Arne Slot evita hablar sobre el futuro de Salah en Anfield
Mohamed Salah podría vivir su última tarde en Anfield el domingo… o ver el partido desde el banquillo. Arne Slot no quiere desvelar nada. Ni una pista. Ni siquiera tratándose de una leyenda del club a punto de cerrar un ciclo de nueve años.
El técnico neerlandés, cuestionado por la participación del egipcio ante Brentford, se cerró en banda: no hablará de la alineación. Liverpool necesita solo un punto para certificar su presencia en la próxima Champions League, pero el debate gira alrededor de Salah, de su mensaje en redes sociales y de una relación con Slot que se ha ido erosionando a la vista de todos.
Un mensaje que sacudió el ambiente
El pasado fin de semana, Salah publicó en redes un texto reclamando un cambio en el estilo de juego del equipo. Sonó a crítica frontal al fútbol del Liverpool bajo Slot. No mencionó nombres, no hizo ruido con mayúsculas, pero el dardo iba dirigido al banquillo.
Slot, sin embargo, se negó a entrar en el cuerpo a cuerpo emocional. Cuando le preguntaron qué sentía ante las palabras de su delantero, cambió el foco inmediatamente: lo único que importa, insistió, es asegurar la clasificación para la Champions el domingo y preparar “a Mo y a todo el equipo” de la mejor manera posible para ese duelo decisivo.
El entrenador aún arrastra la frustración por la derrota ante Aston Villa, que habría sellado ya el billete europeo. Ahora todo se concentra en un último partido en casa, con el futuro de Salah en el aire y el club pendiente de un punto que vale una temporada.
Una relación desgastada
No es la primera vez que la tensión entre ambos se hace visible. A principios de esta misma campaña, Slot dejó fuera a Salah de una convocatoria de Champions para visitar a Inter de Milán después de que el atacante reconociera en una entrevista que su relación con el técnico se había roto.
Ese episodio abrió una grieta que nunca terminó de cerrarse. El contexto hace que cada gesto pese el doble. Cada palabra, también.
Slot, preguntado si las declaraciones de Salah sobre la necesidad de que Liverpool recupere su identidad futbolística socavan su autoridad, respondió con cierta dureza. Reprochó a los periodistas que dieran por hecho que el estilo que pide Salah no coincide con el suyo y recordó que el egipcio “estaba muy feliz” con la forma de jugar del equipo la temporada pasada, cuando el plan de juego les llevó al título de liga.
Para el técnico, el punto clave es otro: ambos quieren lo mismo. Que Liverpool vuelva a competir por trofeos, algo que no ha logrado este curso pero sí el anterior, cuando el club rompió una sequía de cinco años sin levantar la liga.
El estilo, en el centro del debate
Slot no escondió su propia insatisfacción con el juego del equipo durante gran parte de la temporada. Admitió que no le ha gustado “mucho” cómo ha jugado Liverpool este año y habló abiertamente de la necesidad de hacer evolucionar al grupo, ahora y en verano, para volver a ser un conjunto competitivo… y reconocible.
Su idea es clara: construir un fútbol que le guste a él y, por extensión, a la grada de Anfield. Si el entrenador disfruta con lo que ve, entiende que los aficionados también lo harán. Y, quién sabe, quizá también Salah, aunque el propio Slot deslizó una frase que sonó a despedida: espera que ese estilo lo disfrute “Mo si está en otro sitio en ese momento”.
Redes sociales y vestuario
Otro foco de tensión apareció cuando se supo que varios jugadores del Liverpool habían dado “me gusta” o comentado la publicación de Salah. Preguntado por ese detalle, Slot se protegió detrás de la brecha generacional.
Recordó que las redes sociales llegaron cuando él ya era “un poco mayor” y aseguró que no está realmente implicado en ese mundo. Dijo no saber con exactitud qué significa darle “like” a una publicación, y devolvió la conversación a su terreno: el césped de entrenamiento.
Lo que a él le importa, subrayó, es cómo se comportan sus jugadores en el día a día. Y en ese aspecto afirmó no haber visto ningún cambio respecto al resto de la temporada. Ni motines silenciosos, ni relajación. Al menos, no a sus ojos.
Un último examen en Anfield
Entre el ruido de las redes, las declaraciones cruzadas y la sombra de una salida, queda el fútbol. Liverpool solo necesita un punto ante Brentford para volver a la Champions. El objetivo mínimo de un club que se acostumbró a pelear por títulos y que ahora mira la tabla con menos orgullo del habitual.
Slot se juega mucho más que una clasificación europea. Se juega autoridad, credibilidad y el relato de su primera gran reconstrucción en Anfield. Salah, por su parte, se asoma a un posible último capítulo con la camiseta que marcó su carrera en Europa.
La gran incógnita es si ese capítulo se escribirá sobre el césped o desde el banquillo. Y si, cuando el árbitro pite el final, Anfield estará despidiendo solo una temporada irregular… o también a uno de los grandes iconos de su era moderna.






