Andy Robertson se une a Tottenham tras su éxito en Liverpool
El capitán de Escocia que deslumbró en Liverpool ya tiene nuevo destino. Confirmado esta tarde, Andy Robertson aterrizará en Tottenham el 1 de julio, libre tras finalizar su contrato con Liverpool, y su llegada despierta recuerdos muy nítidos en alguien que le conoce como pocos: Michael Dawson.
El excentral, ahora leyenda de Spurs, fue testigo directo del despegue de Robertson en Hull City. Y todavía le impresiona lo que vio entonces.
De Queen’s Park al “big league”
Dawson había llegado a Hull desde Forest en 2005 y permaneció allí hasta 2014. Ese mismo verano, el club incorporó a un joven lateral izquierdo escocés de 20 años, procedente de Queen’s Park y Dundee United. Un desconocido para muchos. No para mucho tiempo.
En tres temporadas, Robertson se convirtió en uno de los mejores laterales zurdos del panorama europeo. Y Dawson estuvo a su lado en todo el trayecto: el descenso de la Premier League en la 2014/15, el ascenso inmediato en la 2015/16 —con Robertson disputando 52 partidos en todas las competiciones— y un nuevo descenso en la 2016/17. Después llegó el salto definitivo: Liverpool, verano de 2017. A partir de ahí, historia del club de Anfield.
Dawson recuerda perfectamente el impacto del joven escocés nada más cruzar la puerta del vestuario de Hull.
“Vi un gran carácter, un gran chico, un joven que dejaba Escocia para un nuevo reto en la Premier League”, rememora.
Un futbolista que llegaba dispuesto a aprender de veteranos como el propio Dawson, Curtis Davies, Tom Huddlestone, Robert Snodgrass o Alan McGregor. Gente que le “tomó bajo su ala” y a la que Robertson escuchó con respeto.
Quería aprender. Quería mejorar. Y sabía que los mayores estaban allí para ayudarle. Tenía que adaptarse rápido al salto desde Queen’s Park y Dundee United a la élite inglesa. Steve Bruce lo llamaba “the big league”. Robertson lo entendió al vuelo.
No solo encajó. Se ganó al vestuario. “Todos le acogieron enseguida, era un auténtico personaje siendo tan joven”, apunta Dawson. Y añade un nombre que hoy también pesa: “Robbo y Harry Maguire… ver lo que esos dos jugadores han conseguido es bastante notable”.
De promesa a “producto terminado”
Doce años después de aquel primer encuentro, Robertson llega a Spurs convertido en capitán de Escocia y con una carrera consolidada al más alto nivel. Dawson no duda cuando se le pregunta qué tipo de jugador y de persona aterriza ahora en el norte de Londres.
“Ahora diría que es el producto terminado”, sentencia.
No lo dice a la ligera. Recuerda las dos temporadas compartidas en la Premier y aquella campaña en Championship con un grupo fuerte que logró el ascenso. Retos, golpes, aprendizaje continuo.
Luego apareció Liverpool. Otro universo. La presión, la exigencia diaria, la obligación de ganar siempre. Robertson respondió. Títulos, asistencias, goles clave, y una sociedad demoledora en las bandas diseñada por Jürgen Klopp junto a Trent Alexander-Arnold. “Fue simplemente notable”, resume Dawson.
El exdefensa volvió a cruzarse con Robertson en Anfield hacia el final de la pasada temporada. Hacía tiempo que no se veían. El reencuentro confirmó una sensación: el éxito no le había cambiado. El mismo chico, con muchos más galones.
Liderazgo para un vestuario que quiere dar un salto
Por eso, para Dawson, recibirle ahora en Tottenham tiene un punto especial. “Es un honor darle la bienvenida a este club y será increíble”, afirma. Sabe lo que puede aportar el lateral zurdo más allá de la banda izquierda.
Robertson llega con una mochila llena de experiencias y referencias de peso: Jordan Henderson, Virgil van Dijk, James Milner, Mo Salah… Una lista larga de líderes con los que ha compartido vestuario y títulos. Todo ese aprendizaje aterriza ahora en un equipo que busca dar el siguiente paso competitivo.
Dawson, que vistió la camiseta de Spurs durante nueve años y medio, lo tiene claro: disfrutó viendo crecer a Robertson desde Hull hasta Liverpool, y ahora está preparado para verlo defender uno de los escudos más exigentes de la Premier.
El lateral que salió de Queen’s Park para conquistar Anfield afronta otro escenario de máxima presión. La pregunta ya no es si está preparado. Es cuánto puede elevar el techo de Tottenham con todo lo que trae a sus espaldas.






