Análisis de la MLS: Toronto, Vancouver y Nashville destacan
El empate a mitad de semana en Philadelphia ya se ve con otros ojos. El Union viene lanzado, y aunque a Inter Miami se le exija ganarlo casi todo, un 3-3 ante un rival en forma y con ritmo tiene explicación. Pero Toronto era otra historia. Toronto, sobre el papel, debía ser ganable. El equipo de Robin Fraser vive en tierra de nadie, y el fichaje de peso de Josh Sargent no ha encendido el proyecto como muchos imaginaban.
Sin embargo, en la noche del sábado en el Nu Stadium, Toronto se plantó con oficio. Ordenado, serio, sin estridencias. Cerró líneas, negó espacios y aceptó sin complejos que Miami tuviera la pelota. Le cedió el balón, pero no el área. El descanso llegó con el marcador a cero y la sensación de que el plan visitante funcionaba.
A la hora de juego, el guion cambió. Toronto se estiró. Frente a un mediocampo de Miami al que le faltaban las piernas de Yannick Bright, el partido se abrió. Y ahí apareció Sargent. Minuto 59, desmarque, definición y 0-1. Tres minutos después, Derrick Etienne firmó el segundo, un tanto que hacía justicia a la ambición canadiense en esa fase del encuentro. El gol tardío de Messi reavivó una pizca de esperanza, pero no cambió el desenlace: 1-2 y derrota que deja a Miami mirando al espejo, buscando respuestas.
Vancouver se recompone a lo grande
Para Vancouver Whitecaps, estas semanas han sido un pequeño laboratorio. Sin Sebastian Berhalter, el centro del campo perdió piernas, recorrido y creatividad. El equipo ha ido probando combinaciones, intentando encontrar a ese volante que conecte las dos áreas. Andrés Cubas sostiene en defensa, sí, pero faltaba ese box-to-box que empuje al bloque hacia adelante.
Ante Dallas, las dudas se aparcaron. Al menos por una noche. Cubas se encargó de blindar la base y Oliver Larraz, en su octava titularidad del curso, ofreció una respuesta convincente a la gran pregunta del mediocampo. Con equilibrio por dentro, el talento de arriba se desató. El internacional estadounidense Brian White firmó un doblete, Thomas Müller repartió una asistencia y Vancouver arrasó con un 5-0 tan contundente como liberador. No resolvió todos los enigmas tácticos, pero marcó un camino.
Nashville, remontada de récord
Nashville vive en modo solución permanente. Cada reto que aparece, lo resuelve. Hace una semana superó la prueba de Messi y Miami. El miércoles domó la energía de New York Red Bulls con un 1-0 trabajado. Y el sábado, ante Columbus Crew, se encontró con un partido de esos que miden carácter.
Columbus quizá no tenga el brillo individual de la élite del Este, pero sí un bloque afinado, competitivo, que castiga cualquier despiste. Aun así, Hany Mukhtar golpeó primero, justo antes de la media hora, para adelantar a Nashville y encarrilar lo que parecía otra victoria rutinaria.
Pero el encuentro se torció. En la segunda parte, el Crew reaccionó con autoridad y marcó dos tantos en el tramo medio, dándole la vuelta al marcador. Nashville se vio contra las cuerdas, sin demasiadas ideas y con el tiempo en contra. Parecía una noche para el primer gran tropiezo del año.
Entonces llegó la locura. Minuto 93, el lateral izquierdo Reed Baker-Whiting se incorporó al área y cazó el empate. Dos minutos después, el otro lateral, Andy Najar, firmó una obra de arte: control, giro rápido y disparo seco al rincón. Gol, remontada y victoria 3-2. Un final de partido que explica por sí solo el momento del equipo. Con esos tres puntos, Nashville alcanza los 49 en 21 jornadas y se coloca con el mejor arranque en la historia de la MLS. No es solo un gran equipo. Es un martillo competitivo.
St. Louis CITY responde al terremoto
La tarde en St. Louis arrancó con un golpe fuera del césped. Unas cinco horas antes del inicio, se hizo oficial el traspaso de Eduard Löwen. El club, según se informó, no quiso negociar la extensión de contrato que el jugador buscaba hasta final de temporada. Ese tipo de decisiones pueden dinamitar un vestuario o, como mínimo, complicar un partido.
St. Louis ya había perdido a Marcel Hartel dos semanas antes. Entonces reaccionó con una notable victoria a domicilio ante San Jose. Y esta vez repitió el patrón. Frente a un Houston Dynamo en buena dinámica, el equipo se sostuvo y esperó su momento. Lo encontró en el minuto 85, con un protagonista inesperado: Dante Polvara, central, apareció para marcar el gol del triunfo. Un 1-0 con firma improbable, pero con un mensaje claro. Habrá presión para fichar y reforzar la plantilla, las críticas seguirán, pero el grupo ha demostrado que sabe responder en el campo a los movimientos más controvertidos del despacho.
Griezmann, magia y números en Orlando
La etapa de Antoine Griezmann en Orlando City se estaba escribiendo con brillo, pero sin demasiadas cifras. El francés ha mostrado en la MLS exactamente lo que prometía: imaginación, lectura de juego, toques de genio. Sus datos de creación de ocasiones —algo más de dos por 90 minutos— lo colocan entre los mejores del campeonato. Sus expected assists, con 0,4 por 90 en los últimos nueve partidos, son los más altos de la liga.
El problema era que todo ese caudal de juego no siempre se traducía en goles o asistencias. Y Griezmann nunca ha sido solo números, pero en esta liga, con espacios y ritmos distintos, se espera que también pese en el marcador.
Ante Real Salt Lake, lo hizo. Orlando necesitaba pegada y el francés respondió con dos goles. Con Zavier Gozo todavía ausente, RSL no encontró soluciones y acabó cayendo 2-1. Esta vez, la magia de Griezmann vino acompañada de producción tangible. Si mantiene ese equilibrio entre espectáculo y eficacia, ¿hasta dónde puede llegar Orlando en esta temporada?






