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Arsenal evoluciona: menos balón parado, más fútbol total

El campeón ha arrancado la defensa del título como si no hubiera existido parón. Tres victorias seguidas, fútbol fluido, ataques encadenados y un dato que rompe con la narrativa del curso pasado: todos los goles han llegado en jugada. Ninguno a balón parado para un equipo al que muchos rebautizaron como “Set Piece FC” durante su conquista del campeonato.

En la previa del duelo en el Stadium of Light, Mikel Arteta dibujó con claridad la hoja de ruta de este nuevo Arsenal, más dominante con la pelota y más afilado en campo rival.

“Me gusta mucho lo que he visto del equipo hasta ahora. Es por el talento, pero también por asegurarnos de que lo que pasa en el campo es lo que queremos. Tener esa dominancia, ese control y esa amenaza en nuestra mente”, explicó el técnico, que no quiere que el equipo levante el pie del acelerador.

Arteta insiste en que no se trata solo de gustar, sino de imponer.

“Es el camino que tenemos que seguir y evolucionar en ciertas áreas. Hemos puesto mucho énfasis ahí y ahora tenemos a muchos jugadores de vuelta”, añadió, subrayando que la plantilla le permite ir un paso más allá en su idea de juego.

La exigencia, eso sí, no baja. Ni un milímetro.

“Las oportunidades y las sinergias que creamos con el equipo son mucho más fuertes y vamos a seguir siendo así. Esa es siempre la intención. A veces es el nivel del rival, a veces es el nivel de ejecución, y eso también tiene que subir para ser mucho más eficientes y dominantes durante los partidos. Y vamos a seguir trabajando en eso”, remató el entrenador.

Havertz, el comodín que lo desordena todo

En medio de esta metamorfosis ofensiva hay un nombre que se ha vuelto central: Kai Havertz. El alemán ha pasado de generar dudas a descolocar defensas. Y entrenadores.

Su impacto no se mide solo en goles y ocasiones, sino en la dificultad que supone para cualquier plan de partido. Aparece de falso nueve, se descuelga como mediapunta, ataca el área desde segunda línea, se abre a banda. Nunca está donde el rival espera.

Para Arteta, la clave está en su cabeza.

“La mejor posición es la que el partido y el equipo necesitan ese día. Para ser lo más eficiente posible, lo más imprevisible posible”, explicó sobre el rol cambiante de Havertz.

“Kai es extremadamente inteligente, esa es su mayor cualidad. Entiende el juego, va cinco o diez segundos por delante, sabe lo que va a tener, no necesita pensarlo, simplemente actúa. Y hace mejores a los que tiene alrededor, que es otra cualidad enorme”, destacó el técnico.

Luego están los números y el esfuerzo, que completan el cuadro.

“Además de eso, está marcando goles, está generando ocasiones, su ética de trabajo, como todos sabemos, es simplemente sobresaliente. Y está en un gran estado emocional ahora mismo”, apuntó Arteta, dejando claro que el alemán vive uno de sus mejores momentos desde que llegó al fútbol inglés.

Un futbolista en plena confianza en un equipo que ataca con libertad. Peligrosa combinación.

Konsa, liderazgo inmediato en la retaguardia

Si arriba Arsenal se ha soltado el pelo, atrás ha ganado una voz nueva. La de Ezri Konsa. El fichaje de 55 millones de libras procedente de Aston Villa se ha incrustado en el once con una naturalidad que ha sorprendido incluso a su propio entrenador.

No solo por su nivel defensivo, sino por su forma de mandar.

Arteta no ocultó su admiración por la rapidez con la que el central ha asumido galones: “Es algo que hay que admirar porque no es nada fácil y no se debe dar por hecho”.

El técnico, eso sí, ya venía avisado.

“Después de hablar con mucha gente que ha trabajado con él, miembros del staff o jugadores, ya tenía la sensación por la forma en la que todos hablaban de él”, reconoció.

Lo que le describían encaja con lo que se ha visto desde el primer entrenamiento.

“Que es una persona que es muy buena reuniendo a la gente. Tiene una personalidad real, muchas habilidades de liderazgo. Y se vio desde el primer día: cómo entrenaba, cómo hablaba, cómo se presentaba. Fue muy impresionante y hasta ahora ha hecho un trabajo realmente bueno”, sentenció Arteta.

Un Arsenal más creativo, menos dependiente del balón parado, con un Havertz liberado y un Konsa mandando atrás. El campeón ha cambiado matices, no ambición. La cuestión es si el resto de la liga será capaz de seguirle el ritmo.