Arsenal se prepara para el duelo contra Sunderland: Arteta y Saka en el centro de la polémica
Arsenal llega lanzado al duelo del sábado por la noche ante Sunderland. Tres de tres en la Premier League, incluida una victoria de autoridad frente al que muchos señalan como rival directo por el título, Chelsea. El equipo de Mikel Arteta no solo gana: impone.
En Europa, el arranque también fue firme. Debut con triunfo en la Champions League gracias a un gol de Martin Odegaard, pese a desperdiciar una cascada de ocasiones claras. No fue un partido redondo, pero sí un aviso: este Arsenal genera mucho y casi siempre encuentra el modo de golpear.
Ahora espera el Sunderland de Granit Xhaka, que suma cuatro puntos en cuatro jornadas y se prepara para medir el pulso de un aspirante serio al título. Un viejo conocido en el banquillo rival, un equipo en forma enfrente y un contexto perfecto para comprobar hasta dónde llega la solidez de los londinenses.
Mientras el balón rueda, el mercado aún quema en la trastienda. La ventana de fichajes ya se cerró, pero las decisiones tomadas siguen pasando factura en forma de preguntas incómodas. Gabriel Jesus, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard… los nombres salen una y otra vez. Y Arteta, lejos de esquivar el tema, se ha plantado.
Saka, bajo la lupa: “se libra de demasiado”
Bukayo Saka, símbolo de este Arsenal y producto estrella de Hale End, ha recibido un golpe directo de un exjugador del club. Jermaine Pennant, exextremo gunner, considera que el inglés está sobrevalorado y que su etiqueta de futbolista “de clase mundial” no se sostiene cuando se analizan los números con frialdad.
Pennant, en declaraciones a GOAL, fue al hueso. Para él, si se habla de Saka como uno de los mejores extremos del mundo o el mejor de la Premier League, las cifras tienen que acompañar sin discusión. Y ahí, sostiene, el internacional inglés se queda corto frente a la élite.
El exjugador puso un ejemplo muy claro: Mohamed Salah. Nueve años seguidos superando la barrera de 20 contribuciones de gol por temporada. Un listón altísimo que, a su juicio, marca la diferencia entre un gran jugador y uno realmente de clase mundial.
Según Pennant, Saka firma actuaciones brillantes, partidos en los que parece imparable, pero cuando se comparan sus estadísticas con las de los mejores extremos del planeta —y con quienes han dominado la Premier League en esa posición—, el balance no es tan contundente. De ahí su frase más dura: el canterano “se libra de demasiado” porque el relato supera a los datos.
El juicio es severo. Y abre un debate incómodo justo cuando Arsenal arranca el curso con un ritmo de campeón y Saka sigue siendo pieza central del sistema de Arteta.
Arteta asume el papel de “poli malo”
Si Saka vive el examen público, Arteta lidia con otro frente: la salida de Gabriel Jesus. El brasileño, ahora en Barcelona tras cerrar su fichaje al final del mercado, aseguró en una entrevista con SportyTV que “de la nada” le hicieron entrenar al margen del grupo y que “nadie” le explicó nada.
El relato del delantero ha encendido las preguntas. ¿Qué pasó realmente en los últimos días de Jesus en Londres? Arteta no esquivó la cuestión. Y dejó claro que, en ocasiones, alguien tiene que cargar con el papel incómodo.
El técnico español recordó que mantuvo una charla individual con el propio Jesus en el vestuario. Según su versión, las palabras fueron de agradecimiento, no de desprecio ni de distancia. No entró en detalles, pero sí subrayó su sorpresa por las declaraciones del atacante.
Para reforzar la idea de que el vínculo con los exjugadores sigue vivo, Arteta citó un detalle significativo: la presencia de Leandro Trossard en la grada durante la victoria ante Chelsea. El belga, traspasado a Besiktas en julio, regresó para ver a sus antiguos compañeros. Para el entrenador, una señal de que la relación no se rompe por completo cuando llega una venta.
El debate no se queda ahí. Ian Wright, leyenda del club, confesó sentirse “incómodo” por lo que percibió como falta de diálogo con Gabriel Martinelli antes de su salida hacia Al Hilal, en la Saudi Pro League. Otro dardo directo al manejo humano de las despedidas.
Arteta, de nuevo, se mostró desconcertado por esa percepción. Admitió que, cuando hay que comunicar malas noticias o decisiones que los jugadores no esperan, alguien debe ser el “poli malo”. Y asumió ese rol sin esconderse: si tiene que ser él, lo acepta.
La cuestión ya no es solo cómo juega este Arsenal, sino cómo gestiona sus éxitos, sus estrellas y sus despedidas. El equipo vuela en el césped. Fuera de él, las voces críticas empiezan a subir el volumen. Y el próximo capítulo se escribe en Sunderland, con un líder que no rehúye el conflicto y un vestuario que deberá demostrar que, más allá del ruido, sigue mirando al título sin pestañear.






