AEK Athens vs LASK: choque de líderes en Champions League
El calendario apenas se ha movido y ya llega un partido que huele a cruce serio de Champions League. AEK Athens y LASK se miden este 8 de septiembre de 2026, a las 17:45, en lo que se presenta como su primer enfrentamiento oficial a este nivel… y con ambos instalados en lo más alto de la tabla. No hay pasado entre ellos, así que todo lo que ocurra hoy empezará a escribir la historia.
AEK, en modo rodillo
El equipo de Marko Nikolic aterriza en la cita con un dato que habla por sí solo: cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco partidos oficiales. Dieciséis goles a favor, solo uno en contra. Una máquina bien afinada.
La última demostración fue un 5-0 a Aris Thessaloniki en la Super League, un marcador que no deja espacio a interpretaciones. Antes, un 4-0 a Iraklis ya había avisado de que el equipo griego no solo gana, también arrasa. Tres triunfos consecutivos marcan la previa: llegan con confianza, ritmo y la sensación de que cada ataque puede acabar en gol.
Nikolic, sin bajas por lesión ni sanción, tiene vía libre para alinear un once de gala. Thomas Strakosha se perfila como dueño de la portería, protegido por una estructura que ha ofrecido solidez y muy pocas concesiones. La sala de máquinas se construye alrededor de tres nombres clave: Razvan Marin, Lovro Majer y Kaan Kairinen. Mucho pie, criterio y capacidad para acelerar el juego.
Arriba, el plan es claro: Luka Jovic y Barnabas Varga como referencia ofensiva. Uno con talento para asociarse y aparecer entre líneas; el otro, con instinto puro en el área. Si el bloque funciona como en las últimas semanas, el peso del partido puede caer del lado local desde muy pronto.
LASK también llega encendido
Que nadie se engañe por el escenario. LASK no viaja a Atenas para ver qué pasa. Llega con un registro casi calcado: cuatro victorias en sus últimos cinco encuentros, quince goles a favor y cinco en contra. Equipo valiente, que se equivoca poco y golpea con fuerza cuando huele sangre.
Su única mancha reciente fue un 3-0 encajado ante Celtic en la ida de la eliminatoria de clasificación para la Champions League. Parecía una losa. Se convirtió en reacción. En la vuelta, el conjunto austríaco firmó un 5-1 que dio la vuelta al guion y lanzó un mensaje claro: si se le deja espacio, castiga.
En la Bundesliga austríaca también ha mostrado pegada: 3-0 a Altach, 1-3 en el campo de Wolfsberger AC. Resultados que sostienen la idea de un equipo que no se arruga fuera de casa.
Dietmar Kühbauer tampoco arrastra problemas de lesiones ni sanciones. Tiene a todos disponibles y planea un once competitivo desde el primer minuto. Lukas Jungwirth se apunta a la titularidad bajo palos. En el centro del campo, Melayro Bogarde y Sascha Horvath aportan despliegue, intensidad y piernas para sostener el ritmo alto que propone el técnico. Arriba, Moses Usor encabeza el ataque, preparado para castigar cualquier desajuste en la zaga griega.
Estreno sin red
No hay antecedentes entre AEK Athens y LASK en este escenario. Cero referencias directas. Nada de viejas cuentas pendientes ni fantasmas del pasado. Es un duelo limpio, pero con una carga evidente: ambos llegan como líderes en la tabla de Champions League y este enfrentamiento puede marcar el rumbo del grupo.
AEK se apoya en su racha, en la contundencia reciente y en el empuje de jugar en casa. LASK se agarra a su capacidad de reacción, a su facilidad para ver puerta y a un dato nada menor: sabe sobrevivir a contextos adversos, como demostró ante Celtic.
Dos equipos en forma, sin excusas, sin bajas y con la clasificación mirando de reojo este choque temprano. Si este es solo el primer capítulo entre ellos, la pregunta es inevitable: ¿quién se atreverá a imponer hoy su versión de la Champions?






