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Aston Villa ficha a Nicolas Jackson y acuerda por Ibrahim Mbaye

Aston Villa pisa a fondo en el mercado. El club de Birmingham ha confirmado el fichaje de Nicolas Jackson procedente de Chelsea, una operación que se convierte en el traspaso más caro de su historia, mientras ultima también la llegada del extremo de Paris Saint-Germain, Ibrahim Mbaye, con un acuerdo verbal ya alcanzado.

Según informa Sky Sports News, Villa pagará por Jackson una cantidad fija de 47,5 millones de libras, que mediante variables podría elevarse hasta los 65 millones. Una apuesta mayúscula. Un mensaje claro.

Ese montante supera el paquete de 59,5 millones acordado a comienzos de verano por Johan Manzambi. En cuestión de semanas, el club ha batido dos veces su propio récord de traspaso. La ambición ya no se disimula en Villa Park.

Jackson, el heredero de Watkins

Jackson llega con una misión muy concreta: ocupar el vacío que dejará Ollie Watkins. El delantero inglés está a un paso de marcharse a Al Hilal por unos 50 millones de libras y ya no fue convocado en el último duelo ante Brighton. Mientras Villa anunciaba a su nuevo ‘9’, Watkins pasaba reconocimiento médico con vistas a su aventura en Arabia Saudí.

El movimiento no es solo un relevo de nombres. Es un giro de perfil. Jackson aterriza desde Chelsea con la etiqueta de fichaje franquicia y la responsabilidad de sostener el gol de un equipo que no quiere bajarse del tren europeo.

Mbaye, el siguiente en la lista

La dirección deportiva no se detiene ahí. Villa ha alcanzado un acuerdo verbal con PSG para el traspaso de Ibrahim Mbaye por una cifra cercana a los 47 millones de libras, después de lanzarse a por el extremo tras quedarse sin Rafa Leao, que finalmente se encamina a Galatasaray.

El interés por Mbaye no nace este verano. Sky Sports News ya adelantó en marzo que Aston Villa era uno de los clubes de la Premier League que valoraban seriamente su fichaje. Liverpool también tanteó la operación en las últimas semanas, pero terminó desviando su atención hacia otro compañero del PSG, Bradley Barcola.

Mbaye actúa principalmente como extremo derecho. La temporada pasada disputó 24 partidos de Ligue 1 con PSG, en los que firmó tres goles y dos asistencias. No son cifras deslumbrantes, pero sí las de un jugador en crecimiento que llega desde un vestuario acostumbrado a la presión máxima.

Un verano de sacudidas en Villa Park

Mientras los fichajes se acumulan, la columna vertebral del equipo se ha visto sacudida. Youri Tielemans, Morgan Rogers, Ezri Konsa y Lucas Digne ya se han marchado. Todo apunta a que tampoco seguirán Ollie Watkins ni Emiliano Martínez, dos de las figuras más reconocibles del proyecto reciente.

En paralelo, el club ha reconstruido medio equipo a golpe de chequera: Alejandro Garnacho, Johan Manzambi, Leon Goretzka, Joao Gomes, Aaron Wan-Bissaka, Matteo Ruggeri y ahora Nicolas Jackson. Una mezcla de juventud, físico y experiencia europea que cambia el paisaje del vestuario casi de un día para otro.

Unai Emery, sin embargo, insiste en que hay un plan detrás de esta revolución.

Emery, firme en medio del terremoto

En la previa del duelo frente a Arsenal, en el Monday Night Football, el técnico español fue directo al explicar la hoja de ruta del club de aquí al cierre del mercado, el 1 de septiembre.

“Tomamos algunas decisiones porque son buenas para el club. Tratamos de competir lo mejor posible, pero algunas situaciones están claras”, explicó. Emery defendió que las ventas forman parte de una estrategia: “Es el camino y la decisión correctos. No queremos ser un club vendedor, pero nuestra responsabilidad está ahí. Para el club es un buen acuerdo”.

El entrenador recalcó que la ambición deportiva no se negocia: “No cambia nuestras prioridades para ser competitivos. Debemos seguir igual. Desarrollo fuerte con los jugadores”.

Emery se mostró convencido con el perfil de las incorporaciones: “Estoy confiado y positivo. Los jugadores que estamos fichando son buenos jugadores. Necesitamos equilibrio entre experiencia y jugadores con un enorme potencial”.

También dejó entrever la parte más amarga del mercado: “Por supuesto, quiero mantener a algunos jugadores, a los que nos ayudaron a tener éxito. Pero lo acepto porque ya he vivido esta misma situación antes”.

Y remató con una declaración de intenciones que encaja con el ritmo frenético de este verano en Birmingham: “Espero seguir haciendo cosas especiales y diferentes. El objetivo es avanzar progresivamente en la misma dirección. Necesitaremos tiempo”.

Tiempo. Justo lo que menos concede la Premier League cuando un club rompe su techo de gasto y se atreve a reescribir su propia historia.