El Atlético de Madrid considera a Grealish para el proyecto de Simeone
El mercado de verano siempre guarda un giro inesperado. Esta vez, el nombre que sacude los despachos del Metropolitano es Jack Grealish. Según apunta The Sun, el Atlético de Madrid estudia seriamente la posibilidad de lanzarse a por el extremo de Manchester City en este periodo de traspasos.
No es un movimiento menor. Ni un nombre cualquiera.
Grealish, de 30 años, viene de una cesión en Everton durante la temporada 2025–26, en la que firmó dos goles y seis asistencias antes de romperse el pie en enero. Su curso quedó cortado en seco, pero en el club rojiblanco no miran solo las cifras: miran el carácter, el sacrificio y la capacidad de encajar en una idea muy concreta de fútbol.
Un perfil “Simeone”
En el Atlético gusta lo que ven. La directiva colchonera valora especialmente el trabajo de Grealish con y sin balón, una faceta que siempre pesa en los equipos de Diego Simeone. Ven en él un jugador capaz de mezclar talento y disciplina táctica, de bajar a la presión, de ofrecer ayudas constantes y, al mismo tiempo, marcar diferencias en el uno contra uno.
No se trata solo de un fichaje mediático. En los despachos lo leen como una pieza que podría adaptarse a la estructura de Simeone, ya sea arrancando desde la banda o moviéndose por dentro entre líneas. Un futbolista con pausa y colmillo, pero dispuesto a ensuciarse las manos cuando el equipo lo exige.
Ruido en Manchester, mensaje de Grealish
Los rumores sobre una posible salida de Grealish han ido creciendo en Inglaterra. Su ausencia en la gira de pretemporada de Manchester City por Asia disparó las especulaciones: se habló de castigo, de decisión técnica, incluso de ruptura con el club.
El propio jugador decidió cortar el ruido. Desde su cuenta personal en redes sociales, explicó el motivo de su ausencia y negó tajantemente haber sido apartado: aclaró que sigue recuperándose de una lesión y que todavía no está entrenando con normalidad, rechazando la idea de haber sido “dejado fuera” por decisión deportiva.
La versión del futbolista encaja con el contexto físico que arrastra desde enero. Pero no frena el runrún de mercado. Un jugador de su perfil, con su salario y su edad, siempre entra en las quinielas cuando un club grande empieza a reajustar su plantilla.
Maresca abre la puerta… sin cerrarla
En medio de la tormenta de rumores, la voz institucional llegó con el nuevo técnico del City, Enzo Maresca. El entrenador fue claro: a día de hoy, Grealish sigue siendo jugador de Manchester City y su obligación es entrenar y contar con todos los futbolistas que pertenecen al club.
Maresca subrayó que mantiene una buena relación personal con el extremo desde su anterior etapa y que siguen en contacto, destacando su carácter y su lado humano. Un guiño afectuoso, pero sin promesas de futuro. El mensaje final quedó flotando en el aire: “y luego veremos qué pasa”.
Exactamente el tipo de frase que alimenta los departamentos de planificación deportiva en media Europa.
Un encaje que intriga a toda La Liga
Para el Atlético, la operación tendría un doble impacto. Sobre el césped, Grealish aportaría desequilibrio, último pase y una capacidad para atraer rivales que podría liberar a otros atacantes. En el escaparate, supondría un golpe de efecto: arrebatar a un futbolista de ese nivel a un gigante de la Premier siempre lanza un mensaje.
Quedan interrogantes evidentes: su estado físico tras la lesión, el coste de la operación, el encaje salarial en una estructura mucho más rígida que la del City. Pero el interés existe y el perfil encaja con una idea clara: reforzar las bandas con futbolistas que no solo jueguen, sino que compitan cada minuto.
El tablero se ha movido. Grealish, City, Simeone y el Atlético aparecen ahora en la misma ecuación. Falta saber si este contacto se quedará en simple coqueteo de verano o si el Metropolitano acabará viendo a uno de los talentos más singulares del fútbol inglés vestido de rojiblanco en los próximos meses.






