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El plan del Barça para reemplazar a Lewandowski: Harry Kane

El vacío que ha dejado Robert Lewandowski en el Camp Nou no es cualquiera. Es el hueco de un goleador que ordena un proyecto, que marca el techo competitivo de un equipo. Y el Barça ya ha decidido a quién quiere para ocupar ese trono: Harry Kane.

Según informa Daily Mail, el club azulgrana ha trasladado su interés por el delantero de 32 años y ha pactado con su entorno retomar la conversación cuando termine la participación de Inglaterra en el Mundial 2026. Nada antes. Nada que pueda distraer al capitán inglés de su misión con la selección.

Mientras tanto, en los despachos del Barça se trabaja a contrarreloj. La marcha de Lewandowski rumbo a la MLS, donde ya tiene un acuerdo con Chicago Fire, ha dejado a Hansi Flick sin su referencia ofensiva. Y en el club consideran que solo hay un futbolista capaz de garantizar un nivel de producción similar en el área rival: Harry Kane.

Un deseo caro en plena tormenta financiera

El contexto económico del Barça es conocido y no precisamente favorable. La entidad sigue condicionada por sus problemas financieros, pero no renuncia a soñar a lo grande. La dirección deportiva explora fórmulas creativas para financiar una operación que, en cualquier escenario, sería descomunal.

Kane solo tiene un año de contrato en el Allianz Arena. En teoría, una situación que podría abaratar una negociación. En la práctica, un detalle que apenas suaviza el muro: Bayern Munich no quiere ni oír hablar de su salida. El club bávaro sigue aferrado a su gran referencia ofensiva y está decidido a mantenerlo en el centro de su proyecto.

Ahí aparece el Camp Nou como tentación. El peso del escudo, el reto de liderar a un Barça en reconstrucción, la posibilidad de convertirse en el nuevo gran icono de la era post-Messi y post-Lewandowski. Un desafío mayúsculo para un futbolista que ya domina la Bundesliga y que se ha adaptado a Alemania con una naturalidad sorprendente.

Primer contacto frío, pero el Barça no se rinde

Las primeras señales desde el entorno del jugador no invitan al optimismo. El informe apunta a que los representantes de Kane prácticamente cerraron la puerta tras una llamada del club azulgrana. El delantero se siente cómodo en Alemania, disfruta de su rol en el Bayern y no contempla movimientos inmediatos.

Aun así, la postura del Barça es clara: si tras el Mundial se abre una mínima rendija, irá “con todo”. Sin medias tintas. La operación se antoja compleja, casi al límite de lo posible, pero el club está dispuesto a apurar cada opción si el propio Kane deja caer que escucha propuestas.

La insistencia no es casual. Kane vive un momento de forma extraordinario desde que aterrizó en la Bundesliga. A su impacto en el Bayern se suma su peso histórico con Inglaterra: se ha convertido recientemente en el máximo goleador de los Three Lions en la historia de los Mundiales. Un estatus legendario que solo encarece el sueño culé.

Con un año de contrato o no, Bayern exigiría una cifra astronómica para sentarse a negociar. Edad, situación contractual y contexto de mercado pasan a un segundo plano cuando se trata del futbolista que sostiene el ataque y la identidad competitiva del equipo.

Un delantero en modo Mundial, un futuro en pausa

El timing lo condiciona todo. Kane está inmerso en la fase decisiva del Mundial 2026, centrado en llevar al equipo de Thomas Tuchel lo más lejos posible en la temporada y a Inglaterra a la gloria en Norteamérica. Ya ha marcado tres goles en la fase de grupos, prolongando una temporada brutal en Múnich: 61 tantos en 51 partidos.

Con esos números, cualquier debate sobre su futuro queda aparcado. No hay reuniones, no hay decisiones de fondo hasta que se cierre el capítulo mundialista de Inglaterra. El propio delantero lo dejó claro en declaraciones a BBC Sport al hablar de su último récord: el Mundial es el escenario supremo para un profesional y su prioridad absoluta es disfrutar el momento con el equipo y seguir sumando goles en el torneo.

Inglaterra se prepara para medirse a la República Democrática del Congo en los octavos de final en Atlanta. Kane solo mira hacia dentro: vestuario, selección, eliminatoria. Todo lo demás, después.

El eco de Lewandowski y un posible “bis” en su carrera

Si la operación avanzara, el fútbol firmaría una curiosa rima: Kane reemplazaría a Lewandowski por segunda vez en su carrera. Ya lo hizo en el Bayern, recogiendo el testigo goleador del polaco en Múnich. Ahora podría repetir el guion en Barcelona, heredando de nuevo el rol de nueve total.

En el Camp Nou creen que no hay otro perfil que garantice un impacto similar. Para el plan de Hansi Flick, un delantero capaz de asegurar una cuota de gol altísima no es un lujo, es una necesidad estructural. De ahí que Kane se haya convertido en el objetivo número uno, incluso sabiendo que sacarlo de Baviera será una batalla durísima.

El Barça, consciente del riesgo de volcarse en una sola carta, no se queda de brazos cruzados.

Julián Álvarez, el plan B de alto voltaje

Entre las alternativas que maneja el club aparece con fuerza un nombre: Julián Álvarez, estrella de Atlético de Madrid. Su situación ha encendido el mercado: en las últimas semanas se ha intensificado la especulación sobre su futuro y sus declaraciones dejando entrever su deseo de abandonar el club madrileño han disparado el optimismo en los despachos del Camp Nou.

La lectura es clara: si el muro Kane-Bayern resulta infranqueable, el Barça deberá virar hacia otro nueve de élite. Y el argentino encaja en ese perfil de delantero joven, versátil y con gol que puede crecer como referencia en un gran escenario.

Eso sí, el peaje será igualmente alto. Tanto si el club insiste hasta el final por Kane como si decide apostar por Julián Álvarez, la operación exigirá un esfuerzo económico gigantesco este verano. La pregunta ya no es si el Barça quiere un delantero de talla mundial. La cuestión es si está dispuesto —y si puede— pagar el precio que exige volver a tener un goleador que marque la diferencia cada tres días.