Cambios en la portería de la Juventus: Di Gregorio y Perin se marchan
La llegada de Guglielmo Vicario en calidad de cedido parecía la señal de un verano tranquilo bajo palos para la Juventus. Bastó una semana para demostrar lo contrario.
El club bianconero se prepara para un agosto agitado: todo apunta a que buscará un segundo portero, mientras sus dos opciones principales de las últimas dos temporadas se acercan a la salida de Continassa. El titular del curso pasado, Michele Di Gregorio, ya ha asumido el nuevo escenario y ha aceptado marcharse cedido a la Premier League para firmar con Bournemouth. Su suplente en estos dos últimos años, Mattia Perin, también está a un paso de irse, con un traspaso al Palermo de Serie B en el horizonte en los últimos días del mercado.
Di Gregorio se marcha con una opción de compra incluida en el acuerdo, cifrada en torno a los 14-15 millones de euros, según coinciden varios informes. En el caso de Perin, la operación con Palermo sería un traspaso definitivo, con ambos clubes todavía negociando la cifra final del traspaso.
El escenario inmediato es contundente: a día de hoy, solo Vicario y el tercer guardameta, el veterano Carlo Pinsoglio —auténtico “padre” del vestuario— tienen asegurada la convocatoria para el debut liguero del domingo en el campo del Frosinone.
La salida de Di Gregorio encaja con la narrativa de su temporada: un curso “aventurero”, plagado de errores y goles encajados en el primer palo que le dejaron muy expuesto. Lo de Perin, en cambio, golpea distinto. El contrato que le ofrece Palermo se presenta muy atractivo y le garantiza continuidad como titular, pero durante años el guardameta había dado la sensación de preferir disputar 10-15 partidos al año con la Juventus antes que ser número uno en un club más pequeño.
Esta vez, algo ha cambiado. O en él, o en la Juventus. Porque su posible marcha, sumada a la de Di Gregorio, huele a decisión de fondo: una limpia casi total —con la excepción de Pinsoglio— respecto a la portería que acompañó el decepcionante sexto puesto de la pasada temporada. La pregunta ahora es clara: ¿hasta dónde está dispuesta a llegar la Juve para que los errores bajo palos no vuelvan a marcar su año?






