Barcelona supera a Levante: goles, dudas defensivas y autocrítica de Flick
Barcelona salió de Valencia con algo más que tres puntos. Se llevó un 4-2 trabajado, una racha perfecta que ya iguala el mejor arranque liguero del club… y también un buen puñado de advertencias sobre su fragilidad defensiva.
No fue un paseo. Ni mucho menos.
Un 4-2 con sabor a aviso
El marcador dice goleada, pero el partido contó otra historia durante muchos minutos. Un doblete de Lamine Yamal y los tantos de Xavi Espart y Karim Adeyemi sostuvieron a un Barça que por momentos perdió el control del juego y permitió que Levante soñara con la remontada.
La pegada salvó una noche irregular. La estructura, no tanto.
Hansi Flick lo vio claro y no se escondió. El técnico, satisfecho con el resultado y con la reacción de su equipo cuando el encuentro se enredó, asumió incluso la responsabilidad en el primer gol encajado. Reconoció que tardó en cambiar a Xavi Espart, que ya estaba con calambres, y que esa indecisión abrió una puerta que Levante aprovechó.
La defensa, otra vez, quedó expuesta. El propio Flick admitió que los goles llegaron de errores propios y que, aunque el equipo suma ya 21 tantos en cinco jornadas, el equilibrio pasa también por cómo se defiende. El césped no ayudó, la presión de Levante fue intensa y el duelo se volvió incómodo. Pero el mensaje del entrenador fue tajante: cuando el equipo no va al 100%, pasan cosas como las de esta noche.
Espart se estrena, Adeyemi decide
Entre las dudas atrás, asomaron dos nombres propios en ataque. Xavi Espart vivió su primera gran noche con el primer equipo. Gol, despliegue y la sensación de que está preparado para este nivel. Flick lo subrayó: técnicamente fino, tácticamente aplicado y físicamente al máximo. Un futbolista que ha irrumpido sin complejos.
Más tarde, Karim Adeyemi puso el broche. Su gol final, el cuarto, llegó en el momento justo y con la firma de un jugador distinto. El técnico no se mostró sorprendido: cuando el alemán está concentrado, es un arma letal. Esa acción, remarcó, enseñó el “algo especial” que lleva dentro.
Entre ambos, desmontaron cualquier intento de rebelión local. Cuando el partido pedía jerarquía en el último tramo, respondieron.
Gordon, trabajo silencioso y la espera del gol
No todo fueron luces individuales. Anthony Gordon volvió a quedarse sin marcar y firmó uno de sus encuentros menos brillantes desde que viste de azulgrana. Aun así, Flick salió en su defensa sin titubeos.
El entrenador valoró su capacidad para recibir, asegurar la posesión y conectar con sus compañeros. Recordó que, aunque a un atacante siempre se le mide por el gol, Gordon está aportando desde otro registro: asistencias, continuidad en el juego, soluciones en banda. Y dejó claro que el tanto acabará llegando y que ese momento puede ser clave para su integración definitiva.
La competencia en el costado izquierdo, eso sí, aprieta. Adeyemi hizo lo que Gordon no pudo en Levante: entrar desde el banquillo y sentenciar. Los dos, dejó entrever el partido, serán piezas importantes en esa zona del campo durante los próximos meses. Y esa batalla interna solo puede elevar el nivel del equipo.
Un inicio perfecto… con tarea pendiente
Cinco victorias seguidas, 21 goles a favor, mejor arranque igualado y un vestuario que respalda a su entrenador. El escenario parece idílico. Flick, sin embargo, se resiste a dejarse llevar por los números. Dice estar orgulloso del equipo y del club, pero insiste en que esto acaba de empezar y que las estadísticas pertenecen al pasado.
La noche en Levante lo confirmó: este Barça tiene dinamita arriba, recursos desde el banquillo y jóvenes que llaman con fuerza a la puerta. También tiene, todavía, grietas atrás y momentos en los que el control se le escurre entre los dedos.
La pregunta ya no es si puede seguir ganando. La cuestión es si será capaz de hacerlo cuando la pegada no alcance para tapar los errores. Ahí se medirá de verdad hasta dónde puede llegar este proyecto.






