Arsenal: advertencia de Pennant sobre el costado izquierdo
Hace solo un año, Arsenal tiró la casa por la ventana por Viktor Gyökeres. El sueco llegó para poner fin al eterno enigma del ‘9’ en el norte de Londres. Respondió con 21 goles en su primera temporada. Números de estrella. Pero hoy no es intocable. Ni siquiera titular fijo.
El paisaje ofensivo ha cambiado a gran velocidad. Leandro Trossard, autor de tantos decisivos en la conquista del título, ya viste la camiseta de Besiktas. Gabriel Martinelli puso fin a siete años en el club y emprendió viaje a la Saudi Pro League para jugar en Al-Hilal. Dos piezas de impacto, fuera. Y sin un reemplazo del mismo calibre.
Durante el verano, el ruido de mercado llegó hasta el Santiago Bernabéu. Se habló de un Arsenal atento a la situación de Vinícius Junior mientras el brasileño retrasaba la firma de su nuevo contrato con Real Madrid. Nada se movió. Vinícius sigue siendo un ‘Galáctico’ y la puerta se cerró antes de abrirse.
Quien sí se puso en el escaparate fue Bradley Barcola. Campeón de la Champions League, el francés vio cómo se abrían las salidas en Paris Saint-Germain y Arsenal tanteó la operación. La respuesta fue fría y clara: 123 millones de libras. Demasiado. Mikel Arteta y la directiva se retiraron de la puja y Liverpool aprovechó el hueco.
Un lado izquierdo bajo sospecha
La plantilla de Arsenal sigue rebosante de talento, pero hay una zona que chirría: el costado izquierdo del ataque. Ahí se mueve ahora Christos Tzolis, apuesta interesante, sí, pero también foco de preocupación. El club ha aflojado la cartera en los últimos mercados, así que Arteta debería disponer de un presupuesto potente para corregir lo que haga falta. Y ese sector del campo aparece subrayado en rojo.
Jermaine Pennant lo ve igual de claro. Preguntado por si espera la llegada de un extremo zurdo “superestrella”, el exjugador, en declaraciones a GOAL, fue tajante: Arsenal tendrá que ir a por uno.
Su razonamiento fue directo: los rivales no van a quedarse quietos. Pennant recordó que en enero Chelsea, Manchester United, Liverpool y Manchester City volverán a lanzarse al mercado. Si todos refuerzan y Arsenal no, el campeón corre el riesgo de quedarse corto justo cuando la temporada entra en ebullición.
Y ahí llegó el dardo más duro. Para Pennant, el equipo se ha debilitado, sobre todo en ataque, respecto al curso pasado. No por sistema ni por idea de juego, sino por la pérdida de “jugadores decisivos” en los momentos calientes.
El peso de las ausencias
Trossard fue uno de ellos. Pennant fue claro: sin el belga, Arsenal quizá no habría levantado la liga. Citó el gol a West Ham, recordó tantos clave ante Aston Villa. Goles que cambiaron partidos, y con ellos, la temporada. Ese tipo de futbolista que aparece cuando la tensión aprieta. Ya no está.
Martinelli también se marchó. Es cierto que sus cifras habían bajado, pero seguía siendo un recurso de impacto desde el banquillo, un agitador para los últimos 30 minutos. Otra opción menos para Arteta. Otra pieza que se va sin un sustituto de igual peso.
En su lugar, solo Tzolis. Una apuesta, no una garantía. Pennant fue crudo: si el griego se lesiona, el lado izquierdo queda “condenado”. La solución de emergencia pasaría por desplazar a Eberechi Eze a la banda, pero el inglés es, por naturaleza, un centrocampista, no un extremo puro. Un parche, no un plan.
El ‘9’, en el aire: Gyökeres pierde terreno
La otra gran cuestión se sitúa en la punta de ataque. Pese a los 21 goles de Gyökeres en su estreno, Pennant cree que el sueco ha perdido peso en la jerarquía. Arteta ha vuelto a confiar en Kai Havertz como referencia ofensiva, un jugador que nunca se ha caracterizado por asegurar 15 o 20 goles de liga por temporada.
El inicio de la campaña 2026-27 lo confirma: Havertz ha sido el elegido para liderar la delantera, mientras Gyökeres asume un papel de revulsivo desde el banquillo. Una inversión millonaria convertida en recurso puntual, no en pilar.
La estructura ofensiva se sostiene ahora en otros nombres. Martin Odegaard, capitán, ha recuperado brillo en la mediapunta, manejando el ritmo y el último pase. Bukayo Saka ya suma dos goles y sigue siendo el faro del proyecto, el hombre que nunca se esconde.
Resultados impecables, dudas latentes
Sobre el papel, el arranque es intachable. Tres jornadas de Premier League sin fallos y un estreno sólido en la Champions League frente a Napoli. Arteta tiene argumentos para defender que cuenta con las herramientas necesarias para pelear por todos los títulos otra vez. El bloque funciona, la idea está asentada, el vestuario responde.
Pero el fútbol de élite no perdona fisuras. Y esa banda izquierda sigue señalada. Hoy Tzolis responde. Hoy el sistema tapa carencias. Hoy el equipo gana.
La pregunta es cuánto tiempo podrá sostenerse así sin que el mercado vuelva a llamar a la puerta del Emirates. Porque mientras el resto de gigantes afilan sus ataques, Arsenal sabe que su próximo gran movimiento puede decidir si este ciclo se consolida… o se queda a medio camino.






