Alemania cae ante Paraguay: el papel de Wirtz en el fracaso
La noche en Boston dejó una herida histórica en el fútbol alemán. Paraguay, número 41 del ránking FIFA, eliminó a la tetracampeona del mundo desde el punto de penalti (4-3) y encendió una tormenta que golpea con fuerza a Florian Wirtz, señalado como uno de los grandes culpables del naufragio.
El mediapunta de Liverpool, fichaje millonario y rostro de la nueva generación alemana, salió del torneo con una asistencia, muchas dudas y un aluvión de críticas. Entre ellas, las del exdelantero inglés Alan Shearer, que desmenuzó su actuación y la del resto de estrellas en el programa de Netflix The Rest is Football.
Un golpe histórico desde los once metros
El guion del partido parecía escrito para un desenlace muy distinto. Paraguay pegó primero, con Julio Enciso adelantando a los sudamericanos en la primera parte. Alemania reaccionó como tantas otras veces en su historia: balón, paciencia y un centro envenenado de Wirtz que Kai Havertz convirtió en el 1-1 con un sutil cabezazo.
Cuando Jonathan Tah creyó haber firmado la remontada para los campeones de 2014, el VAR irrumpió en escena. Los árbitros revisaron la acción y anularon el gol al considerar que el guardameta Orlando Gill había sido objeto de falta en la jugada previa. El festejo alemán se congeló en segundos. El partido cambió de temperatura.
Se llegó a la tanda de penaltis con la sensación de que la camiseta de Alemania, en este terreno, seguía pesando más que ninguna otra. Nunca habían perdido una tanda en un Mundial. Desde 1976 no caían desde los once metros a nivel internacional. Pero esa aura se rompió en Boston.
Havertz falló. Nick Woltemade, delantero de Newcastle, también se topó con Gill. Paraguay tuvo dos balas para sentenciar: Antonio Sanabria y Fabián Balbuena las desperdiciaron. Tres vidas para Alemania. Demasiadas, en teoría, para un gigante de este tamaño.
Sin embargo, Tah mandó su lanzamiento por encima del larguero. José Canale no perdonó después. 4-3. Paraguay alzó los brazos, Alemania se hundió en su propia historia.
El foco sobre Wirtz
En medio del derrumbe colectivo, el nombre de Wirtz quedó subrayado. Asistió en el gol de Havertz, pero nunca terminó de mandar en los momentos calientes. Y eso, en un Mundial, no se perdona.
Shearer fue directo: Alemania tiene nombres, pero no tuvo rendimiento. Señaló a Leroy Sané, habló de la necesidad de recurrir a Denis Undav para agitar el área… y apuntó con fuerza al mediapunta de Liverpool, a quien describió como un jugador que ha firmado una temporada “terrible” en su club y que “no ha rendido” tampoco en este Mundial.
La discusión se encendió cuando Micah Richards recordó el traspaso de 116 millones de libras que llevó a Wirtz a Anfield como prueba de su calidad. Shearer cortó en seco con una pregunta que pesa como una losa: “¿Qué ha hecho esta temporada?”. Richards defendió el talento del alemán, al que definió como “superestrella” y admitió que todavía no ha mostrado su mejor versión, pero se negó a aceptar que no sea un gran futbolista.
En el debate aparecieron otros nombres. Havertz, goleador en finales de Champions en 2021 y 2026 y reciente campeón de la Premier League. Tah, que ha sellado un gran traspaso a Bayern München. Antonio Rüdiger, sólido en Madrid. El joven Nathaniel Brown, irrumpiendo con fuerza. La conclusión fue clara: la calidad existe, pero no apareció cuando la pelota quemaba.
Nagelsmann, contra la corriente
La eliminación en octavos —en un Mundial ampliado— agranda una estadística demoledora: tres fases finales consecutivas sin alcanzar los octavos de final. Alemania ha dejado de estar, en palabras de su propio seleccionador, “entre los equipos de primera clase”.
Julian Nagelsmann, sin embargo, no contempla dimitir. El técnico de 38 años habló de dolor y amargura tras caer ante Paraguay, pero fue tajante: no va a “huir”. Aseguró que seguirá si la DFB se lo pide, consciente de que una parte importante del país ya reclama su salida.
Nagelsmann agradeció el apoyo de la afición en el estadio, admitió que la opinión pública en Alemania será muy crítica con él y reconoció que entiende cómo funciona la industria: tras un golpe así, muchos quieren ver un cambio inmediato en el banquillo.
Voces ilustres piden un relevo
Las palabras del seleccionador chocan con el diagnóstico de dos exinternacionales alemanes. Thomas Hitzlsperger, en BBC One, calificó la situación de “inaceptable” y subrayó que el equipo llegó al torneo arrastrando demasiados problemas. Para él, la imagen de Nagelsmann sale seriamente dañada, sobre todo por su gestión en los últimos meses.
Arne Friedrich fue aún más contundente en BBC Radio 5 Live. Para el exdefensa, el torneo de Alemania justifica plenamente la eliminación: por juego, por sensaciones, por falta de contundencia. Y dejó una frase que suena a sentencia: el camino de la selección, a su juicio, “continúa sin Nagelsmann”.
El golpe en Boston no solo borra una racha perfecta en tandas mundialistas. Abre una grieta en el proyecto, cuestiona a sus líderes y expone a su gran fichaje de relumbrón, Florian Wirtz, a un escrutinio feroz. La pregunta ya no es solo cómo se levantará Alemania de este fracaso, sino quién se atreverá a liderar la reconstrucción cuando el margen de error parece haberse agotado.





