Bayern aplasta a Stuttgart: Pavlovic destaca la constancia del campeón
Bayern volvió a imponer su ley. Esta vez, ante un VfB Stuttgart valiente de inicio, pero desbordado a la larga por la pegada y la insistencia del campeón, que acabó firmando un contundente 5-1 y dejando la sensación de que, de no ser por el portero rival, el marcador pudo ser aún más duro.
Del arrojo inicial al golpe de realidad
Stuttgart salió sin complejos. Los primeros 15 minutos fueron de tú a tú, con el equipo de Sebastian Hoeneß bien plantado, agresivo en la presión y sin dejar respirar a Bayern. Parecía el guion de una tarde incómoda para el campeón.
Duró poco.
En el minuto 21, Dayot Upamecano abrió el marcador y cambió el paisaje del encuentro. A partir de ahí, Bayern se adueñó del balón, del ritmo y del área rival. Stuttgart, obligado a recular, empezó a vivir cada pérdida como una amenaza.
El espejismo del 1-1 y la respuesta demoledora
Tras el descanso, Stuttgart encontró un resquicio de esperanza. Nada más arrancar la segunda parte, en el 52, Josha Vagnoman culminó la reacción con el 1-1. Un golpe inesperado que silenció por un instante al entorno bávaro.
Pero la ilusión visitante duró un suspiro.
Tres minutos después, en el 55, Michael Olise devolvió la ventaja a Bayern. Y solo tres minutos más tarde, en el 58, un desafortunado Vagnoman, héroe momentáneo, se marcó en propia puerta para el 3-1. En seis minutos, el partido quedó prácticamente sentenciado.
Aleksandar Pavlovic lo explicó sin rodeos ante Sky al término del encuentro: “Lo dimos todo desde el inicio. Suele pasar contra Stuttgart que se desinflan un poco hacia la mitad de la segunda parte y ya no tienen tanta energía. Hoy volvió a ser así. Y nosotros simplemente seguimos, nunca paramos y siempre marcamos nuestros goles”.
La descripción encaja con lo que se vio sobre el césped: un Bayern que no baja el ritmo y un Stuttgart que, cuando se abrió el partido, no encontró respuesta física ni táctica.
Pavlovic y Luis Díaz ponen la firma final
Con el duelo ya roto, Bayern no levantó el pie. El equipo siguió atacando con naturalidad, casi por inercia. El premio llegó en la recta final.
En el 82, Pavlovic coronó su actuación con el cuarto tanto. Y ya en el tiempo añadido, en el 90+2, Luis Díaz cerró la goleada con el 5-1, un resultado que reflejó la superioridad local, aunque quizá se quedó corto para lo que fue la segunda parte.
Undav, sin excusas: “Podrían habernos caído ocho o nueve”
Al otro lado, el nuevo capitán de Stuttgart, Deniz Undav, no buscó consuelos. Su análisis fue tan crudo como realista:
“Si Fabi (Bredlow, portero del VfB) no hubiera tenido un día tan extraordinario hoy, aquí te caen ocho o nueve. Ellos exprimen sus ocasiones hasta el final, mientras que nosotros tuvimos cuatro o cinco situaciones de las que podían haber salido oportunidades, pero en las que tomamos malas decisiones”.
Undav definió los dos partidos de la temporada contra Bayern como “partidos bonus”. Esta vez, ese bonus se convirtió en lección: “Por desgracia, se nos fue de manera tan clara”, lamentó el internacional alemán.
Un descanso a oscuras… literalmente
Como si el guion no fuera lo bastante extraño, el descanso dejó una escena curiosa en el vestuario visitante. Según confirmó Sebastian Hoeneß a Sky, “se fueron las luces”, aparentemente por un corte de electricidad.
“No había más luz, pero aún era lo bastante claro, podíamos vernos, no tropezamos. Así que todo bien”, relató el técnico de Stuttgart, quitando hierro al incidente.
Lo que no minimizó fue el aspecto deportivo: “Tenemos que mejorar, sin duda. Bayern va a seguir ganando a muchos otros equipos aquí, probablemente por una diferencia incluso mayor que contra nosotros, pero aun así tenemos que tener la ambición de jugar mejor”.
Ese es el reto para Stuttgart: aprender rápido, corregir errores y que un 5-1 en Múnich no marque el tono del resto de la temporada. Bayern, mientras tanto, dio otra muestra de lo que ocurre cuando un rival se queda sin energía ante un equipo que, como dijo Pavlovic, simplemente no sabe parar.






