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Bolton acelera su plan para el Championship tras el ascenso

Bolton apenas ha tenido tiempo de guardar el confeti de Wembley y ya ha empezado a redibujar su futuro. El director deportivo del club, Chris Harkin, no lo ocultó: se alegra de haber tirado a la basura el plan de fichajes que tenía preparado para la League One. El guion ha cambiado de categoría, y también la ambición.

La primera señal llegó el lunes, con la incorporación del centrocampista de Kilmarnock, David Watson, primer movimiento de un verano que se anuncia largo, complejo y decisivo para el estreno en el Championship.

Un verano largo, un Mundial en medio

Harkin lleva meses con el lápiz afilado. Desde febrero, según explica, el club trabaja sobre distintos escenarios. El ascenso activó el más ambicioso.

“Ahora se trata de ejecutarlos”, explicó. El problema no es menor: el mercado se extiende durante tres meses y el calendario se cruza con unas finales de la Copa del Mundo que amenazan con frenar operaciones y alargar negociaciones.

El objetivo interno es claro. Repetir la fórmula del curso pasado: “Traer cuatro o cinco jugadores antes de la pretemporada”. El plan pasa por que Steven Schumacher reciba en Lostock, a principios de julio, un bloque ya muy reconocible, con una base sólida y varios refuerzos integrados desde el primer día de trabajo.

Harkin insiste en que el grupo actual es fuerte, que hay operaciones “encarriladas” y que todo depende del momento adecuado. No se trata de fichar por fichar. Se trata de acertar.

El mercado de cesiones, otra vez en el punto de mira

La temporada del ascenso dejó una huella clara en la estrategia: Bolton supo exprimir el mercado de cesiones. Ocho futbolistas llegaron prestados en la 2025/26, entre ellos nombres como Amario Cozier-Duberry, Johnny Kenny, Mason Burstow y Corey Blackett-Taylor.

El balance, a ojos de Harkin, fue positivo. Las cesiones aportaron impacto inmediato, pese a que las lesiones golpearon a algunos de ellos. Esa experiencia marca el camino para el Championship.

“Siempre hay un equilibrio”, admite. La prioridad es la calidad, tanto futbolística como humana, y que todos estén preparados para el nivel del Championship. En un mundo ideal, el club sería propietario de cada pieza clave del once inicial. La realidad financiera empuja a mirar, otra vez, hacia el mercado de préstamos.

La idea es sencilla: si una cesión mejora claramente el once, merece la pena. Si Bolton consigue repetir el nivel de impacto de sus cedidos del curso pasado, la apuesta volverá a ser rentable.

Decisiones duras tras la fiesta

El ascenso en Wembley desató la euforia. Pero el fútbol profesional no concede treguas sentimentales. Apenas un día después de las celebraciones con el trofeo en el Town Hall, el club tuvo que sentarse con varios jugadores para comunicarles su salida.

La lista de bajas incluyó a George Johnston, Jordi Osei-Tutu, Kyle Dempsey y Carlos Mendes Gomes. Cuatro nombres importantes en el vestuario reciente, cuatro historias que se cierran justo cuando el club abre una nueva etapa.

El contraste fue evidente: mientras la afición seguía celebrando el regreso al Championship, el comunicado oficial con las salidas caía como un jarro de agua fría para algunos. Harkin entiende la sensación, pero recalca que el margen impuesto por la EFL obliga a actuar con rapidez tras el final de la temporada.

“Es la parte más dura del trabajo”, reconoce. No se disfruta, puede enfriar el ambiente, pero forma parte del proceso. Desde el primer día, el director deportivo sabía que tendría que tomar decisiones impopulares en nombre del proyecto.

El mensaje hacia los que se marchan fue de respeto absoluto. Harkin subrayó que todos ellos han hecho “un trabajo fantástico”, que siempre serán bienvenidos y que su contribución al ascenso no se olvidará. Pero la palabra clave, en su boca, fue otra: avanzar.

Bolton ya ha dado el primer paso con David Watson. El resto del verano dirá si el club es capaz de transformar el impulso de Wembley en un equipo capaz de competir de verdad en el Championship, o si este ascenso será solo una estación de paso.