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Arsenal busca a Bruno Guimarães por 70 millones

Arsenal ha dejado atrás el arranque silencioso del verano y ha decidido entrar a lo grande en el mercado. El siguiente golpe que prepara el club londinense apunta directamente al corazón de Newcastle United: Bruno Guimarães, capitán, cerebro y símbolo del proyecto de St James’ Park.

Según informa el diario británico The Sun, los Gunners ultiman una oferta oficial de 70 millones de libras por el internacional brasileño. No es un tanteo. Es un intento claro de romper la resistencia de un club que, de momento, se niega a vender a su líder.

El gran objetivo de Arteta

Mikel Arteta lo tiene claro: el fichaje prioritario para su centro del campo este verano es Bruno Guimarães. El brasileño encaja en todo lo que el técnico español exige a sus interiores: personalidad con balón, agresividad sin él y capacidad para marcar el ritmo de los partidos grandes.

Newcastle, sin embargo, ha marcado una línea roja. No quiere desprenderse de su capitán. Lo ha repetido internamente y hacia fuera. Pero Arsenal está dispuesto a poner a prueba esa postura con esos 70 millones de libras, una cifra que supera las conversaciones iniciales.

Los contactos, de momento, han sido indirectos, a través de intermediarios. Esas primeras gestiones apuntaban a una propuesta cercana a los 60 millones. El club londinense ha decidido ir más allá y elevar la apuesta con la intención de forzar una respuesta definitiva.

El giro clave lo marca la voluntad del jugador. Siempre según The Sun, Bruno Guimarães ya ha comunicado a los dirigentes de Newcastle que desea marcharse al Emirates Stadium. Ese deseo personal puede acelerar unas negociaciones que, hasta ahora, se movían con cautela.

Un mercado que despierta

El intento por Bruno llega justo cuando el mercado de Arsenal empieza a tomar forma. El club cerró ayer, jueves, el fichaje del extremo de Club Brugge, Christos Tzolis, por 34 millones de libras. Un movimiento que añade desborde y gol desde banda.

No fue el único. También se hizo oficial la incorporación, por la misma cifra, de Piero Hincapié, central que ya había jugado la última temporada cedido desde Bayer Leverkusen. Arteta consigue así continuidad en la zaga con un defensor que conoce la casa y la Premier.

Bajo palos, otro cambio silencioso pero significativo: Illan Meslier llega libre para reforzar la portería. Un guardameta joven, con experiencia en la élite inglesa, que amplía la competencia en una posición clave.

Tres llegadas, tres perfiles distintos. Y una sensación clara: el plan de reconstrucción no se detiene aquí.

Un objetivo que se escapó

No todas las batallas se han ganado en este mercado. Morgan Rogers, uno de los atacantes mejor valorados por Arteta para este verano, terminó vistiendo la camiseta de Chelsea en una operación de 117 millones de libras.

Arsenal valoró seriamente la opción, pero el consejo de administración se negó a igualar la descomunal propuesta de Stamford Bridge. Esa decisión abrió la puerta a que Aston Villa aceptara vender al delantero inglés rumbo al oeste de Londres.

Arteta pierde así a uno de sus objetivos ofensivos prioritarios. Una derrota puntual, pero que obliga a recalibrar el plan de ataque de aquí al cierre de la ventana.

Defensa, medio y ataque: lo que falta

El trabajo en los despachos sigue. De acuerdo con The Sun, la hoja de ruta de Arsenal pasa todavía por incorporar un defensa, un centrocampista y un delantero antes de que se cierre el mercado.

En la zaga, el nombre que más fuerza ha ganado es el de Ezri Konsa. El central se ha colocado entre los favoritos para reforzar una línea que ha recibido un golpe serio: William Saliba estará varios meses de baja por una lesión de espalda. Sin el francés, la estructura defensiva de Arteta pierde a su pilar principal.

Ahí aparece también otra opción de enorme peso: John Stones. El contrato del defensa con Manchester City expiró a finales del mes pasado y su situación lo convierte en una oportunidad de mercado muy atractiva. Experiencia, salida limpia de balón y un perfil que Arteta conoce bien de su etapa en el Etihad.

Arriba, la obsesión tiene nombre y apellido: Julián Álvarez. Arsenal mantiene un interés firme en el delantero argentino, pero se topa con un muro llamado Atlético de Madrid. El club rojiblanco se muestra inflexible, tanto en público como en privado, y sostiene que su atacante no está en venta.

Un mercado que se enciende en toda Europa

Mientras Arsenal mueve fichas, el resto de Europa tampoco se queda quieto. El francés Bradley Barcola podría abandonar Paris Saint-Germain en esta misma ventana. Liverpool es, por ahora, el club mejor posicionado para cerrar su incorporación.

La sensación es clara: el mercado empieza a entrar en calor. Grandes nombres, grandes cifras, grandes decisiones.

En el norte de Londres, todo gira ahora en torno a un punto: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Arsenal para sacar a Bruno Guimarães de Newcastle y completar el salto definitivo en su proyecto?