Celtic imparable: Durán y Nygren brillan en la Scottish Premiership
Celtic llega lanzado. Once victorias ligueras consecutivas, cuatro de cuatro en esta Scottish Premiership y una sensación clara: el equipo de Martin O'Neill pisa cada jornada como si fuera una final. Los números lo sostienen. Desde el inicio de la temporada pasada, el conjunto de Glasgow ha ganado 23 de sus 27 partidos de liga con el norirlandés en el banquillo (2 empates, 2 derrotas), a un ritmo de 2,63 puntos por encuentro. Eso es dominio.
En medio de esa maquinaria, dos nombres brillan con luz propia: Camilo Durán y Benjamin Nygren.
Camilo Durán, gol casi por partido
El colombiano ha aterrizado en Celtic Park con el pie afilado. Seis goles en siete apariciones en todas las competiciones, tres de ellos en sus dos últimos partidos de Scottish Premiership. Cada 97 minutos, celebra. Es un reloj.
Durán no solo suma, condiciona. Su frecuencia goleadora obliga a las defensas a hundirse, abre espacios y alimenta la sensación de que, tarde o temprano, Celtic encontrará la portería rival. En un equipo que ya de por sí vive instalado en campo contrario, un delantero con esa eficacia convierte cada ataque en amenaza real.
Nygren, el socio perfecto… salvo para St. Mirren
Si Durán pone el remate, Nygren dibuja el resto. El sueco ha participado directamente en cinco goles en los cuatro partidos de liga de Celtic esta temporada: tres tantos y dos asistencias. Casi una acción decisiva por jornada.
Su impacto no es nuevo. Nygren ha marcado o asistido contra 10 de los 11 rivales a los que se ha enfrentado en la Scottish Premiership. Solo hay una excepción que se le resiste: St. Mirren. Tres partidos, ni un gol ni una asistencia. Un pequeño vacío en una hoja estadística casi impecable.
Ese dato añade un matiz especial al próximo duelo. El jugador más productivo del equipo en términos de contribución total se mide precisamente al único rival que aún no ha logrado descifrar.
O’Neill, pleno absoluto contra St. Mirren
Si Nygren tiene pendiente esa cuenta individual, Martin O’Neill no conoce grietas contra St. Mirren. Siete partidos, siete victorias en todas las competiciones, con un global de 16-2. Una superioridad clara, sostenida en el tiempo.
En la historia del club, solo tres entrenadores han logrado algo similar o mejor ante un rival concreto con un 100% de triunfos y más enfrentamientos: Jock Stein (11 de 11 contra Raith Rovers), Brendan Rodgers (9 de 9 ante Hamilton Academical) y Ange Postecoglou (8 de 8 frente a Ross County). O’Neill se ha metido en ese grupo selecto a base de resultados incontestables.
St. Mirren, en su mejor racha reciente
El problema para Celtic es que St. Mirren llega en uno de sus mejores momentos de los últimos tiempos. Cuatro victorias y dos empates en sus últimos seis partidos de liga. Seis encuentros sin perder, más triunfos en este tramo (4) que en los 20 anteriores (3, con 4 empates y 13 derrotas). El cambio de tendencia es evidente.
No es un rival que se rinda con facilidad ni un equipo que se limite a aguantar. Sus últimos resultados hablan de un bloque que ha encontrado solidez y confianza, justo cuando el calendario le coloca frente al líder.
El peso de la cima… y del segundo puesto
Hay otro dato que agita el tablero. Cuando el segundo clasificado recibe en casa al líder en la Scottish Premiership, la historia reciente no siempre sonríe al primero de la tabla. En las últimas cinco ocasiones, el equipo que arrancaba la jornada en segunda posición ganó tres veces, empató una y solo perdió una. Un registro mejor que en las nueve citas anteriores de este tipo (2 victorias, 3 empates, 4 derrotas).
La estadística sugiere que el contexto aprieta al líder y empuja al perseguidor. El escenario ideal para un St. Mirren en racha y con la grada de su lado. El escenario perfecto para que Celtic demuestre por qué no afloja.
Durán llega con el gol entre ceja y ceja. Nygren busca romper por fin su maleficio particular contra St. Mirren. O’Neill defiende un pleno histórico. Y el segundo de la tabla sueña con tumbar al primero.
¿Quién se atreverá a ceder un paso en una carrera por el título que ya empieza a subir de temperatura?






