El Barça acelera por Julián Álvarez: confianza total en su fichaje
El futuro de Julián Álvarez se cocina a fuego lento, pero en Barcelona están convencidos de que el plato final llevará sus colores. El delantero argentino, de 26 años, foco mundial en la semifinal del Mundial ante la Inglaterra de Thomas Tuchel, se ha convertido en la gran obsesión del club azulgrana para cubrir el vacío que dejó Robert Lewandowski con su marcha a Chicago Fire en la MLS.
No es una operación sencilla. Ni barata. Ni rápida.
Una oferta potente… y sin respuesta
El Barça ya se ha movido con decisión: puso sobre la mesa una oferta cercana a las 85 millones de libras para convencer al Atlético de Madrid. Desde el Metropolitano, silencio. No hubo respuesta formal a esa primera tentativa, un gesto que en otro contexto podría interpretarse como un portazo. En este, no.
En los despachos del Camp Nou siguen convencidos de que van en cabeza por el fichaje del argentino. No lo dicen en público, pero el mensaje interno es claro: siguen “en pole”.
La razón principal tiene nombre y apellido: Julián Álvarez. Hace unas semanas, durante la concentración en Estados Unidos, el delantero dejó claro que quiere salir de la capital española y pidió al Atlético que se siente a negociar. En Barcelona interpretaron esa declaración como una señal directa: su prioridad es vestir de azulgrana. Solo de azulgrana.
Hasta ahora, los hechos refuerzan esa lectura. Pese a la cantidad de pretendientes que se han acercado a su entorno, Álvarez no ha abierto conversaciones reales con ningún otro club.
Arsenal y PSG, atentos pero por detrás
Eso no significa que el mercado mire hacia otro lado. Arsenal, vigente campeón de la Premier League, sigue de cerca cada movimiento. Desde Inglaterra, el equipo de Mikel Arteta vigila la situación y se prepara para entrar en escena si el Barça tropieza en la negociación.
En París, el Paris Saint-Germain también ha tomado nota. Campeón de Europa, con músculo económico y necesidad constante de gol, el club francés se ha colocado como otro candidato serio.
Pero, a día de hoy, ninguno ha superado la propuesta azulgrana. La oferta del Arsenal, según se entiende desde Barcelona, no alcanza las 85 millones de libras. El PSG solo se acercaría a esa cifra incluyendo jugadores en la operación, algo que de momento no ha terminado de cuajar.
El deseo del propio jugador inclina la balanza. Álvarez ya ha hecho saber que su intención es jugar en LaLiga con la camiseta del Barça la próxima temporada. En el Camp Nou se agarran a eso.
Nueva ofensiva azulgrana
En Barcelona no se conforman con esperar. Desde España se apunta a que la dirección deportiva prepara una nueva propuesta, mejorada, para presentarla al Atlético a finales de julio. La cantidad fija será muy similar a las 85 millones de libras ya ofrecidas, pero el club catalán quiere subir el listón a través de variables: objetivos deportivos, rendimiento individual, títulos.
La idea es clara: mantener la base económica y seducir al Atlético con un paquete total más jugoso.
Hansi Flick, mientras tanto, aprieta desde el banquillo. El técnico alemán considera que cualquier fichaje importante debe integrarse en la dinámica del equipo antes del inicio de LaLiga, fijado para el 23 de agosto. No quiere llegadas de última hora ni estrellas aterrizando con la temporada ya en marcha.
Por eso, el Barça no piensa mantener eternamente la oferta sobre la mesa. Igual que ocurrió con la primera tentativa, la nueva propuesta tendrá fecha de caducidad. O el Atlético se sienta a negociar, o el club catalán se moverá en otra dirección.
Jugadores en la balanza y un plan B oculto
La operación, tal y como se perfila, podría incluir la salida de algún futbolista azulgrana hacia el Metropolitano. No hay nombres confirmados, pero en el Camp Nou asumen que será difícil cerrar el acuerdo solo con dinero. Joan Laporta, presidente del club, liderará personalmente las conversaciones con el Atlético para intentar encajar todas las piezas.
En paralelo, la dirección deportiva no se queda de brazos cruzados. Fuentes consultadas por el diario AS admiten que se trabaja en la sombra en la incorporación de otro delantero de primer nivel internacional. Un plan B real, no un parche.
El nombre se mantiene bajo absoluto secreto. Lo único que trasciende es que se trata de un atacante ya consolidado en la élite, alguien que podría asumir el rol de referencia ofensiva si el fichaje de Álvarez se complica definitivamente.
Pero ni siquiera esa alternativa enfría el optimismo en Barcelona. En el club siguen convencidos de que el argentino acabará jugando en el Camp Nou.
El Mundial, primero
En medio de todo este ruido, Julián Álvarez mira hacia otro lado. Su prioridad, hoy, se llama Mundial. Está concentrado con Argentina, centrado en la semifinal ante Inglaterra y en la posibilidad de levantar el título. Su entorno insiste en que no tomará ninguna decisión sobre su futuro de club hasta que termine el torneo.
Eso alarga inevitablemente los plazos. En el Barça ya asumen que el desenlace puede irse hasta agosto. Lo que no aceptan es que se extienda mucho más allá del inicio del mes. Hay un límite no escrito: o el fichaje se cierra a tiempo para que Flick trabaje con él desde el arranque de la temporada, o el club activará definitivamente la vía alternativa.
El reloj corre. El Atlético mantiene el silencio. Arsenal y PSG acechan. Barcelona aprieta, confía y espera.
La pregunta es cuánto tiempo más podrá sostener esa confianza antes de que el mercado, implacable, le obligue a cambiar de rumbo.






