Lionel Scaloni y la baja de Balerdi: el impacto en la selección
El golpe más duro para Lionel Scaloni en la antesala del Mundial no llegó en un partido, sino en un entrenamiento. Leonardo Balerdi sufrió un desgarro severo en el sóleo de la pierna derecha y quedó automáticamente fuera de la lista. Un mazazo para el defensor y un contratiempo mayúsculo para el cuerpo técnico, que se vio obligado a rearmar sobre la marcha una defensa que parecía cerrada.
Scaloni eligió no precipitarse. Postergó la decisión definitiva y se aferró al último ensayo: el amistoso ante Islandia. Ese partido no solo servía para aceitar automatismos; también era un examen en tiempo real para definir quién ocuparía el lugar vacante. El técnico se jugó ahí buena parte de su planificación táctica.
La respuesta llegó rápido. Marcos Senesi, que estaba en la recámara, terminó convirtiéndose en el elegido. De la espera silenciosa al llamado soñado en cuestión de horas. El zaguero, de 29 años y apenas tres partidos con la camiseta de la selección, fue convocado para cubrir la baja y ya viaja rumbo a la concentración en Kansas City.
La AFA confirmó el parte médico y el movimiento en la lista a través de sus canales oficiales. El mensaje fue tan frío como contundente: Balerdi no podrá ser parte del plantel que disputará el Mundial.
Detrás de esa frase, puertas adentro, predominó la decepción. El defensor llegaba en buen momento y se había ganado su lugar, pero una lesión muscular, de las que no dan margen en torneos cortos, lo dejó fuera de combate.
Scaloni, en conferencia, dejó claro que el amistoso había sido clave para ordenar ideas y despejar dudas sobre lo que el equipo todavía necesitaba. Admitió que el test lo dejó satisfecho y que ese rendimiento le permitió afinar la lupa sobre el reemplazo de Balerdi, aunque se reservó uno o dos días más antes de hacerlo oficial. Tiempo justo para confirmar lo que ya maduraba en su cabeza.
Para Senesi, las últimas 24 horas fueron un terremoto personal. Hace nada estaba de “stand by”, a la espera de una oportunidad que quizá nunca llegara. Hoy, su realidad cambió por completo. El ex Bournemouth, que en su momento rechazó una citación de Italia, se mete de lleno en una Copa del Mundo con la camiseta de la Albiceleste y con un rol que ya no es solo simbólico: llega para competir.
Su contexto de club también suma peso a la historia. Senesi acaba de acordar su llegada libre a Tottenham a partir del 1 de julio. En Kansas City se encontrará con su futuro compañero Cristian Romero, otro pilar de una zaga argentina que mezcla jerarquía, experiencia y una competencia interna feroz. No es un detalle menor: compartirán vestuario en la selección y, en breve, también en la Premier League.
La primera vez que Senesi se puso la camiseta mayor de Argentina fue en 2022, en un amistoso ante Estonia. Aquel debut parecía, para muchos, una prueba lejana, un test sin demasiadas consecuencias inmediatas. Hoy, esa noche cobra otro sentido: fue el punto de partida de un camino que lo deposita, dos años después, en un Mundial y en una defensa repleta de nombres de peso.
El plan original de Scaloni sufrió un golpe inesperado. La respuesta llegó desde el fondo, con un defensor que conoce el camino largo, las esperas y las puertas que se abren cuando menos se las espera. Ahora, con Senesi dentro y Balerdi afuera, la pregunta ya no es quién falta, sino hasta dónde puede llegar esta nueva versión de la última línea campeona del mundo.






