Logotipo completo Tribuna Gol

Arsenal y Chelsea: Cambio de Poder en Londres

Durante siete temporadas seguidas, la jerarquía en Londres tuvo un orden inamovible: Chelsea por encima de Arsenal en la Women's Super League. Año tras año, las Blues mandaban y las Gunners miraban desde atrás. Hasta la pasada campaña.

En 2025-26, el guion cambió. Manchester City se llevó el título y marcó el ritmo del campeonato, pero por detrás, Arsenal adelantó a su eterno rival londinense y acabó segundo. No solo eso: también eliminó a Chelsea en los cuartos de final de la Women's Champions League. Dos golpes en una misma temporada.

¿Fue un aviso? ¿O el inicio real de un cambio de guardia en la capital?

Arsenal se rearma y levanta la voz

La última vez que Arsenal terminó por encima de Chelsea en liga fue en 2018-19, curso que culminó con su último título. Desde entonces, seis temporadas consecutivas viendo a las Blues coronarse. La pasada campaña, sin embargo, dejó la sensación de que el ciclo podía estar girando.

Este verano, en el norte de Londres ha habido salidas dolorosas. Beth Mead y Katie McCabe, dos emblemas recientes del club, se marcharon junto a otras jugadoras importantes. Pero el hueco no ha quedado vacío. Al contrario, el equipo se ha agitado.

Han llegado Georgia Stanway, pieza clave en la selección de Inglaterra; Ona Batlle, campeona del mundo con España; y Geraldine Reuteler, capitana de Suiza, además de un buen puñado de fichajes ilusionantes. Más talento, más variantes, más personalidad.

Renee Slegers no esconde lo que quiere. Nada de discursos prudentes.

“Hemos sido claras: el título de la WSL es algo que vamos a perseguir”, aseguró antes del debut liguero del domingo ante Brighton. “Es algo en lo que realmente tenemos la mente puesta. Por supuesto, hay una gran confianza en lo que estamos haciendo, en la calidad que tenemos y en las distintas herramientas que podemos usar. Hay un hambre real”.

El estreno no será un partido cualquiera. Arsenal vuelve al Broadfield Stadium de Crawley, el mismo escenario donde un 1-1 frente a Brighton en mayo frenó su persecución a Manchester City. No fue el único tropiezo de ese tipo. Una serie de resultados similares, sobre todo a comienzos de año, acabaron costando muy caro.

Slegers ha puesto ese tema en el centro de la mesa.

“Lo hemos hablado con el cuerpo técnico, con las capitanas, con el grupo”, explicó. “Todo el mundo es consciente. Conocemos los obstáculos que tuvimos el año pasado y hacia eso estamos trabajando. Con la calidad de jugadoras que tenemos ahora, hay tantas cosas que podemos aportar a un partido… Estoy realmente contenta con ello”.

¿Es esta la plantilla más fuerte que ha tenido en el club?

“Sí, diría que sí”, respondió sin titubeos.

Chelsea cambia de piel, pero no de ambición

En el otro lado de la ciudad, Chelsea también se ha movido con fuerza. El verano ha traído un relevo silencioso, casi generacional. Sam Kerr y Millie Bright, dos futbolistas que simbolizaron la era de dominio blue, ya no están. Dos ausencias enormes en vestuario, césped y memoria reciente.

El club ha reaccionado con nombres de peso. Se ha llevado a Katie McCabe a coste cero, arrebatándosela precisamente a Arsenal, y ha invertido fuerte para fichar a Melvine Malard desde Manchester United. Otro mensaje claro: Chelsea no piensa bajarse de la lucha por los títulos.

La temporada arranca este sábado al mediodía ante Aston Villa, con el partido emitido en abierto y con los focos sobre las nuevas Blues. Los modelos de datos también se han posicionado: según el superordenador de Opta, Chelsea es el principal favorito al título con un 39,9% de opciones de ganar la liga.

Sonia Bompastor, sin embargo, no se deja impresionar por porcentajes.

“Recuerdo estar aquí la temporada pasada y alguien me dijo lo mismo”, apuntó. “Nuestro porcentaje era incluso más alto que este año. No estoy demasiado centrada en los números ni en lo que venga de la IA o de los ordenadores”.

La entrenadora francesa ve un panorama duro, más exigente que nunca. Reconoce la amenaza evidente de Manchester City, pero no la ve como la única.

“La belleza de esta liga es que muchos clubes están en posición de ganar el título”, subrayó. “Ya era la liga más competitiva del mundo y se está volviendo más fuerte cada temporada. Cada partido es muy difícil, pero eso es bueno. Estoy emocionada por lo que viene”.

London City irrumpe en la escena

Como si el pulso Arsenal-Chelsea no fuera suficiente, Londres suma un tercer actor con aspiraciones serias. London City Lionesses, en solo su segunda campaña en la WSL, ha decidido que no quiere esperar su turno.

En su primera temporada en la élite terminaron sextas, un registro notable para un debutante. Este verano han redoblado la apuesta. Han gastado fuerte y han logrado algo que hace unos años habría sonado a fantasía: contar con Alexia Putellas, superestrella de España, como líder de su proyecto.

El mensaje no es sutil. Su objetivo inmediato apunta a desafiar al bloque de siempre, a ese grupo que se ha repartido el poder en la WSL. Pero para Michelle Kang, dueña del club, ni siquiera eso basta.

Ya declaró a la BBC que London City “tiene la aspiración de estar en la cima del juego”. Y el estreno liguero ha acompañado las palabras con hechos: victoria convincente ante Manchester United para abrir la temporada y presentar credenciales.

Una capital en ebullición

Manchester City sigue siendo el campeón a batir, el equipo que marcó el listón la campaña pasada. Pero algo se mueve en Londres. Arsenal llega con la plantilla que Slegers considera la más fuerte de su etapa y con un discurso sin complejos. Chelsea inicia una nueva fase sin dos de sus grandes iconos, pero con fichajes de impacto y la etiqueta de favorito estadístico. London City, mientras tanto, golpea la puerta del club de los grandes con una ambición poco habitual en un recién llegado.

La WSL se prepara para otra temporada feroz. Y la pregunta ya no es solo quién levantará el título, sino qué ciudad —y qué versión de Londres— acabará marcando la pauta del fútbol femenino inglés.