Ancelotti transforma la selección de Brasil para 2030
Carlo Ancelotti no ha tocado la selección de Brasil. La ha desmontado. Y la está armando de nuevo casi desde cero tras un Mundial para el olvido y una eliminación traumática en octavos ante Noruega.
El técnico italiano ha presentado una convocatoria radicalmente rejuvenecida para los amistosos frente a Australia e India. La lista es una declaración de intenciones: proyecto a largo plazo, ruptura con jerarquías históricas y una mirada fija en 2030.
Adiós a los intocables: fuera Alisson, Casemiro y Fabinho
Los nombres que no están pesan casi tanto como los que sí aparecen. Alisson, guardameta del Liverpool y referencia bajo palos durante años, se cae de la lista. Tampoco aparecen Casemiro ni Fabinho, dos pilares del centro del campo en la última década. Neymar, recién retirado de la selección, tampoco entra en los planes, esta vez por decisión propia.
Ancelotti había prometido cambios profundos tras el batacazo ante Noruega. Los ha cumplido. La convocatoria se centra en futbolistas con edad olímpica de cara a los Juegos de 2028, con la idea de que ese grupo llegue maduro al Mundial de 2030.
El golpe del último Mundial dejó marca. El propio entrenador lo reconoció en declaraciones recogidas por ESPN: el dolor con la selección dura más que en un club. Ahora, utiliza ese fracaso como punto de partida para un nuevo ciclo.
Portería nueva y mensaje claro a Alisson
El giro es especialmente brusco en la portería. Alisson desaparece y el puesto se abre a una nueva generación: Hugo Souza, Pedro Morisco y Otavio son los elegidos.
Ancelotti, eso sí, no cierra puertas al guardameta del Liverpool. Deja claro que le conoce “muy bien” y que, cuando lleguen torneos como la Copa América, si sigue siendo el mejor portero brasileño, jugará. Pero el presente inmediato tiene otra prioridad: dar minutos y jerarquía a los jóvenes.
El mensaje es contundente. El futuro empieza ya, y nadie tiene plaza garantizada por currículum.
Juventud al poder… con un núcleo duro de líderes
Pese a la poda de veteranos, el seleccionador mantiene un pequeño grupo de estrellas consolidadas para guiar el relevo. Vinicius Junior, figura del Real Madrid, y Raphinha, extremo del Barcelona, liderarán el ataque junto a Joao Pedro, delantero del Chelsea que se perdió el último Mundial y ahora vuelve a escena.
En la columna vertebral se sostienen también Marquinhos, capitán del Paris Saint-Germain, y Bruno Guimaraes, reciente fichaje del Arsenal, piezas clave para dar estructura y voz de mando a un vestuario muy joven.
Ancelotti lo explicó sin rodeos: ha elegido a estos futbolistas para pilotar el cambio de rumbo. Para él, un jugador de 34 o 35 años pertenece al presente, no al futuro. Si está en condiciones de rendir en un gran torneo, tendrá su sitio. Pero la construcción del mañana pasa por otra franja de edad.
Gira por Australia y cita histórica en India
La nueva Brasil se estrenará lejos de casa. Primero, doble duelo ante Australia: la selección se medirá a los Socceroos en Townsville el 25 de septiembre y volverá a enfrentarse a ellos cuatro días después en Brisbane. Dos pruebas seguidas para un grupo que apenas empieza a conocerse.
Después llegará un viaje histórico. El 3 de octubre, la pentacampeona del mundo jugará por primera vez en India, en Kolkata, un país donde la Seleção arrastra millones de aficionados pese a no haber pisado nunca su césped. Un escenario perfecto para presentar al mundo esta versión renovada del equipo.
La lista de Ancelotti: nombres para un nuevo ciclo
Convocatoria de Brasil:
- Porteros: Hugo Souza, Pedro Morisco, Otavio
- Defensas: Arthur Dias, Wesley, Marquinhos, Gabriel Magalhaes, Douglas Santos, Jair, Matheuzinho, Maurio Junior, Vitor Reis
- Centrocampistas: Bruno Guimaraes, Andrey Santos, Danilo Santos, Dougals Luiz, Breno Bidon, Gabriel Bontempo
- Delanteros: Endrick, Joao Pedro, Estevao, Pedro, Raphinha, Rayan, Samuel Lino, Vinicius Junior
Ancelotti ya ha movido la primera pieza del tablero. La pregunta es cuánto tardará esta nueva generación en convertir el recuerdo de Noruega en un simple punto de inflexión camino a 2030.






