Benedict Vilakazi critica la gestión del plantel en Orlando Pirates
Benedict Vilakazi alza la voz: “Orlando Pirates necesita un plantel más grande”
La agenda de Orlando Pirates se ha vuelto una trampa de desgaste. CAF Champions League, Betway Premiership, MTN8, Carling Knockout, Nedbank Cup. Demasiados frentes para un grupo que, según una de sus leyendas, se ha quedado corto.
Benedict Vilakazi no se anduvo con rodeos al cuestionar públicamente la postura del entrenador Abdeslam Ouaddou sobre la gestión del plantel. El técnico apuesta por un grupo “manejable”. El exmediocampista ve un riesgo enorme en ese enfoque.
“Es muy sabio tener un plantel más grande”, dijo Vilakazi a FARPost. Y fue directo al punto: las lesiones.
Ya hay señales de alarma en Mayfair. Makhehlene Makhaula se lesionó. Thalente Mbatha sufre un problema de rodilla. Sihle Nduli también quedó tocado “de mala manera”. Tres nombres, tres advertencias para un equipo que no tiene margen para bajar la intensidad en ninguna competición.
Un calendario que no perdona
Pirates no solo pelea en casa. Mientras asegura su presencia en la final de la MTN8 ante Mamelodi Sundowns, también se juega el pase en las rondas preliminares de la CAF Champions League. Cada partido suma minutos en las piernas. Cada vuelo suma cansancio.
Para Vilakazi, la ecuación es sencilla: más partidos, más viajes, más riesgo. Y eso exige más jugadores.
“Es muy sabio tener un plantel más grande. Miren las lesiones que están teniendo ahora mismo”, insistió. Luego amplió el foco hacia el mapa completo de la temporada: Betway Premiership, MTN8 —donde ya están en la final—, Carling Knockout, Nedbank Cup y CAF Champions League. Un aluvión de torneos.
“Es muy importante tener un plantel más grande para poder descansar a otros jugadores. Tal vez unos jueguen la Champions League y otros jueguen los torneos de copa”, explicó. La idea es clara: rotación real, no parches de emergencia.
El viaje también juega
Vilakazi no solo mira los 90 minutos. Mira los kilómetros.
En África, cada desplazamiento puede convertirse en un partido invisible. Aeropuertos, conexiones, cambios de clima, canchas complicadas. El cuerpo lo paga, aunque a veces la grada y hasta algunos cuerpos técnicos lo subestimen.
“Es importante tener un plantel más grande para que tus jugadores no se fatiguen”, remarcó. “No solo se trata de jugar. Viajar también influye en la fatiga. Eso es algo en lo que mucha gente no piensa. El viaje también puede causar fatiga”.
Ahí, para él, está uno de los grandes puntos ciegos del fútbol africano de clubes: se habla de táctica, de esquema, de estilo, pero se olvida el impacto brutal de los desplazamientos constantes.
Tener “piernas frescas” listas para entrar justo después de un viaje continental no es un lujo. Es una necesidad, según el exjugador.
La visión de Ouaddou, bajo presión
Mientras tanto, Abdeslam Ouaddou mantiene una postura muy definida. El técnico de Pirates ha dejado claro que prefiere trabajar con un grupo limitado: 30 jugadores de campo y cuatro porteros. Para él, cualquier cifra mayor rompe la química del vestuario y frena el desarrollo individual.
Quiere un vestuario compacto, competitivo, donde todos se sientan cerca del once inicial. No desea un banquillo lleno de futbolistas sin minutos ni claridad sobre su rol.
Pero el contexto aprieta. La lucha por el título de la Betway Premiership se intensifica. La final de la MTN8 ante Sundowns ya asoma en el horizonte. Y la CAF Champions League no espera a nadie.
Ahí es donde la visión de Vilakazi choca de frente con la del entrenador. Para la leyenda de Pirates, la teoría del grupo “manejable” se queda corta cuando la realidad es un calendario que no da tregua.
“Ahí es donde necesitas un gran grupo de jugadores”, remató. “Para que aquellos que fueron a la CAF vuelvan dos días antes del siguiente partido y al menos puedas añadir uno o dos a los que ya están, y seguir con el equipo”.
La temporada apenas comienza a calentarse. La pregunta es si Orlando Pirates llegará con piernas suficientes para terminarla al mismo ritmo con el que la ha empezado.






