Alejandro Balde y su futuro incierto en el Barcelona
La ausencia de Alejandro Balde en la convocatoria de Hansi Flick para el amistoso del domingo ante Elche en Alicante no pasó desapercibida. El lateral quedó fuera de una lista de 21 jugadores y encendió de golpe todas las alarmas en torno a su futuro inmediato.
Barcelona inicia con una semana de retraso la defensa de su título de LaLiga y Balde no forma parte del plan de viaje. El contexto es claro: en los últimos días se ha disparado el ruido en torno al interés del Manchester United, que lo ha colocado como su candidato prioritario para reforzar el lateral izquierdo antes del cierre del mercado el 1 de septiembre.
Los informes desde Inglaterra y España coinciden en un punto clave: el United ya se ha movido. Distintas informaciones apuntan a contactos con Jorge Mendes para explorar las condiciones de una posible operación por Balde. El agente portugués estuvo el viernes en Cataluña, inicialmente para rematar el regreso de Joao Cancelo al Camp Nou, pero, según se publicó en España, aprovechó el viaje para tratar también la situación de Balde y de Marc Casado con la directiva azulgrana.
Se ha trasladado que Flick no quiere perder a Balde, un jugador de solo 22 años al que ve con recorrido.
Sin embargo, su ausencia en el desplazamiento a Elche, acompañada por las de Casado y Héctor Fort, ambos igualmente vinculados a posibles salidas, alimenta la sensación de que el club no cierra la puerta a un traspaso si llega la oferta adecuada.
El ruido no viene solo desde los despachos. Según Jijantes, el propio Balde desea abandonar el Barcelona en los últimos días de mercado, mientras Mendes trabaja a contrarreloj para encontrarle destino. El United aparece en primera línea.
El club de Old Trafford busca un lateral izquierdo de presente y futuro que tome el relevo de Luke Shaw. El inglés cumplió 31 años el mes pasado y entra en su último año de contrato, aunque la entidad conserva la opción de ampliarlo unilateralmente por 12 meses más. Aun así, la planificación deportiva apunta ya a la siguiente etapa en esa banda.
El plan inicial del United pasaba por Lewis Hall, colocado en lo más alto de su lista. Pero se toparon con un muro. Newcastle no quiere perder otra pieza importante en un verano en el que ya ha visto salir a nombres de peso como Bruno Guimarães, Sandro Tonali o Anthony Gordon. Se ha hablado incluso de un posible intento final por Hall, aunque a estas alturas se considera una operación prácticamente imposible con poco más de una semana de mercado.
El casting de laterales izquierdos no se detiene. En la lista de candidatos han aparecido el capitán de RB Leipzig, David Raum, y Jorge Salinas, de Racing Santander, seguido también de cerca por Atlético de Madrid. Nathaniel Brown, de Eintracht Frankfurt, figura igualmente entre los objetivos. Pero la sensación es que Balde ha tomado la delantera.
El giro hacia el costado zurdo llega después de que el United cerrara por fin su tercer fichaje de centrocampista del verano: Carlos Baleba, procedente de Brighton, en una operación valorada en 65 millones de libras fijos más otros 5 en variables. Con el mediocampo reforzado, el foco deportivo se desplaza inevitablemente hacia la defensa.
La urgencia quedó retratada en el peor escaparate posible. En la primera jornada de la nueva Premier League, el equipo de Michael Carrick cayó 2-0 en el campo de un recién ascendido, Hull, con una actuación pobre, casi resignada, que dio continuidad a un final de pretemporada preocupante, rematado por un 4-2 encajado ante un AC Milan dirigido por el exentrenador Ruben Amorim.
Ese contexto empuja al United a acelerar. Necesita piernas, profundidad y fiabilidad en el lateral izquierdo. Barcelona, mientras tanto, maneja una situación delicada con un canterano de presente inmediato y valor de mercado al alza.
El desenlace se escribirá en los próximos días. ¿Acabará Balde vestido de rojo en Old Trafford o se quedará para pelear su sitio en el nuevo proyecto de Flick? El mercado ya ha decidido una cosa: el margen para dudar se ha terminado.






