idioma ya no es una barrera y que la experiencia en la Bundesliga le ha dado un poso que ahora juega a su favor. Entiende los métodos, la disciplina, la manera de trabajar de un técnico alemán. Y eso acelera su adaptación.
Un mediocentro para una Premier sin freno
En un campeonato que exige piernas, cabeza y carácter, Chema ha irrumpido como un mediocentro capaz de sostener el equipo y, al mismo tiempo, decidir partidos desde la segunda línea. Su papel no se limita a barrer. Organiza, da continuidad y, cuando se le presenta el espacio, golpea.
El impacto ya se ve en la tabla. Con él como ancla, las Gaviotas vuelan en la zona alta de la Premier League. No es habitual que un fichaje de 21 años, recién llegado, se adapte con esta naturalidad al caos ordenado del fútbol inglés. Menos aún en una posición tan delicada como la de mediocentro defensivo.
Queda toda una temporada por delante, defensas que ya le habrán tomado la matrícula y rivales que empezarán a ajustar marcas y presiones. La cuestión ahora no es si Chema se ha adaptado a la Premier. La cuestión es cuánto tiempo tardará la Premier en asumir que ‘Baby Rodri’ ha llegado para quedarse.






