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Arsenal y el plan de Mikel Arteta tras la derrota en Budapest

El golpe de Budapest no ha apagado el plan de Mikel Arteta. Al contrario, lo ha acelerado. Tras caer en los penaltis ante el vigente campeón de Europa, Paris Saint-Germain, en una final de Champions que se le escapó a Arsenal por centímetros y nervios, el técnico ya mueve las piezas de un verano que apunta a ser feroz en el mercado.

El club, recién coronado campeón de la Premier League por primera vez en 22 años, no quiere vivir de la nostalgia del título. Quiere más. Y para eso, el mensaje interno es claro: la plantilla necesita un salto de calidad en varias zonas clave.

Un verano para atacar el siguiente nivel

Arteta ha marcado en rojo cuatro posiciones: extremo izquierdo, delantero centro, lateral derecho y un centrocampista capaz de actuar como ‘6’ y como ‘8’. No se trata de retoques, sino de una nueva sacudida al proyecto.

El análisis desde dentro es contundente. El plan ofensivo necesita más filo por fuera y más colmillo por dentro. El nueve vuelve a estar en el centro del debate. David Ornstein, de The Athletic, lo resumió en TNT Sports: la posición de delantero centro es “interesante” tras lo ocurrido con Victor Gyokeres, protagonista durante la temporada y, sin embargo, suplente en la final.

Kai Havertz, elegido para liderar el ataque, marcó el único gol de Arsenal en el 1-1 que llevó el partido a la prórroga. Gyokeres, uno de los grandes desembolsos del verano pasado junto a Eberechi Eze, vio buena parte de la noche desde el banquillo. Detalle que no pasa desapercibido en los despachos.

El otro foco está en el costado izquierdo del ataque. Según Ornstein, se trata de “una gran prioridad” que el club lleva tiempo estudiando y que podría desembocar por fin en un movimiento fuerte este verano. Arsenal siente que ha llegado el momento de ir a por algo grande ahí.

Morgan Rogers en el radar y un mediocampo por pulir

En el centro del campo, la idea es incorporar un perfil mixto, capaz de sostener y de llegar. Un ‘6/8’ que pueda convivir con las piezas actuales y elevar la competitividad. A la vez, el lateral derecho aparece como otra zona a reforzar, tanto por profundidad como por nivel.

En ese contexto, Morgan Rogers se ha colado en la agenda. El jugador de Aston Villa, de 23 años, figura entre los objetivos de varios grandes clubes y Arsenal está en la carrera. Su versatilidad seduce: puede partir desde la izquierda como extremo o actuar en la zona del ‘10’. Un recurso que encaja con la flexibilidad táctica que Arteta exige a sus atacantes.

Las intenciones están claras. Lo que queda por definir es cómo financiar una nueva ventana de fichajes potente después del gasto del verano pasado, cuando llegaron Gyokeres y Eze para reforzar el frente ofensivo.

Salidas dolorosas para cuadrar cuentas

Aquí entra la parte fría del negocio. Según informa el Daily Mail, el club está dispuesto a escuchar ofertas por varios jugadores importantes y con salarios altos: Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Ben White y Gabriel Jesus.

No se trata de una limpia caprichosa. Son futbolistas que han sido “grandes servidores” del club, piezas relevantes en el crecimiento del equipo. Pero la dirección deportiva asume que, para seguir subiendo escalones, habrá decisiones incómodas. Y que los ingresos por ventas pueden ser clave para repetir —o incluso superar— el nivel de inversión del verano anterior.

El mensaje que baja desde el banquillo es el mismo. Arteta no lo esconde: “Empezamos a tomar decisiones muy importantes si queremos alcanzar otro nivel”, ha reconocido. No habla de retoques, habla de ambición.

Y la frase que deja flotando es todavía más exigente: “Va a exigir ser muy, muy ambiciosos, muy rápidos y muy inteligentes”.

De la herida de la Champions a la próxima batalla

La derrota ante PSG, con Eze y Gabriel fallando en la tanda de penaltis, duele por su carga simbólica. Dos décadas después de la final perdida ante Barcelona, Arsenal vuelve a quedarse a un paso de la gloria europea. Esta vez, en Budapest. Esta vez, con un proyecto que se siente mucho más cerca de los gigantes del continente.

Pero el club no quiere que la historia se repita dentro de otros veinte años. El título de Premier ha devuelto a Arsenal a la élite. El siguiente paso es mantenerse ahí y romper definitivamente el techo de cristal en Europa.

El mercado dirá hasta dónde está dispuesto a llegar el club. Arteta ya ha dejado claro lo que necesita. La cuestión ahora es otra: ¿se atreverá Arsenal a sacrificar piezas importantes para construir un equipo capaz no solo de volver a una final de Champions, sino de ganarla?

Arsenal y el plan de Mikel Arteta tras la derrota en Budapest