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Chelsea se desploma ante Brentford: el mensaje de Xabi Alonso

Chelsea salió del GTech Community Stadium con algo más que una derrota dolorosa por 3-0 ante Brentford. Salió con un debate abierto sobre la planificación deportiva del club y, sobre todo, sobre el centro del campo que Xabi Alonso tiene —o no tiene— entre manos.

El equipo aguantó una parte. Después se vino abajo. Otra vez. Los Blues encajaron de nuevo al menos dos goles, una constante en todos sus partidos de Premier League esta temporada, y la segunda mitad se convirtió en un escaparate de todas sus carencias estructurales.

Un cambio que incendia el debate

Con 2-0 en contra y el reloj ya en la recta final, Alonso tomó una decisión que recorrió los platós y estudios de televisión de Inglaterra. No recurrió a un perfil más experimentado como Romeo Lavia. Miró a la cantera. Señaló a Mahdi Nicoll-Jazuli, 16 años, y lo lanzó al centro del campo en plena persecución del resultado ante un rival directo.

Poco después, Fabio Carvalho firmó el 3-0 en el descuento y cerró la noche. Pero el foco ya no estaba solo en el marcador.

Analistas y exjugadores leyeron el movimiento como algo más que una apuesta valiente por un chico de la academia. Para muchos, fue un dardo directo a la cúpula del club. El exextremo del Chelsea, Cole, lo interpretó sin rodeos en Premier League Productions: Alonso, dijo, estaba lanzando un mensaje cristalino de que no tiene recursos suficientes en la medular y que se veía obligado a poner a un adolescente en un escenario de máxima exigencia. También subrayó el gesto del técnico al abandonar el césped, describiéndolo como el de un hombre furioso con la situación.

Un centro del campo desmantelado

El contexto explica la tensión. El corazón del mediocampo de Chelsea quedó prácticamente desmontado en el último mercado de verano. Enzo Fernández se marchó a Manchester City y Andrey Santos puso rumbo a Manchester United. Dos salidas clave para la sala de máquinas de Stamford Bridge.

El intento de última hora por Lamine Camara, de Monaco, se vino abajo en el tramo final del mercado. Sin sustitutos de peso y con operaciones frustradas, el hueco quedó expuesto.

El exdelantero de la Premier League, Murray, remarcó que Alonso se ha visto obligado a improvisar, utilizando laterales como Reece James y Malo Gusto en zonas interiores. Ante Brentford, el técnico alineó a un Jordan Henderson de 36 años junto al recién llegado Valentin Barco en el doble pivote.

Para Murray, la entrada de Nicoll-Jazuli con 16 años y el marcador 2-0 en contra fue otra señal inequívoca: un recordatorio público de que, tras las salidas de Santos y Fernández, el equipo no dispone de fondo de armario suficiente en esa zona. Habló incluso de un “punto ciego” del club, recordando que los Blues han tenido que colocar laterales como centrocampistas en varias ocasiones y que, pese a contar esta vez con dos mediocentros naturales, el recurso al canterano subrayaba el problema.

Alonso, obligado a improvisar

La pizarra de Alonso está en permanente reconstrucción. En apenas cinco jornadas de liga ya ha utilizado tres combinaciones distintas en el centro del campo, un síntoma claro de la falta de continuidad y de un once tipo todavía por definir.

Las lesiones han terminado de agravar el escenario. Moisés Caicedo, pieza llamada a ser el ancla del equipo, sigue de baja por un problema muscular. Sin el ecuatoriano, la fragilidad estructural en la zona central se convierte en un objetivo evidente para cualquier rival con algo de colmillo.

Chelsea no solo encaja. Se parte. Y Alonso, con cambios que ya se leen como mensajes políticos, se ve obligado a enviar señales en mitad de los partidos.

La cuestión ya no es solo cómo va a sobrevivir el equipo hasta que Caicedo vuelva y el mercado ofrezca otra ventana. La pregunta es cuánto tiempo puede aguantar un proyecto que se desangra precisamente en el lugar donde se construyen los equipos campeones: el centro del campo.