Logotipo completo Tribuna Gol

Atubolu brilla en el derbi con penalti detenido

Con Jürgen Klopp observando desde la tribuna, Eintracht Frankfurt se llevó el derbi en casa de 1. FSV Mainz 05 por 3-1. El resultado cuenta una historia clara. Pero el verdadero relato del partido se escribió en once metros.

El especialista desde los once metros

Minuto 43. Frankfurt mandaba 1-0 gracias a un viejo conocido en el estadio: Jonny Burkardt, exjugador de Mainz, había adelantado a los visitantes. El derbi estaba abierto, el ambiente, encendido. Entonces llegó la gran ocasión para los locales.

Penalti para Mainz. Al balón, el capitán Nadiem Amiri. En la portería, Noah Atubolu, 24 años, recién aterrizado en Frankfurt tras un verano interminable de rumores y negociaciones, en el que su destino parecía ser la Premier League hasta el último día de mercado.

Amiri lanzó. Y terminó como los cinco anteriores que se atrevieron con él desde el punto fatídico en la Bundesliga: falló.

Atubolu detuvo su sexto penalti consecutivo en la liga alemana. Se dice rápido, pero la lista de víctimas impresiona: antes de Amiri ya habían sido neutralizados Romano Schmid, Andre Silva, Florian Wirtz, Kevin Volland y Josip Juranovic. En Mainz, el guardameta no solo sostuvo a su equipo; amplió su propio récord de la Bundesliga.

Con Klopp tomando nota en la grada, el mensaje fue directo, casi desafiante: está listo para su primera convocatoria con la selección absoluta en el próximo parón internacional del 17 de septiembre.

Gol psicológico y golpe al marcador

El impacto del penalti detenido fue inmediato. Mainz se vio desinflado, Frankfurt olió la sangre. Justo cuando el estadio aún rumiaba la ocasión desperdiciada, llegó el mazazo.

Instantes después de la parada de Atubolu, Can Uzun firmó el 2-0 prácticamente sobre el descanso. Un gol que no solo dobló la ventaja, también cambió por completo el tono del derbi. Mainz ya no solo tenía que remontar; tenía que levantarse de un golpe anímico tremendo.

Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió demasiado. Frankfurt se mostró sólido, maduro, con la seguridad de quien sabe que tiene a un portero en estado de gracia detrás y a un ataque eficiente delante.

En el minuto 60, Uzun volvió a aparecer para sentenciar con el 3-0. Frío, contundente, letal. El derbi, a esa altura, ya parecía decidido.

Phillip Tietz maquilló el resultado con el 3-1 en el 89’, un tanto más de orgullo que de esperanza. La victoria, el relato y los focos ya tenían dueño.

Un récord brillante, sin mito de invencibilidad

El aura alrededor de Atubolu crece con cada penalti que detiene. Se habla de “mago”, de “especialista”, de “parapenaltis”. Y los números recientes alimentan esa etiqueta: seis penaltis seguidos detenidos en la Bundesliga, un registro que ahora mismo nadie iguala.

Pero el propio historial del guardameta recuerda que no es un superhéroe infalible, sino un portero en plena evolución. En 2023 y 2024, Julian Weigl, Lois Openda y Marvin Ducksch lograron batirle desde los once metros en sus tres primeros penaltis en la competición.

Desde entonces, todo cambió. Ajustes, confianza, madurez. Hoy, cada penalti contra Frankfurt parece más un juicio contra los nervios del lanzador que contra los reflejos del portero.

Con Klopp vigilando cada gesto y cada parada, el derbi en Mainz puede haber sido algo más que tres puntos para Eintracht Frankfurt. Puede haber sido la noche en la que un guardameta convirtió una racha en argumento definitivo para entrar en la élite de la selección alemana.